Con participación de la comunidad de Olivera y vecinos en general se llevó a cabo una jornada de celebración y reconocimientos del Museo Donato Macagno. Hubo elección de la mejor foto en el puente de la Batalla de Olivera y el intendente entregó la ordenanza que lo declaró Patrimonio cultural.

La lluvia de la noche del viernes no paralizó la labor continua que vienen realizando vecinas y vecinos de Olivera. Con actos musicales, proyecciones audiovisuales realizadas por instituciones educativas y la participación de funcionarios, políticos y periodistas, la noche del Museo Donato Macagno se vivió a pura sonrisa. El intendente municipal Oscar Luciani, el concejal Javier Casset, la directora del Museo Udaondo María Teresa Tartaglia y el ex diputado Juan Carlos Juárez se hicieron presentes como visitantes y jurados.

Con la Muestra “Historia en imágenes” y su charla sobre orígenes de la fotografía a cargo de Raul Pacheco, la muesta de replicas carruajes de Museo Trasportes del artista Miguel Ángel y el concurso de fotografía “Memorias de tiempos en un resplandor” la jornada ofrecía un plan completo que se complementaba con el Himno a la Batalla Silvia D´Angelo, la poesía sobre la Batalla de Paula Olivieri y la entrega de decreto promulgación histórica del puente donde se libró la Batalla de Olivera. Con algunas modificaciones, el programa siguió adelante y finalizó llegada la medianoche, con la presencia del intendente Oscar Luciani.

Como relataría Graciela Macagno, presidenta y fundadora del Museo Donato Macagno, “el punte llegó de manos de Domingo Faustino Sarmiento quien estaba agradecido con Eduardo Olivera por su aporte al avance de nuestro país. Así tiempo después fue escenario de la Batalla entre el Ejército Nacional y Milicias Provinciales el 17 de Junio de 1880, algo que luego determinaría la Capital provincial en La Plata. El puente vio llegar a Ameghino y sus hallazgos paleontológicos, anécdotas de nuestros mayores que contaban los comienzos de nuestro pueblo, días dónde las familias se reunían, jóvenes que se bañaban tirándose del mismo en tardes veraniegas, hasta que la caída de un tractor lo dejo en desuso construyéndose otro puente de material paralelo”.

En reiteradas ocasiones quisieron sacar el puente y -recuerda Macagno- “el mismo pueblo se opuso firmemente. Había domingos donde no existía lugar donde ir turísticamente hablando y Olivera era punto obligado para llevar a las visitas. No teníamos Basílica pero sí el puente que no todos los pueblos tenían y donde hacíamos caminatas en las puestas de sol. Veíamos recuerdos de amores que dejaron huellas sus nombres quedaron allí tatuados en sus bases de ladrillos, desde principios de siglo hasta hoy, de jóvenes pescando y paseando en bote”. 

En junio de 2017 desde Dirección Provincial de Obra Hidráulica comenzaron a hacer trabajos de medición para remover el puente histórico. Al ser avistados por los vecinos, estos se autoconvocaron e iniciaron acciones de resistencia. Más tarde llegó la notificación de las autoridades provinciales y la comunidad organizada intensificó la defensa.

Un año más tarde, ante la misma amenaza juntaron firmas y las presentaron junto con cartas al municipio. Al mismo tiempo, la comisión de patrimonio presentó una Ordenanza al Concejo Deliberante para lograr la protección estatal del puente histórico, declarando el puente de hierro como “Monumento” y el espacio que lo contiene como zona arqueológica y al sitio histórico en sí, rescatando un paisaje de la historia argentina acaecida en el suelo. En su última sesión, el Concejo Deliberante lo declaró patrimonio cultural.

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