La Comisión encargada de resolver la prestación del servicio comedor aceptó el desembarco de oferentes privados y autorizó el uso de la infraestructura de la universidad.

Pese a la insistencia de estudiantes, el servicio bar-comedor de la Universidad Nacional de Luján lo prestará un oferente privado. Tras el último debate en Comisión, en donde las voluntades se expresaron en su mayoría a favor de aceptar la llegada de nuevos oferentes privados tras residincirse el contrato con la actual firma, llegó el turno de decidir.

El argumento más repetido entre quienes pusieron el gancho al dictamen que autoriza la explotación de una marca privada para ofrecer alimentos y explotar la infraestructura del Estado, es que la Universidad quedará sin ningún tipo de servicio.

La resolución fue un tramite durante el martes. El presidente de la Comisión ya tenía preparado el dictamen que la mayoría firmó e integrantes de la Comisión no docentes y estudiantes prepararon una respuesta para firmar en minoría. En este segundo texto se expusieron los argumentos negativos de la concesión al privado por parte del público argumentando que:

(a) El inmueble y el equipamiento, tanto de cocina como de salón, son provistos para el servicio por la universidad Nacional de Luján;

(b) Que tal como lo demuestran el canon establecido en el pliego de bases y condiciones particulares, la universidad no busca resarcimiento económico por la prestación de este servicio, si no por el contrario, busca un bienestar para la comunidad universitaria y en especial para sus estudiantes;

(c) que dado que no existe competencia del rubro dada la exclusividad en el predio de la institución, el consumidor se haya cautivo;

(d) que el objeto del llamado a licitación, planteado en el punto 1 del pliego de bases y condiciones, orientado a garantizar que el servicio sea accesible y este al alcance por todos los estudiantes, docentes y nodocentes, beneficiarios directos del servicio de Comedor Universitario, no se alcanza con los valores de menú económico establecidos por los oferentes.

Las agrupaciones estudiantiles que se manifestaron en contra de la aprobación que dio la Comisión del Consejo Superior encargada de estudiar el tema, remarcaron que “el apuro de sacar ésto obedece a intereses del rectorado y ninguna de las ofertas cumple con el rescindirse económico”.

Ahora, es cuestión de esperar a que el privado y la administración pública ajusten aspectos burocráticos para que la firma pueda instalarse en la infraestructura desarrollada para el comedor universitario en la campus de la sede central. La intención manifestada en la Comisión es que para inicios del primer cuatrimestre del próximo año el servicio esté en marcha.

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