Los estudiantes de la Escuela de Educación secundaria N° 1 comenzaron una toma por tiempo indeterminado como alternativa para visibilizar la desidia en infraestructura por la que atraviesa el establecimiento y que se finalicen las obras de las aulas prometidas hace dos años.
“Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro”, dice la famosa frase atribuida a Ernesto ‘Che’ Guevara, y que, generalmente, es utilizada para caracterizar el accionar de los movimientos juveniles o las organizaciones estudiantiles en reclamo por sus derechos. Esta mañana, el significado de esas palabras se sintió en la Escuela de Educación Secundaria N°1, al inicio del horario escolar, cuando los estudiantes decidieron comenzar una toma del establecimiento educativo por tiempo indefinido.
Este accionar, trata de un caso sin precedentes en la educación secundaria de la ciudad de Luján. “Nada se hace al respecto y todas las medidas que tratamos de tomar ninguna tuvieron respuesta, así que los estudiantes propusieron esto y ahora estamos tomando, para ver si alguien responde”, comentó la Presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela N° 1.
El reclamo es el mismo que atraviesan muchas escuelas del distrito y la educación pública en general: el mal estado de los edificios que desgasta a diario el derecho a una educación pública de calidad. En el caso del establecimiento ubicado en San Martín y Alem, el Estado prometió la edificación de tres salones nuevos. Las obras comenzaron, al poco tiempo fueron paralizadas, suplantadas por “aulas containers” y nunca finalizaron. Hoy la construcción está en estado total de abandono, perjudicando a la higiene de la institución y de todos los estudiantes que concurren día a día.
Según la palabra de una de las responsables del Centro de Estudiantes, “en 2015 fue cuando empezó esta construcción, tenemos tres salones abajo y nos iban a hacer tres más arriba para que pueda venir la extensión de la escuela que queda acá a la vuelta en Humberto. La empresa que habían contratado empezó, sacó todos los techos y cuando tenían que poner los otros, y terminar los salones, les dejaron de pagar. En realidad, no les venían pagando hacía dos meses, y decidieron irse, tomar los materiales como parte de pago y quedó todo a la deriva. Después de eso, (…) el año pasado se llamó a licitación, pero la provincia no aceptó esa licitación porque la empresa no tenía la espalda suficiente para poder hacer la construcción. Ahora hay que llamar a licitación de vuelta, pero por temas burocráticos no se está logrando”.
Y luego continuó, “hace dos años nos trajeron como solución aulas containers, tenemos tres containers en el patio, que se usan como aulas que son de dos por tres y hay treinta estudiantes, o más, teniendo clases ahí, que no son lugares con las condiciones básicas porque los pizarrones están arriba de las mesas, no entran. En el invierno es una heladera y después es un horno. Los aires no funcionan, uno se llueve, no son las condiciones dignas para que se pueda estudiar”, relató la Presidenta del Centro de Estudiantes.
La toma comenzó a las siete y media de la mañana, con grupos de asambleas en donde los estudiantes de todos los años tenían la oportunidad de consultar sus inquietudes sobre la paralización de las obras, y de expresar sus posiciones con respecto a la medida definida por el Centro de Estudiantes.
El cuerpo directivo de la institución respalda y acompaña la iniciativa de los estudiantes. “Ojalá sean escuchados porque tratamos de cumplir con los objetivos de la escuela secundaria de la Provincia de Buenos Aires, que es prepararlos para que vivan en democracia y que sean ciudadanos críticos. Hoy no tienen la clase habitual (…) pero esto es una clase que los más grandes también le están enseñando a los más chicos. Es reclamar por sus derechos (…) Hay que hablar, hay que pedir y hay que luchar, siempre a partir del diálogo y de la paz”, describió Mercedes Torres, directora del establecimiento. De la misma forma acompaña el personal docente, quienes por su parte, también han remarcado, vía comunicados a la dirección, la imposibilidad de dar clases en las aulas containers.
A nivel local, según el relato de los estudiantes y la Directora, tanto el Consejo Escolar como la municipalidad coincidieron en la imposibilidad de otorgar respuestas ante el pedido de la continuidad de las obras: cuando se enteraron que los alumnos decidieron tomar la escuela, el Consejo Escolar se acercó al establecimiento para hablar con los delegados y directivos, y comunicar que no podían dar soluciones ya que el accionar era responsabilidad de la provincia.
Por su parte, con respecto al municipio, la presidente del Centro de Estudiantes también comentó que el año pasado el Intendente acompañó a la Directora del establecimiento a la plata pero no hubo avances. De la misma forma, Mercedes Torres relató: “El año pasado viajé a la plata, hablé con el subdirector de infraestructura escolar, dijeron que estaba licitada la obra pero estamos esperando todavía”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre