Foto: Archivo Ladran Sancho. Julieta Brancatto

Las semillas resisten a la Ley Monsanto. El sábado arrancó la semana por la “Soberanía Alimentaria contra la Ley Monsanto-Bayer”. En Luján las organizaciones festejan la suspensión por un año de la resolución que autorizaba fumigaciones aéreas y terrestres con agrotóxicos en zona de amortiguamiento y preparan una actividad para el jueves 7 de marzo.

El pasado sábado 23 comenzó la semana por la “Soberanía Alimentaria contra la Ley Monsanto-Bayer” que durará hasta el próximo sábado 28. Durante toda la semana habrá talleres, ferias, carvanales y festival en La Plata, Mar del Plata, Río Cuarto , San Andrés de Giles, Quilmes, Exaltación de la Cruz y Luján tendrá su propia jornada el próximo jueves 7 de marzo.

Nuestra ciudad se sumará a las actividades por la “Soberanía Alimentaria contra la Ley Monsanto-Bayer” el jueves 7 de marzo a las 19 horas con una radio abierta, volanteada y asamblea para contar la situación del intento de reforma de Ley y seguir visibilizando el trabajo que la Unión de Trabajadores de la Tierra realiza con la producción agroecología en Luján.

En lo que va a ser el cierre, organizaciones campesinas, indígenas, sociales, ecologistas, sindicales y políticas instalaran el 28 de Febrero en Plaza de los dos Congresos la carpa de la Soberanía Alimentaria contra la Ley Bayer- Monsanto de Semillas. Allí se organizaran charlas, intercambio de semillas y cerraran la jornada con un Festival.

Desde 2012 fueron múltiples intentos por modificar la Ley de Semillas intentando imponer una ley que busca privatizar los bienes comunes. Desde los colectivos que resisten la modificación de la actual Ley de Semilla argumentan que se busca convalidar la posibilidad de apropiación de las semillas criollas y nativas. Otro punto que cuestionan es que el proyecto explicita que el titular del derecho de una variedad protegida podrá requerir el pago correspondiente a quien reserve y utilice semilla para su uso propio en cada posterior propagación o multiplicación.

La semana por la “Soberanía Alimentaria contra la Ley Monsanto-Bayer” se da a pocos días de que el Ministerio de Agroindustria, a cargo del exgerente de Monsanto Leonardo Sarquis, dio a conocer a través del Boletín Oficial la suspensión de la resolución N°246-MAGP-18 que autorizaba fumigaciones aéreas y terrestres con agrotóxicos a metros de escuelas rurales.

“Esta resolución permitía fumigar áreas de amortiguación por lo cual dejaban de serlo. Para entender esta resolución tenemos que hacer una historización de lo que son las luchas ambientales. Muchas de ellas han conseguido en distintos municipios de la Provincia de Buenos Aires diversas ordenanzas que establecen ciertas distancias para las fumigaciones. Esto para los productores agropecuarios es molesto porque son hectarias que quedan excluidas de su capacidad de producción” explicó Carla Poth, integrante de Río Bravo.

El argumento de la gobernación de la Provincia de Buenos Aires es que la suspensión será “por el término de un 1 (un) año a fin de poder trabajar –durante este tiempo- en forma precisa, eficiente y detallada, y a su vez optimizar las condiciones de operatividad con los Municipios suscriptores del convenio de colaboración y asistencia que permita su implementación”.

“No podemos quedarnos con esta resolución y nada más. Hay que ver las presiones que se están ejerciendo en la secretaria de Agricultura de Nación, los posicionamientos de la secretaria de Medio Ambiente con respecto a las Buenas Practicas, ahí se demuestra las presiones que sufre el gobierno nacional y bonaerense por los gremios agropecuarios para acrecentar las ganancias” explicó Poth.

Asimismo la nueva disposición establece “crear dentro de los 60 (sesenta) días en el ámbito de la Dirección Provincial de Fiscalización Agropecuaria, Alimentaria y de los Recursos Naturales un equipo de trabajo técnico multidisciplinario e interinstitucional con el objeto de elaborar un protocolo específico de aplicación en la zona de amortiguamiento”.

Con respecto a la creación de este espacio, Carla Poth explicó que “la lectura de los diferentes gobiernos es que el conflicto socioambiental vinculado a los agronegocios crece cada vez más. Se problematiza a partir de la salud también. Esta lectura hace que muchas de las últimas políticas se vistan de mesas interdisciplinarias de discusión con respecto a la temática. La experiencia en estos conflictos nos va demostrando es que estas mesas de dialogo tienen muchas limitaciones. La primera es que no todos los sujetos sociales no están invitados. Los sujetos que enfrentan al modelo del agronegocio no están representados, siempre lo están aquellos que tienen interés de aplicar el modelo del agro negocio”.

A lo que agregó “por lo general se construyen bajo la lógica de las Buenas Practicas. Y la realidad es que el discurso de las Buenas Practicas es un discurso de legitimación para continuar en la práctica del modelo del agronegocio. No tiene ningún sustento científico”.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre