La Autovía Provincial N° 6, un corredor estratégico que une el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y conecta a distritos clave de la región, dejó de ser una ruta sin tránsito tarifado. Desde el pasado 1° de octubre, la empresa concesionaria Autopistas de Buenos Aires S.A. (AUBASA) comenzó a aplicar el cobro de peaje tras la autorización del Ejecutivo bonaerense.
En esta primera fase, el cobro se hace efectivo a través de dos estaciones ubicadas en el kilómetro 51 (San Vicente) y en el kilómetro 105 (General Las Heras). A su vez, la normativa contempla la posterior instalación de un tercer pórtico en el área de Cardales, en el partido de Exaltación de la Cruz.
La implementación marca el debut en esta traza del sistema free flow o de flujo libre multicarril. Mediante arcos metálicos sobre la calzada dotados de cámaras y sensores automáticos, la tecnología detecta la patente y el dispositivo TelePASE en movimiento, realizando el débito correspondiente sin requerir cabinas físicas ni la detención del tránsito. Por este motivo, la portación del TelePASE activo y adherido al vehículo resulta de carácter obligatorio para circular por el corredor sin incurrir en multas por evasión.
Esquema de tarifas y horarios
Para la Categoría 1, que comprende a los automóviles particulares de dos ejes, el cuadro tarifario fijó el valor base en $1.838 para franjas de horario no pico y en $2.298 para las horas pico. Estas últimas quedaron establecidas para los días hábiles en las franjas de 7 a 10 por la mañana y de 17 a 20 por la tarde.
Según lo dispuesto por la provincia, las tarifas tendrán un esquema de actualización trimestral junto a revisiones anuales. Desde la firma administradora argumentaron que la tarifa incluye la cobertura de servicios de asistencia vial, grúas, ambulancias de emergencia y tareas de mantenimiento general de la arteria.
Rechazo de los usuarios
La medida provocó una inmediata respuesta por parte del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (CONADUV), entidad que tildó la iniciativa de «insensata» y la definió como un directo «impuesto al tránsito» que afecta la economía de todas las comunidades apostadas a lo largo de los 180 kilómetros de recorrido.
Entre los argumentos del rechazo, la organización remarcó la inconstitucionalidad de la tarifa al tratarse de una obra ya financiada con el aporte impositivo de la ciudadanía y subrayó la inexistencia de vías alternativas libres de pago. Asimismo, cuestionaron que la modalidad resulta inequitativa por cobrar únicamente a quienes atraviesan los puntos donde se fijaron los arcos, y criticaron la ausencia de audiencias públicas previas a la puesta en marcha del esquema.
En materia de costos, el CONADUV estimó que un auto particular que realice 20 viajes mensuales en el tramo La Plata – Zárate – Campana afrontará un desembolso superior a los 4,4 millones de pesos al año, mientras que para un camión de seis ejes el gasto anual escalará por encima de los 22 millones de pesos, lo que redundará en un encarecimiento inmediato del flete y los costos productivos en toda la región.






