A sus 74 años asesinaron a Trinche Carlovich en Rosario cuando intentaban robarle una bicicleta. Se va un mito de nuestro fútbol, aquel que recibió los elogios de Maradona y Pelé, que jugó en Flandria y que pudo integrar la selección campeona del 78, pero «estaba de pesca».

Según cuentan los que lo vieron jugar, en los potreros, en las canchitas de Rosario, dentro de un campo de juego, lo definen como un cinco inigualable. Incluso el mismísimo Diego Armando Maradona dijo que fue mucho mejor que él. Un jugador distinto que, como expresó el flaco Menotti, «le gustaba jugar al fútbol pero no ser un profesional». El es Tomás Felipe Carlovich, quien murió este viernes, a los 74 años, tras un hecho de inseguridad.

El trinche pudo haber sido una leyenda pero, más bien, terminó siendo un mito. Debutó en Rosario Central, pasó por Flandria en 1971, donde compartió equipo con el histórico Perico Mansilla y jugó cuatro partidos, marcando un gol ante Argentino de Rosario. También pasó por Central Córdoba de Rosario, su segunda casa, Colón, Independiente Rivadavia, entre otros.

 

Según cuenta la leyenda, el trinche pudo formar parte de aquella selección que luego iba a consagrarse campeona en 1978, bajo la conducción técnica de César Luis Menotti. El flaco lo convocó para formar parte de una preselección en 1976, pero Carlovich nunca se presentó. «No se si fue a pescar o a una isla. La respuesta que me dio fue que no había podido regresar porque el río estaba alto», expresó Menotti por ese hecho. El trinche, ante esas declaraciones, remarcó: «No me acuerdo que me hayan convocado. Pero si lo dijo Menotti, puede ser».

Otro de los grandes recuerdos, remite a cuando Carlovich pudo pasar al fútbol del exterior. El interesado en contratarlo era el Cosmos de Estados Unidos, club que en ese entonces militaba el brasileño Pelé. Según expresó el mismo Trinche, se cayó el pase por una negativa de Pelé, quien temía que lo opacara con su llegada: «A mí me bajó el pulgar Pelé. Esos son los comentarios que siempre me han llegado», sostuvo Carlovich a Informe Robinson.

Una de las historias más recientes es cuando Diego Maradona viajó a Rosario para enfrentar a Rosario Central, como técnico de Gimnasia de La Plata, y tuvo un encuentro con el Trinche en el hotel donde Gimnasia concentraba. Allí se vieron en un pasillo y el Diego no escatimó en elogios: «Yo creía que era el mejor, pero desde que llegué a Rosario escuché maravillas de un tal Carlovich, así que ya no sé».

Diego le firmó una camiseta y le puso “Trinche, vos fuiste mejor que yo”. El trinche, quien tenía como ídolo a Maradona, le contestó «Diego, ya puedo partir tranquilo».

El día que el trinche bailó a la selección:

En abril de 1974 jugaron un partido la selección de Rosario y la selección que viajaría al mundial de Alemania. Los rosarinos formaban con cinco jugadores de Central, cinco de Newell´s y tan solo un jugador del ascenso, el Trinche, que jugaba para Central Córdoba.

Ese día, Rosario le ganó 3 a 0 a la selección Argentina y el trinche los paseó a todos, ante 35 mil personas. A tal punto que, en el entretiempo del partido, el entrenador de Argentina, Vladislao Cap, le pidió a los entrenadores de la selección rosarina, Carlos Griguol y Juan Carlos Montes, que saquen a Carlovich porque había mucha diferencia en el juego.

Mucho de lo que se habla de Carlovich es difícil de comprobar, por eso es más bien un mito. Es que no existen o hay muy pocos registros fílmicos, fotográficos que den cuenta de las grandes hazañas dentro de un campo de juego de este crack.

En 1985 se retiró del fútbol profesional a sus 39 años, vistiendo los colores de Newell´s de Cañada de Gómez y hasta alguna vez pudo convertirse en técnico, pero nunca quiso hacer el curso que lo habilitara: «¿Qué puedo aprender ahí?», se preguntó.

Con su muerte, el mundo del fútbol quedó conmocionado y se lo despidió como a una verdadera leyenda que, sin dudas, ya estará tirando gambetas donde quiera que esté. No se muevan de sus lugares, presten atención, porque esta noche, juega el Trinche.­

Publicidad

1 COMENTARIO

  1. Inmortal Trinche. Nunca podrán exagerar la magnitud de tu grandeza. Los que pretenden minimizar tu gesta (pocos, poquísimos en verdad, ¿o acaso no vemos dislikes a Pavarotti, Maradona, Ronaldinho, o cualquiera?) ladrando que vos no eras jugador… mal que les pese dicen la pura verdad. Porque ante todo vos fuiste el Gran Artista de la redonda. El Artista que jugaba a jugar a la pelota, a emular gestos futbolísticos, con la impronta inimitable e indescifrable del Duende que se vistió de jugador para derramar fantasías nunca vistas y dibujos imposibles haciendo, durante el breve y mágico paréntesis de tus días de futbolista, realidades palpables con nuestros más recónditos sueños de potrero. Que Dios te conceda el descanso eterno querido Gitano.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí