Luego de 20 años sin estadísticas oficiales específicas, la provincia de Buenos Aires puso en marcha el Censo Hortiflorícola 2026. El operativo, que comenzó el 1° de septiembre y se extiende por 60 días, buscará trazar un mapa actualizado de las unidades productivas dedicadas a la horticultura y la floricultura en todo el territorio bonaerense.
El sector experimentó transformaciones profundas en las últimas dos décadas que no están registradas en los números oficiales. El avance de los cultivos bajo cubierta o invernaderos, la adopción de prácticas agroecológicas, el desarrollo de nuevas especies y los cambios socioeconómicos reconfiguraron por completo la actividad. Ante este escenario de desactualización, el censo intentará medir estas nuevas dinámicas para comprender la realidad actual de la cadena de comercialización y sus trabajadores.
La actividad tiene un peso estratégico. Actualmente, Buenos Aires es la provincia con mayor cantidad de productores hortícolas y florícolas del país. La matriz productiva se reparte en más de 100 municipios, cuenta con más de 50 mercados concentradores y genera exportaciones que alcanzan los 260 millones de dólares anuales, traccionadas principalmente por la venta de papa, ajo y cebolla.
El relevamiento territorial está a cargo de una estructura operativa compuesta por 147 censistas y 26 supervisores, quienes realizan entrevistas presenciales. Para organizar el trabajo de campo, la Provincia fue dividida en cinco grandes regiones: Noroeste, Centro, AMBA, Este y Sur.
El trabajo apunta específicamente a las Explotaciones Hortiflorícolas (EHF). Para ser incluidas en el censo, las unidades productivas deben destinar un mínimo de 500 metros cuadrados (0,05 hectáreas) a la producción comercial de hortalizas o flores, contar con una dirección que asuma el riesgo económico de la actividad y utilizar recursos de manera común. Los datos recopilados abarcarán desde el régimen de tenencia de la tierra y los sistemas de riego, hasta la maquinaria utilizada, las características de la mano de obra y el nivel de asociativismo.
Desde la cartera de Desarrollo Agrario provincial señalaron que el operativo tiene un objetivo doble: por un lado, generar información fidedigna para diseñar e implementar políticas públicas reales orientadas a la agricultura familiar; y por el otro, visibilizar y poner en valor el trabajo de un eslabón productivo que muchas veces opera fuera del radar público.
Finalmente, las autoridades aclararon que si bien la información brindada tendrá carácter de declaración jurada, todo el operativo estará protegido por la Ley Provincial 14.998. Esta normativa garantiza el secreto estadístico estricto, asegurando que los datos aportados por los productores no podrán ser utilizados para identificarlos de manera directa o indirecta, y solo tendrán fines de análisis global.






