La historia de Enzo Gallardo, el boxeador que renunció a su trabajo para cumplir su sueño con la Selección

El pibe de Pueblo Nuevo renunció a la fábrica para poder entrenar con la Selección Argentina. Hoy maneja un UBER y se colgó la medalla de bronce en los Juegos Suramericanos: "Me la jugué", le contó a Ladran Sancho.

spot_img

Hace apenas dos años y algunos meses, la vida deportiva de Enzo Gallardo era una cuenta pendiente. Siempre le habían gustado los deportes de contacto, pero el tiempo no le sobraba, había que trabajar. Hasta que decidió ir a probar suerte a un entrenamiento recreativo en el Club Libertador de Luján, de la mano del profe Medina, en donde dio sus primeros pasos en la disciplina y se dio cuenta que estaba para algo más. Hoy, se convirtió en una de las historias de superación más emocionantes de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, luego de colgarse la medalla de bronce en el boxeo.

Nacido y criado en Pueblo Nuevo, el lujanense de 29 años, que hoy reside en San Andrés de Giles junto a su compañera, decidió empezar de a poco. Primero se fue a probar a Pilar, donde tuvo guanteos con profesionales, lo que despertó el interés de Luciano y Juan Rey, los entrenadores que le ofrecieron sumarse al equipo del Cedec Center, de Pilar.

Con apenas tres meses de entrenamiento, Enzo debutó arriba del ring y ganó su primera pelea, lo que le valió el boleto al nacional: Con un puñado de peleas en el lomo, se consagró bicampeón nacional y recibió el llamado a la Selección Argentina. Fue en ese momento cuando llegó la encrucijada. «Cuando quedé seleccionado para integrar el equipo, renuncié a mi laburo porque tenía que ir a los campus y ya no tenía más vacaciones para tomarme. Era una cosa o la otra, así que me la jugué», le contó a Ladran Sancho.

Para colgarse la medalla de bronce en la categoría superpesados (más de 91 kilos), Gallardo tuvo que tomar decisiones que cambiaron su vida. Antes de ponerse la camiseta argentina, trabajaba en un molino de harina camino a San Andrés de Giles, con una rutina que dejaba poco margen: «Tenía turnos rotativos, mañana, tarde y noche. Salía de ahí y me iba a entrenar; estaba todo el día ocupado», relató el púgil.

El salto su sueños implicó redoblar esfuerzos para sostener la economía familiar. Con cuatro turnos diarios de entrenamiento encima, la calle se convirtió en su nueva fuente de laburo. «Me quedó el autito y con eso salí a laburar de UBER y Didi, como para juntar 30, 40 lucas por día y pagar el alquiler, los servicios y la comida a medias con mi novia», explicó Gallardo, quien a veces también complementa sus ingresos ayudando a su padre en un servicio de catering.

Pero todo ese sacrificio se materializó arriba del ring. En Rafaela, Enzo se midió ante los mejores del continente. Cayó en semifinales por fallo dividido (3-2) ante el ecuatoriano Gerlon Congo. «Me sentí bien, la verdad. Fue una buena pelea, nos conocíamos los dos. Me llevo la amargura del resultado, pero es decisión de los jueces y queda en manos de ellos», analizó tras el combate.

Sin embargo, Enzo pudo colgarse la medalla de bronce y, tras el logro obtenido, se le vinieron muchos recuerdos: «Fue un sacrificio enorme llegar hasta acá, las semanas de concentración sin ver a mi novia, a mi familia. La noche anterior se me cruzó todo eso por la cabeza y dije ‘mirá todo el trabajo que metí’, por eso no me quería volver con las manos vacías. Si bien quería traer el oro y nos faltó un poquito, estoy conforme. Me costó un huevo llegar acá, pero vale la pena poder llevar el bronce a la Argentina», expresó, conmovido.

Para Gallardo, quien tiene como máximo referente a Ringo Bonavena, representar al país fue tocar el cielo con las manos: «Es una locura haber logrado una medalla, ver flamear la bandera, ver a todos mis compañeros y a la gente alentando. Es una oportunidad que me dio Dios y la disfruté al máximo».

De cara al futuro, el gigante de Pueblo Nuevo tiene la mira puesta en un torneo Continental que le permita clasificar a los Juegos Panamericanos de Lima 2027, con el sueño intacto de llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Mientras tanto, deja un mensaje claro para quienes vienen de abajo: «A los más pibes les digo que, si tienen sueños, le metan y peleen por eso. Si trabajás, siempre tenés los frutos al final».

Leo Blasco
Leo Blasco
Periodista. Licenciado en Comunicación Audiovisual.

Dejanos tu comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí
Captcha verification failed!
La puntuación de usuario de captcha falló. ¡por favor contáctenos!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

.Asociate a la Comunidad Ladran Sancho

Se parte del sostenimiento de este proyecto autogestivo y participá todos los meses por regalos, descuentos, consumiciones y entradas para espectáculos locales.