Las comediantes Srta. Bimbo y Noelia Custodio brindaron su show en nuestra ciudad. Las carcajadas constantes reafirmaron que se puede hacer humor con perspectiva inclusiva. Humillar al “diferente” para hacer reír comienza a ser cosa del pasado.

Este sábado la Biblioteca Ameghino recibió a una gran cantidad de público compuesto en su mayoría por mujeres y disidencias. La productora local Ardilla Producciones Amigues fue la responsable de la propuesta que incluyó un menú vegano, en línea con el activismo que lleva adelante María Virginia Godoy (Srta. Bimbo).

Cuando se abrieron las puertas para ingresar al salón principal, el show comenzó con un video que combinaba alusiones a ´2001, Odisea en el Espacio´ y sonidos del trap nacional. Instantáneamente llegaron las primeras risas. 

Srta Bimbo fue la primera en salir. Con la intensidad de un volcán en erupción contó una catarata de historias de vida atravesadas por la reivindicación del deseo sexual femenino, la lucha contra el patriarcado y contra el macrismo.

La situación socioeconómica y la mirada de género estuvieron presentes a lo largo de ambas presentaciones. Vicisitudes del cotidiano e historias escritas en un diario íntimo a los doce años se resignifican para generar conciencia sobre las discriminaciones y exclusiones que sufre una persona por ser “diferente” a la norma.

En este caso “las dos gordas”, como ellas mismas se denominan, utilizan la risa como herramienta para resignificar una realidad dolorosa para muchas personas. El humor resulta un recurso potente a la hora de problematizar situaciones de discriminación que son moneda corriente como recurso en los espectáculos masivos.

«Si ponés a una gorda hablando de veganismo a la gente le explota la cabeza» dice Srta Bimbo para dejar expuesta la linealidad y literalidad de ciertas costumbres culturales que parecen haberse superado en ciertos sectores pero siguen estando vigentes en amplias capas sociales.

Noelia Custodio utiliza contenidos audiovisuales, tanto del cine como de YouTube, para realizar una lúcida crítica cultural de la actualidad. Una película de Suar o las imágenes de lo ocurrido en Santa Teresita cuando apareció un delfín en la playa, le dan el pie para hacer reír sobre el estereotipo del hombre blanco cis heterosexual.

El humor que humilla minorías por su condición sexual, racial o de clase se vuelve automáticamente antiguo cuando Bimbo y Custodio entran en escena.

El objeto de sátira deja de ser la identidad “diferente” y pasa a ser la identidad “normal”: el hombre y los cuerpos hegemónicos. Lo que era normal pasa a ser criticable y eso genera la reacción y el enojo de muchas personas. Allí radica lo novedoso de la propuesta de estas standaperas que además utilizan el lenguaje inclusivo y hablan sin tapujos sobre la caca o la menstruación. Lo disruptivo de sus discursos es que se esperaría que se autohumillen para hacer reír al público, pero nada de eso sucede. 

El humor está tan atravesado por la ideología como cualquier otro tipo de discurso social. Bimbo y Noelia lo tienen bien en claro tanto en su show como en los programas de radio que co-conducen de lunes a viernes en las tardes de Futurock. Son parte de un movimiento de cuerpos y sexualidades disidentes que ocupan los espacios y toman los micrófonos.

Sobre el final del show llega el momento de dar las gracias: «Valoramos mucho que en estas épocas gasten su dinero en gordas. ¡Siempre inviertan en gordas!» dice Srta Bimbo después de abrazar a Noelia y antes de que se retiren ovacionadas rumbo al camarín.

Fotos: Victoria Nordenstahl

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