La Secretaría de Producción y Turismo intentó avanzar en una ordenanza que renueve las concesiones y genere un Consorcio de Gestión y Desarrollo. Pero no hubo acuerdo con los comerciantes y Paulón enviaría proyectos por separado. El Concejo mira con recelo una aprobación a meses del cambio de gobierno. Puesteros, Cámara de Turismo, Concejales y Ejecutivo en una certamen sin reina.

La zona turística que comprende a la parte Histórico-Basilical vuelve a escena. En cada intento de avance los pasos se cuentan tanto para adelante como para atrás. En las últimas semanas la rueda se puso en marcha y desde el Ejecutivo intentaron apurar el ritmo para enviar una ordenanza que abarque la renovación de las concesiones y también la creación de un Consorcio como ente necesario para manejar los recursos que se recaudan de los cánones pagados por los comerciantes de la zona en cuestión.

Mientras se desarrollaron dos reuniones en el Museo de Bellas Artes, también se generaron charlas entre la Cámara de Turismo con concejales de la oposición y el oficialismo. El Ejecutivo no se queda atrás en sus presiones pero -año electoral mediante y fin de mandato en puerta- el intendente no habla el mismo idioma con los ediles de su propia bancada. Los que pretenden llegar al gobierno una vez finalizado el mandato de Luciani prefieren revisar una y otra vez qué es lo que van a votar a meses de fin de ciclo. Desde el Concejo nadie se anima a dar una postura y esperan que el Ejecutivo mande el o los proyectos definitivos. «Había uno pero después lo cambiaron» y «todavía no lo charlamos con todo el bloque» expusieron dos referentes políticos de uno y otro lado.

«No podemos discutir todo junto, las concesiones y el consorcio: no es una mala voluntad nuestra pero acá parece que las concesiones dependen de si acompañamos o no el consorcio y eso no debe ser así. Estamos tratando dos puntos que deben estar por separados», resumió casi al cierre, uno de los santeros participantes de la reunión entre actores turísticos de la zona histórico Basilical y la Secretaría de Producción y Turismo, con el tridente Paulón, Nicosia y Morales. Así, sin el aval necesario por parte de la veintena de puesteros y comerciantes que estuvieron en el Auditorio del Bellas Artes, el secretario de Producción debió volver sobre sus pasos, expresar que se enviarán dos proyectos por separado: uno de renovación de las concesiones y otro para la conformación del consorcio, en el cual se deberá seguir trabajando.

El primer encuentro se había desarrollado el lunes 11, incluso con la presencia del intendente municipal. El segundo tenía fecha para el lunes siguiente aunque finalmente se dio el martes 19. Santeros, comerciantes, puesteros, integrantes de la Cámara de Turismo y de la Asociación de Amigos del Museo Udaondo -entre otros- escucharon las propuestas del Ejecutivo en boca de Miguel Ángel de la Merced Paulón, el secretario de Producción y Turismo que estuvo secundado por Carina Morales (directora de Turismo), Alberto Nicosia (director de Producción) y Mariano Nicosia (coordinador del Club de Emprendedores Luján).

En ambas reuniones los puntos centrales fueron la renovación de las concesiones de los espacios públicos como también la creación de la figura de un consorcio, el cual, según el modelo de ordenanza «contará con capacidad para actuar en las iniciativas públicas y promover las iniciativas privadas. La constitución y funcionamiento del Consorcio se regirán por la Ley Provincial mencionada, sus Decretos reglamentarios; por la presente Ordenanza, la cual actuará como base referencial para el Estatuto que regule su funcionamiento; por sus Estatutos y Reglamentos; por el Código Civil y Comercial en caso de que sea supletoriamente aplicable; por las normas de competencia vigentes y las que en el futuro las modifiquen o sustituyan y por las decisiones de sus Órganos. El Consorcio funcionará dentro de la órbita de la Agencia de Desarrollo Local y/o la Institución que en el futuro la reemplace en su mismo carácter».

El punto conflictivo para algunos de los actores turísticos, principalmente quienes se desempeñan en la Plaza Belgrano, fue la inconveniencia de ingresar los dos temas (concesiones y consorcio) en la misma ordenanza, tal como lo estipuló el Ejecutivo en el inicio de las pretensiones. Hacia el final de la reunión dicho punto quedó saldado en favor del pedido general de los comerciantes, y entonces los funcionarios aclararon que enviarán dos proyectos: por un lado la renovación de las concesiones, por otro la creación del consorcio. El proyecto original contempla renovaciones por 15 años, aunque desde fuentes municipales ya avisan que no es seguro que el nuevo modelo proponga eso. La intención de prorrogar durante un año podría ser la salida más elegante y así no cerrar un tema álgido y central, en medio de una gestión en retirada.

En su artículo primero, el texto contempla como participantes a: «Asociación Distribuidores De Helados De Luján; Asociación De Floristas De La Plaza Belgrano Y Adyacencias; Asociación De Propietarios Y Trabajadores De Unidades Móviles De Recreación De La Ciudad De Luján; Asociación De Santeros Ambulantes; Asociación Santeros Balneario Parque Luján(Asbapal); Asociación De Vendedores De Juguetes Y Anexos De Laplaza Belgrano; Asociación De Vendedores De Sombreros De Plazabelgrano; Asociación De Vendedores Puestos Fijos De Bebidas, Alimentos Y Anexos De Plaza Belgrano Y Adyacencias; Asociación Vendedores Ambulantes Zona Turística (Avaztur); Sociedad Patronal De Santeros De Luján». Estás entidades serán quienes deberán abonar el Canon, el cual es estipulado por las Ordenanzas Fiscal e Impositiva vigentes.

Otra de las cuestiones que llamaron la atención del proyecto de ordenanza inicial es quiénes estarán en el Consorcio. No hay consenso en que cualquier institución lo integre y el temor de los actuales concesionarios y comerciantes es que la figura establecida («comisión o ente», como se lo nombró en la reunión) termine por ser un ámbito para el arribo de grandes especuladores y jugadores privados que luego nadie pueda controlar. Esto fue en referencia al artículo que establece a los integrantes y donde dice que lo conformarán «el Departamento Ejecutivo Municipal, el Departamento Deliberativo Municipal, las Asociaciones detalladas en el Artículo 1° de la presente Ordenanza, la Asociación ADIMASYR, las autoridades de la Basílica y Santuario Nuestra Señora de Luján, la Cámara de Turismo de Luján, la Asociación Amigos del Complejo Museográfico Enrique Udaondo, y toda otra Institución pública y/o privada y/o particular que en el futuro el Consorcio». Esta última frase, sumado a las figuras de la Cámara y el Museo, no cayó del todo bien en los concesionarios que pagan los cánones.

Sin poder avanzar en el proyecto original, Paulón avisó que la ordenanza por las concesiones tendrá sí un párrafo para intentar hacerse de recursos, poder manejarlos y que no se destinen a otras áreas municipales. Dicho monto será del 30% del total percibido por el Canon y se afectará en forma exclusiva a la ejecución del Plan de Mejoras Integrales y al Plan de Mantenimiento, Organización, Seguridad e Higiene. «Este Fondo afectado será ejecutado por el Consorcio, en plena articulación con la Secretaria de Producción y Turismo y la Dirección de Turismo», expone la ordenanza y será -aproximadamente- lo que trasladará a la nueva que hace mención solo a las concesiones.

Durante lo que resta de la semana, quizá el viernes, el Ejecutivo enviará sendos proyectos para que sean tratados en la Comisión de Producción y Turismo. Allí se dará otro análisis a lo que propone el intendente. El camino de las renovaciones, actualizaciones y cambios en la zona más importante de la ciudad sigue su lento curso, repleto de las roscas sectoriales que no logran canalizarse en un objetivo común. Con las elecciones y el cambio de gobierno a la vista, como también con la ineficacia evidente para la generación de consensos, menos hace pensar que el escenario sea el propicio.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre