Foto: Victoria Nordenstahl

En el historial reciente de las políticas públicas y las luchas vecinales aparece un recuerdo necesario: Las primeras 30 familias relocalizadas en el plan del barrio Santa Marta. La gobernadora Vidal había prometido «si decimos que vamos a entregar las 172 lo vamos a hacer».

Por favor no hagas promesas sobre el bidet. Sobre el final del mes de junio pero de 2016, una reciente gobernadora tenía 30 casas en Luján para mostrar en la vidriera de sus logros. Así se publicitó aunque poco tuviera que ver la gestión que Vidal encabeza en Provincia con la relocalización de aquellas primeras familias que salieron del agua.

Hace tres años, la Ley de Hábitat debutaba en Luján con la generación de un Consorcio Urbanístico que permitió la generación de suelo urbano. Lo que era un gran descampado, abandonado en el barrio Santa Marta comenzó a despejarse para la construcción de 202 viviendas sociales.

El convenio que firmaron el intendente Luciani con funcionarios del entonces gobernador Daniel Scioli fue empujado por las familias afectadas, organizaciones sociales y políticas. Y finalmente para la foto se sumó todo el mundo. Pero a julio de 2019 fueron relocalizadas 60 familias en dos etapas. No estamos todes, faltan 142 familias. 

“Pará, prendé la tele, ¿hicimos un gol?”

La realidad en el predio del barrio Santa Marta, hoy, ofrece matices dolorosos. Sobre las primeras manzanas las primeras 30 casas lograron el revestimiento de material para sus prefabricadas y con esfuerzo, la cosa marcha.

Varias cuadras hacia el fondo hay lotes pelados, casas a medio levantar, apenas un par de obreros que, por falta de actualización de fondos, sostiene la empresa que ganó la licitación, y finalmente otras 30 viviendas.

La Comisión Mixta de Control y Seguimiento del Proceso de Relocalizaciones sigue peleando la realización total del Plan. A esta altura, son incontables las reuniones con funcionarios de Municipio, Provincia y Nación, las marchas y reclamos, los comunicados en redes y medios locales. «Las anécdotas vividas se multiplican y rozan lo humillante» dicen.

Recientemente reconocen que su capacidad de asombro está intacta gracias a una burrada más de la gestión Cambiemos. En medio de una reunión en la Secretaría de Viviendas de Nación, un funcionario superó todos los récords al pedir un televisor en plena discusión para ver la repetición del gol de la selección.

«Mientras hablábamos con preocupación sobre la actualidad de las 58 viviendas paradas, la planta depuradora que quizá no se termine de construir y el futuro incierto de las últimas 84 casas, uno de los funcionarios pidió encender el televisor que se encontraba en la sala para ver si Argentina había metido un gol» contaron desde la Comisión.

De mal en peor el gobierno para cumplir con sus promesas, la desidia se replica en los tres niveles del Estado y las familias inundadas ya no tienen motivos para ser pacientes. Hace tres años, les prometieron cumplir con la totalidad de la obra, hoy todo puede esperar, menos el gol de la selección.

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