Pedro Sabordio, guionista, productor y director de «Peter Capusotto y sus videos», llegó a nuestra ciudad para pensar la actualidad del país desde una perspectiva peronista. A través del humor invitó a reflexionar sobre la manera en la que nos relacionamos a la hora de hablar de política.

Ni la lluvia, ni el frío primaveral de octubre pudieron con una cita que desde su convocatoria aseguraba diversión y reflexión. El recinto de origen ferroviario, reconvertido en teatro, fue colmado para escuchar a uno de los humoristas más reconocidos de la cultura popular argentina.

Organizado por la Juventud Peronista de Luján, uno de los sectores que integra el Frente de Todos, y con el Teatro «El Galpón» como escenario, Pedro Saborido desarrolló una charla experimental sobre humor y creatividad en el marco de la comunicación política.

El eje central fue la identidad, ineludible a la hora de hablar de comunicación, ya que se constituye en relación a la otredad. En tiempos electorales, cuando el objetivo principal es sumar votos, el guionista y productor se preguntó cómo hacer para que la identidad política no cause rechazo en quienes a quienes se interpela políticamente.

Saborido elaboró una pedagogía en la que llamó a administrar las intensidades con la que el militante manifiesta lo que es, para lograr así acercarse a identidades políticas diferentes. En esa línea resuenan las palabras del dirigente español Juan Carlos Monedero: «La autoayuda para muchos se llama política», analizando el actual contexto social donde proliferan los discursos individualistas que bajan desde los sectores de poder económico y desde los gobiernos conservadores.

Foto: Julieta Brancatto

La política requiere generar consensos y alianzas circunstanciales, para eso, propone ser estratégico a la hora de dialogar con quien piensa distinto. «El militante llega donde no llegan ni la campaña ni los candidatos, entonces tiene que ser agradable. Cada uno es un medio de comunicación en sí mismo que tiene que fascinar, seducir y atraer», explicó Saborido.

Saborido llamó a la militancia a trascenderse a sí misma porque si no logra administrar su identidad, esta «se vuelve una cárcel o una armadura reactiva hacia los demás». También alertó que cuando esto ocurre, «al peronismo le va mal y no se sabe que tan peligroso es lo que viene después. Perder significa que los viejos se quedan sin remedios y los pibes sin escuela», remarcó.

El guionista del ya mítico programa «Peter Capusotto y sus Videos», propuso que a la hora de hablar de política se pueda cultivar la paciencia y amplitud con la que trabajan docentes, médicos o ferreteros cuando se vinculan con sus estudiantes, pacientes o clientes desprevenidos.

Foto: Julieta Brancatto

Tomando de la academia el concepto postestructuralista del significante vacío y casi parafraseando a Louta, Saborido arremete: «El peronismo es todo lo que vos quieras que sea. Si te metés y querés que sea pañuelo verde, bueno, ¡metele pañuelo verde, loca! Si querés que sea más de izquierda, ¡metele más izquierda! El dirigente va a tener que hacer lo que vos querés porque en algún momento tiene que responder a vos. Entonces vos también haces al dirigente. El conductor también es conducido porque tiene que hacer lo que le piden».

Con la vista puesta en el futuro político del país, Saborido se encargó de remarcar la fragilidad del armado que propone el Frente de Todos a la hora de gobernar y advierte que no será tarea fácil contener a quienes circunstancialmente se unieron para construir la propuesta electoral: «Necesitamos correr una cachito a Cristina y sacar al Alberto que todos llevamos dentro, porque hay que contener a ese diez o doce por ciento que nos permite ganar las elecciones», lanzó ante risas, aplausos y la mirada desconfiada de algune en la platea.

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