El colegio San Luis Gonzaga llenó sus salones con obras de arte y juegos realizados con materiales reciclados por estudiantes. Ladran Sancho conversó con la comunidad educativa sobre la propuesta que busca generar conciencia y mejorar el futuro.

Asomaba la tardecita de viernes, y ya se podía notar que una actividad pronto empezaría. La Av. Flandes estaba colmada de autos en los dos sentidos. La gente de a poco entraba al colegio. Con unas palabras de presentación por parte de María del Carmén Lossino, directora de la educación primaria, comenzó la feria.

La Expo Sustentable es un encuentro que se realiza desde el año 2015 y que tiene como objetivo mejorar el cuidado del ambiente mediante el trabajo conjunto entre la escuela y la familia.

La iniciativa nació a raíz de la importancia que les niñes le dieron a los talleres del cuidado de los recursos naturales. No solo prestaban atención a cada detalle sino que luego transmitían en su casa lo aprendido. “Los chicos son los agentes de cambio, ellos pueden hacer que los adultos cambien”, afirmó la Directora, mostrándose contenta con la repercusión que a través de la convocatoria mostró la Expo.

El proyecto es organizado previo al inicio de clases en febrero de cada año. Docentes, directivos y colaboradores se reúnen para ajustar detalles. En principio determinan las temáticas que tratarán, luego las responsabilidades de cada salón y finalmente los materiales que serán necesarios para desarrollar la actividad.

Para esta edición cada grado tuvo su tema particular: primero hizo juegos para trabajar en matemáticas. Segundo elaboró tutoriales para realizar mariposas monarcas, adornos con mariposas y plantitas de asclepsia. Tercero preparó jugos, licuados y desayunos orientados a la alimentación saludable. Cuarto desarrolló juegos magnéticos y creó imágenes abordando la temática del magnetismo y la electricidad. Quinto elaboró plantines y espantapájaros, huerta, invernáculo y separación de basura. Por último, sexto construyó espejos reciclados, leyes de reflexión y formación de imagen en un espejo plano.

Con una gran concurrencia, les visitantes observaron y probaron los productos que cada grupo escolar ofreció. Pero en particular sexto grado presentó la mayor atracción, por la fascinación con las luces y los juegos de espejos que se proyectaron desde una gran bola que colgaba del techo.

Estudiantes de entre 12 y 13 años fueron los encargados de contar a cada visitante lo que habían realizado: “Lo que hicimos fue todos espejos y todo lo que se relaciona con la luz, la reflexión. Nos llevó una o dos semanas”, expresó Agustín. Al consultarle qué significaba esta Expo para él y si había cambiado su forma de cuidar el ambiente fue contundente: “Sí, lo cuido mucho más. No uso tantos plásticos, u objetos que contaminen. En mi casa reciclamos y reducimos la cantidad de basura que generamos”.

En el aula de primer grado, las mesas estaban repletas de juegos matemáticos reciclados, una manera de aprender jugando. Florencia, mamá de un niño de 6 años y una niña de 8 afirmó: “Es increíble este proyecto porque interactúan tres cosas: la ecología, al ser todo reciclado, más lo educativo ya que el trabajo en el marco de una materia y los juegos a ellos les resulta más entretenido”.

Al finalizar la jornada, docentes, directivos y colaboradores se mostraron contentos y agradecidos por la repercusión que tuvo la Expo Sustentable 2019. Expresaron que la llegada a la comunidad les permite seguir innovando y fomentando la importancia de cuidar el ambiente para que el futuro sea un poco mejor.

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