En el Escudo de Luján, trabajadores y trabajadoras de distintos espacios comunitarios y cooperativos compartieron el 1° de mayo un encuentro para conmemorar su día, en medio de un escenario marcado por dificultades económicas y tensiones sociales.
El sector de la economía popular atraviesa un momento crítico, con ingresos que no alcanzan para cubrir necesidades básicas y en alerta, ante decisiones del gobierno nacional, como el intento de dar de baja el programa “Volver al Trabajo”.
Durante el acto, Antonio Dionisio Del Valle, trabajador cartonero e integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos de Luján (MTE), destacó el valor de la organización y el esfuerzo cotidiano: planteó que, en tiempos complejos, resulta difícil hablar de un “feliz día” cuando las condiciones de vida se deterioran.
Sin embargo, remarcó que el reconocimiento está en quienes sostienen tareas esenciales, muchas veces invisibilizadas, desde comedores hasta actividades de reciclado y acompañamiento social. También subrayó que incluso quienes no tienen empleo siguen siendo trabajadores, al tiempo que cuestionó a quienes gobiernan por no dar respuestas a las problemáticas del sector.

Por su parte, Toty Giorsemino del Movimiento Evita, también integrante de la economía popular, puso el foco en la importancia de la unidad y la lucha colectiva. Señaló como un logro reciente el restablecimiento del Salario Social Complementario para mayo, resultado de la organización sostenida, aunque advirtió que se trata de una conquista parcial. En esa línea, convocó a una nueva jornada de movilización el 7 de mayo y a mantenerse activos dentro de las organizaciones, de cara a los desafíos que se vienen, incluyendo la renovación de contratos municipales en junio.
A su turno, Santiago Vera, secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Luján (STML), coincidió en describir el escenario como adverso para el conjunto de la clase trabajadora, sin distinción de sectores. Expresó preocupación por la pérdida de derechos y las dificultades crecientes para garantizar condiciones dignas de vida, especialmente para las familias.
La actividad concluyó con una choriceada, en la que las y los presentes compartieron un momento de encuentro y cierre colectivo, reafirmando los lazos de solidaridad en una fecha significativa para el movimiento obrero.






