La Dirección Provincial de Hidráulica (DPH) avanza en el desarrollo de una obra de regulación del caudal del agua que podría modificar el paisaje del río Luján a la altura de la zona urbana de la ciudad. El proyecto contempla la instalación de una presa inflable de aproximadamente 42,5 metros de longitud y 2,25 metros de altura operativa, destinada a recuperar parte del espejo de agua que históricamente existía en el río.
La iniciativa surge a partir de una situación generada luego de las obras de adecuación del tramo medio del río Luján. Los trabajos permitieron ampliar la capacidad del cauce para evacuar las crecidas y reducir el riesgo de inundaciones, pero durante los períodos de menor nivel, el agua puede descender hasta unos 50 centímetros. Esto favorece el crecimiento excesivo de vegetación y reduce las posibilidades de uso recreativo y turístico del río en el área urbana de Luján.
La propuesta busca recuperar ese nivel de agua sin volver a instalar una estructura rígida que pueda convertirse en un obstáculo frente a una crecida. La diferencia central con las antiguas compuertas es justamente su capacidad de adaptarse a las condiciones del río.
La empresa china Beijing IWHR Corporation (BIC), especializada en infraestructura hidráulica, brindó asesoramiento técnico a la DPH para el desarrollo de esta alternativa. Según información presentada por la compañía, existen alrededor de 4.500 presas inflables de este tipo funcionando en distintos lugares del mundo. La tecnología fue utilizada en países asiáticos como India, Vietnam, Tailandia y Bangladesh, y la empresa busca ampliar su presencia en América Latina.
El proyecto para el río Luján forma parte de las obras de adecuación del tramo medio de la cuenca, que alcanzan a los municipios de Campana, Escobar, Exaltación de la Cruz, Luján, Mercedes y Pilar y cuentan con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).
La propuesta todavía forma parte del desarrollo técnico del proyecto, pero introduce una alternativa para uno de los problemas que dejó la ampliación del cauce: cómo mantener un nivel de agua suficiente durante el estiaje (el nivel de caudal mínimo) sin resignar la capacidad del río para responder ante una crecida.
Una barrera que aparece y desaparece
La presa funciona mediante una gran estructura flexible de goma que puede inflarse para retener agua y elevar el nivel del río, o desinflarse para permitir el libre escurrimiento.
Durante los períodos de estiaje, la estructura permanecería inflada y actuaría como una barrera que retiene parte del caudal, generando un mayor espejo de agua aguas arriba. En cambio, ante la llegada de lluvias intensas y una eventual crecida, puede desinflarse y quedar prácticamente apoyada sobre el lecho del río.
Esta característica es uno de los principales argumentos para su utilización en Luján: al retirarse del cauce cuando es necesario, la presa no debería generar el efecto de bloqueo que podía producir una compuerta fija.
El sistema puede operar mediante aire o agua dentro de la estructura y permite modificar su altura de acuerdo con las necesidades de regulación. La tecnología apunta, así, a combinar la función hidráulica con otros posibles usos vinculados al entorno urbano y recreativo.
Una alternativa a las viejas compuertas
En Luján ya existió una estructura destinada a retener el agua del río: la compuerta ubicada a metros del viejo puente Almirante Brown, que fue demolida en 2015. La intención es recuperar el espejo de agua que proporcionaban aquellas estructuras durante los períodos de bajo caudal, pero sin comprometer la capacidad de evacuación del cauce cuando aumentan los niveles.






