Foto: Prensa Flandria.

El Presidente de Flandria, Fabián Poli, remarcó la necesidad de volver a pensar a los clubes. Primero como sociales y después como deportivos. Habló de las actividades que se desarrollan en la sede, del rol del estado y hasta de la nueva relación con el club Luján: “Hemos tenido un acercamiento mayor”, celebró.

“Esta es una réplica que mandé a hacer, es de la década del 50″, cuenta Poli y se sienta ante un mar de camisetas del Canario. Contenido por sus colores y sus pasiones, el Presidente del Club Social y Deportivo Flandria acepta un mano a mano con Ladran Sancho y el primer eje se dispara instantáneamente. “En todos los clubes el fútbol hizo que los clubes sean primero deportivos y después sociales. La primera barrera social, en cuánto a lo deportivo, son las escuelas de ACIFO. Hoy en día nuclea al 90%  de chicos del partido de Luján y creo que es la base”, inicia Fabían Poli y se replantea así el rol social que cumplen los clubes en la actualidad. Incluso aceptando que el fútbol, en la mayoría de los casos, se lleva puesto a las demás actividades.

Poli también remarcó el rol que tiene que tomar el estado para poder ayudar a las entidades deportivas que nuclean a cientos de pibes del distrito y que padecen la situación económica actual, ya que no reciben ningún tipo de ayuda por parte del municipio. Sin embargo eso no le impidió mostrarse muy contento del avance sostenido que ha tenido Flandria en los últimos años. Valores a recuperar en la nueva generación y la relación renovada que se está entablando con la presidencia del Club Luján también fueron agenda.

De sangre “amarilla y negra”, como el mismo se definió, el Presidente sacó a la luz la parte social de la institución. Aquella que queda un poco opacada por el fútbol pero que tiene vida propia y que cada vez crece más y más.

-¿Qué disciplinas tienen en el club?                                       

-Dos escuelas de patín, una de arquería, gimnasio, zumba, teatro, kick boxing y artes marciales. Además tenemos pelota paleta, que la cancha que tenemos es una de las mejores de la Provincia de Buenos Aires. También se realizan cursos de acompañante terapéutico, psicología infantil, integración escolar, panadería. Ahora queremos volver a poner en el club las bochas.

-¿Cómo fueron llegando esas actividades?

-Las disciplinas no futbolísticas han venido al club, con una propuesta de alguien, y el club lo que hace es abrirles la puerta. El que quiera venir a hacer algo que sume y sirva para la sociedad, las puertas del club Flandria están abiertas para todos.

Reconocimiento a los integrantes de Patín Flandria, actividad que se desarrolla en la sede del club. Foto: Prensa Flandria.

-¿Cuál es la relación que han tenido con el estado?

-En el deporte el estado no contribuye en nada.  Eso lo ves reflejado cuando agarras la tabla del medallero de una olimpiada. Tenemos aisladamente deportistas destacados, que tiene más que ver con grandes voluntades individuales. En el fútbol estamos en los primeros planos porque levantas una baldosa y sale un jugador de fútbol.

-¿Es más fácil buscar el financiamiento para el fútbol por parte del privado?

-Y sí, porque atrae más público y vende más. Lamentablemente, si uno tiene la posibilidad de ver las organizaciones, públicas y privadas de países europeos, nosotros estamos muy lejos de eso. Siempre hay emprendimientos y gente que le está poniendo el hombro, pero a nivel general estamos lejos, por una decisión de no apoyar. Nosotros para el municipio no existimos. Yo entiendo la realidad social, provincial, municipal hay muchas prioridades antes, pero uno nunca pierde la esperanza. Muchas veces no es solamente la plata. Es importante, pero no es todo.

-¿Cómo está el club económicamente?

– Económicamente terminamos el último período con déficit cero. No se le debe nada a AFA ni a nadie. En ese sentido el club ha tenido una conducta, que tiene que ver con su idiosincrasia. Si vos sos ordenado en tu casa vas a encontrar todo y el club ha mantenido un orden. También hoy en día el jugador valora que, dentro de todo, se paga al día y no como en otros clubes.

-¿Qué significa ser Presidente de Flandria?

-Para mí ser el Presidente de Flandria solo es un cambio de cargo, porque yo hace más de 18 años que estoy en el club. Estoy viviendo la realidad del club siempre. Que hoy sea Presidente es un hecho fortuito dentro de los que es la vida de Flandria. Fui Vicepresidente, Secretario de actas, revisor de cuentas, médico, camillero, alcanza pelotas, jugué en las inferiores. Conozco todo del club.

-¿Cuanto crecieron las inferiores del club?

-Tenemos mucho más jugadores, que vienen de la periferia. Si bien Flandria perdió la categoría, las inferiores siguen jugando en el Nacional B. Y eso no es gratis, se lo ganaron.

Poli trajo su colección de camisetas, de todas las épocas, que lo acompañaron durante la entrevista.

-¿Cómo notas a los chicos hoy en día?

-La juventud es otra. Pero se ve acá, en los colegios y en todos lados. El nivel ha bajado. La sociedad era otra también. Había más respeto. Lo que decía el técnico se hacía, lo que decía la maestra era lo que correspondía. Esa marea llega a los clubes también y hay que saberla manejar.

-Ahí los clubes cumplen una función educacional muy importante    

-El deporte tiene reglas que uno tiene que cumplir. Eso es lo que tiene que asimilar un chico. Que hay deberes, hay obligaciones. También hay derechos, pero también obligaciones y si no las cumplimos, perdemos. Y no hablo solo en el deporte, se pierden muchas cosas.

Yo siempre pongo el ejemplo de la limpieza en una ciudad, en un pueblo. Yo me preocupo de que el frente de mi casa no haya un papel tirado, una botella, nada. Pero yo me preocupo por eso. ¿Y si todo el mundo se preocupara por limpiar su frente? Es una cuestión de educación. Vos vas a Europa y nos ves un papel. Y si se te cae un papel, viene uno y te dice: señor se le cayó un papel.

-¿Hay propuestas pedagógicas para recuperar esos valores?

-Por supuesto. Nosotros contamos en inferiores con una psicóloga, que es mi hija y que viene a trabajar ad honorem al club. Además, en una charla que mantuvimos con la Universidad de Luján, nos propuso contar con un asesoramiento de asistente social, que nos va a permitir seguir las diferentes problemáticas que tengan los chicos. Siempre me acuerdo de Naldo Mendoza. Los chicos lo amaban. Los clubes que venían de afuera a jugar al club se quedaban admirados por la educación de nuestros chicos. Eso es contagioso, porque si vos venís, hay buen trato, buena educación, te adaptas solo. Es lo mismo que con lo de los papeles. Si está todo limpio, vos no vas a tirar un papel.

-¿Cómo trabajan con esos chicos que no cuentan con los recursos para solventar la actividad deportiva?

-En ese caso el club los ayuda, los beca. El que no pueda pagar, no paga. Desde sus comienzos el Club Flandria ha intentado que los chicos se integren, que puedan practicar un deporte y que puedan ver una realidad distinta a la que ven en sus casas o en su barrio. En ese sentido creo que Luján está más expuesto.

-¿Cómo es la relación con la presidencia del Club Luján?

-Desde que comenzó esta gestión en el Club Luján, nosotros hemos tenido un acercamiento mayor. Yo hoy lo felicito a Mariano (Peretto), porque ellos tuvieron que recuperar la credibilidad de la institución y eso no es para nada fácil. Eso ha permitido que Flandria se acerque a Luján. Ahora se ha hecho el tercer tiempo con los chicos más chicos, se va a hacer un partido con figuras de Flandria y de Luján del año 77´ 78´ que se va a llamar “Fútbol por la paz” y que es de interés provincial. Esto es una prueba piloto para replicarlo con otros clubes del ascenso.

Fabián Poli comparte junto a Mariano Peretto el tercer tiempo de los más chicos. Foto: Prensa Flandria.

Los procesos de relaciones y vinculaciones entre las instituciones del Partido de Luján resultan otro eje clave en esta nueva etapa a transitar. Así fue que el Club Náutico El Timón, Club Luján, Luján Rugby Club y el Club Social y Deportivo Flandria tuvieron un primer encuentro de cara a comenzar a reflexionar sobre las problemáticas y los desafíos de las instituciones deportivas y como de dicha reunión surgieron dos ideas de cara al futuro ya se programaron nuevas reuniones. De eso también habló Poli.

-¿Cómo fue el encuentro en Mentegol?

-Está muy bueno. Es una manera de poder unificar criterios y que haya una disciplina en el manejo de las cuestiones sociales de los clubes. Para mí faltó la presencia de las escuelas de ACIFO, que considero que a nivel social, es la primera trinchera. La que nuclea a los chicos de los barrios más humildes.

-Yendo a lo deportivo ¿Cuál es el objetivo para esta segunda rueda?

-Esto lo tenemos que definir por orden de prioridades. Número uno es mantener la categoría. Número dos es tratar de entrar en el reducido y número tres es tratar de ascender.

Manos a la obra

Desde hace ya un par de años que en materia de infraestructura el club ha crecido de manera sostenida y se vienen realizando obras, no solo en el estadio Carlos V, sino que también en el edificio de España 275. La idea es seguir avanzando en la iluminación de las canchas de inferiores y, en un futuro, poder soñar con el sistema de riego artificial de la cancha y porque no en la iluminación del estadio.

¿Cuáles son los trabajos que se vienen realizando en el club?

-En el Estadio Carlos V se hizo el gimnasio, toda la remodelación del vestuario local, consultorio médico, una sala para que el cuerpo técnico tenga un lugar para reunirse, se renovó la parte de la lavandería y la utilería, se arregló las filtraciones que había, se habilitó un lugar para que se cambien los chicos de inferiores. Se hicieron muchas cosas. Estamos en la mitad de lo que es la iluminación de las canchas auxiliares. El tema es que ahora nos atravesó la realidad del país y no estamos fuera de eso. Gracias a dios que alcanzamos a comprar el cable para la iluminación, ahora sería imposible.

-¿Y en la sede?

-La sede es una mole. Ya de por sí mantenerla lleva un gasto importante. Hicimos muchos trabajos para que, por ejemplo, hoy funcione el teatro. Eso también es mérito de la familia Garraza. Muchas cosas son mérito de la gente que siguen a Flandria y que no tiene nada que ver con la comisión.

-¿Cuáles son aquellas obras que les gustaría hacer a futuro?

-Nos gustaría que el salón de la sede pueda ser algún día un salón de fiestas y de esa manera poder generar recursos. También estamos abiertos a que algún privado lo pueda hacer y que le sirva al club. Hoy en día pensarlo de otra manera es imposible.

-¿Qué tan lejos está la posibilidad de la iluminación del estadio?

-Está muy lejos. Iluminar una cancha hoy en día tenes que hablar de un par de millones. De todas maneras, todo lo que es instalación eléctrica para iluminar las canchas auxiliares, está pensado para también iluminar la cancha principal. La instalación que se va a hacer desde la calle a la tribuna, va a soportar la iluminación de la cancha principal. Igual antes de la iluminación yo creo que tendríamos que invertir en el riego artificial de la cancha y de poder tener una lavandería para la ropa del club.

Ya es hora de guardar las camisetas. Los objetivos, las metas y los anhelos van sumándose minutos tras minutos con el correr de la charla. Con un claro compromiso de replantear y revisar constantemente el curso de los clubes, Poli reflexionó en perspectiva. Hoy, la idea de reforzar esa parte social que cumplieron históricamente los clubes, toma nuevo impulso al ritmo de renovadas relaciones con las diversas instituciones de la ciudad. Y eso sí que no irá a la colección; más bien será un tesoro cotidiano.

 

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