Argumentan con la ley en mano, y reclaman participación y transparencia. “En ningún momento fuimos convocados a participar y nos enteramos de forma casual o por medios informales” remarcan en una carta dirigida al Presidente del Concejo Deliberante.

El proyecto que los desarrolladores piensan ejecutar sobre las 86 hectáreas en los campos de Rodizio colecciona rechazos múltiples. Al grueso expediente que cambia con rapidez de oficinas y gasta la tinta de sellos y lapiceras de Gûtierrez (Obras Públicas) y Patetta (Planificación Urbana), ahora se suma la oposición de vecinos de Hostería.

Vecinos del barrio Hosteria Norte enviaron una carta al presidente del Concejo Deliberante, Fernando Casset para hacerle conocer sus inquetudes ante el proyecto de conurbanizar Luján-Jauregui.

En los argumentos los vecinos citan la herramienta legislativa que regula el uso del suelo local indicando que “de acuerdo al COU 2016 se trata de un predio ubicado en zona verde, lo que inhabilitaría para un proyecto de esta naturaleza y densidad”

Más avanzada la exposición, analizan la ley de hábitat mediante la cual la firma Campos de Luján pide justificar la modificación de los indicadores urbanísticos. Sobre lo cual los vecinos señalan que según la norma provincial “los proyectos deben estar ubicados en áreas urbanas preferentemente de consolidación o en sectores adyacentes aptos para la ampliación del área urbana”. Por los límites estructurales del predio marcados por las vías del tren y el río Luján, y la baja densidad poblacional de Hostería respecto a su extensión territorial la zona en cuestión no alcanzará la categoría de zona de consolidación.

Otro punto que los vecinos recorren entre sus argumentos son los referidos a la posibilidad de inundaciones en la zona. “Empezar cualquier intento de urbanización en zona todavía inundable sería una gran irresponsabilidad” dicen y exigen un estudio hidráulico realizado por los organismos competentes.

Un último punto que alarma a los vecinos es el referido a la posibilidad de instalar una planta de tratamiento de líquidos cloacales sobre el arroyo Pereyra. Ante esta variante también reclaman que se realicen los estudios necesarios.

Mientras la participación sigue restringida, el debate político se da puertas adentro y las negociaciones entre los impulsores de la iniciativa avanza con el sector municipal y algunas organizaciones. Movimiento Evita y ATE no miran con malos ojos el proyecto y piden que se incorpore al expediente el barrio para trabajadores municipales en la compensación urbanística que implicaría 300 parcelas.

Por eso sobre los últimos renglones en la exposición vecinal reclaman participación y transparencia en el proyecto, indicando que “en ningún momento fuimos convocados a participar siendo que un proyecto de estas características alteraría definitivamente nuestra forma de vida. Nos enteramos de forma casual o por medios informales”.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí