El Movimiento de Trabajadores Excluidos construirá las viviendas para 11 familias que ocuparon un predio en El Ombú. De 2014 a esta parte las familias pelearon el reconocimiento para acceder a la tierra y la vivienda. Hay recompensa.

El predio del barrio El Ombú, entre las calles Río Luján, Beláustegui y Padre Varela originalmente estuvo destinado a un plan de viviendas. Entonces, desde Provincia comenzaron la obra que definitivamente se abandonó en el revoltoso 2000.

El tiempo pasó y el predio quedó acumulando basura y altos pastizales entre viviendas a medio terminar durante años. Hasta que en 2014 cinco familias del barrio ahogadas económicamente por el alto precio del alquiler decidieron ocupar las construcciones.

Durante varios meses vivieron sin luz, sin agua y constantemente amenazados por la posibilidad de desalojo. Frente a la adversidad, las familias impusieron organización. A fuerza de insistencia lograron que el intendente entre en razón y retire la denuncia que les había realizado por usurpación, luego rechazaron el ofrecimiento de alquiler por 5 meses que hicieron desde Políticas Sociales explicando que “cuando se termine ese tiempo y nuestros sueldos no alcancen volvemos a la misma situación”.

Así, cuando parecían agotarse las posibilidades, del seno de las familias surgió la alternativa. Junto al movimiento popular Patria Grande redactaron un proyecto de ordenanza para lograr que los terrenos (de dominio municipal) fueran cedidos a las familias en un plan de pagos acorde a sus ingresos. Además se abrió un registro para otras seis familias del barrio. El proyecto fue aprobado en enero de 2018.

Enero de 2018. Tras la cesión de los terrenos, las familias festejaron y analizaron los pasos a seguir en asamblea. Foto: Julieta Brancatto

Con la aprobación de la ordenanza, el Ejecutivo debía aportar red de agua potable, un pozo de extracción común y la colocación de un biodigestor por cada vivienda pero los recursos no salieron de las arcas del municipio.

Letargos de costumbre entre las necesidades y la política, los compromisos y la gestión pero recientemente con un poco más de empuje vecinal y cooperativo, el intendente Oscar Luciani tuvo que sentarse en la Secretaría de Hábitat de la Provincia para cerrar un convenio por el cual recibirá fondos para la terminación de las 11 viviendas y el desarrollo de servicios básicos que llegarán a la manzana recuperada del barrio Ombú de Pueblo Nuevo.

En estas gestiones Marcelo Medina, integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (enrolados en la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular) recordó que “este proceso se inicia con la lucha de las familias que ocuparon tierras en total estado de abandono, que solo juntaban basura y pastos largos y ante la necesidad se ocuparon. Desde ese día nosotros acompañamos este proceso porque consideramos que es importante el acceso a la tierra”.

Medina también enfatizó que “la medida del municipio fue judicializar la necesidad de los vecinos y las vecinas. Denunciaron a 5 familias y fue muy difícil pasar de esa postura al proyecto que hoy está en marcha y que nos permitirá terminar las construcciones para que 11 familias puedan acceder de acuerdo a sus posibilidades. Es una alegría inmensa, nos llena de orgullo”.

Por último, para Medina hay que destacar que “vamos a construir viviendas es una doble alegría. Renovamos puestos de laburo para cooperativistas en una situación general muy complicada pero además, lo vamos a hacer para gente que conocemos y que queremos por su lucha. Seguimos apostando en esto para que se reconozcan los derechos de las familias. Tenemos la convicción de que la tierra y la vivienda debe ser un derecho de todos y no un negocio de unos pocos”.

Albañiles y cooperativistas del Movimiento de Trabajadores Excluidos, en Olivera construyendo las relocalizadas. Foto de archivo: Victoria Nordentahl.

Las cinco familias que habitan el predio del Ombú junto al Movimiento de Trabajadores Excluidos continúan el peregrinar con papelitos de todos los colores por la Secretaría de Hábitat de la Provincia y la Dirección de Tierras del Municipio.

Ellos y ellas tuvieron que realizar los trámites y moverse para cada gestión hasta que el convenio fue firmado y los fondos aparecieron, ahora seguirán empujando para que el intendente de el visto bueno para el comienzo de la preobra que debe realizar el municipio para preparar la infraestructura, movimiento de suelos para plateas, agua potable, energía eléctrica, etc.

El Ombú de Pueblo Nuevo sienta precedente. La lucha da sus frutos. El aguante vecinal y el trabajo cooperativo muestran una alternativa posible frente a las malas noticias que copan nuestras páginas y nos muestran que al final, hay recompensa.

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