Foto: Berenice Dominguez

Macri ya fue, Vidal ya fue y Luciani también. Pasaron las elecciones, pasaron los festejos para los ganadores y se cumplió la etapa de duelo para quienes no llegaron con los votos. Cuenta regresiva para el traspaso del poder local.

La política retoma su ritmo. Reuniones, mucho teléfono y en algunos casos vacaciones antes de encarar lo que ya se anuncia como un salto de página.

El intendente electo, Leonardo Boto salió rápido a emular el gesto de Alberto Fernández y tuvo su foto con el intendente saliente, acordaron designaciones para iniciar la reuniones de equipos para la transición y pusieron fecha para un nuevo encuentro.

El equipo de Boto comenzó con la mira puesta en evitar mayor desorden en las finanzas y reducir el margen de problemas a los que tendrá que dar solución a partir del 10 de diciembre.

La nueva gestión tendrá que hacer frente a un municipio endeudado en una cifra cercana a los 400 millones de pesos con un bajo porcentaje de cobrabilidad de tasas, inferior al 30 por ciento.

Tras dos gestiones al frente del municipio, Luciani encara una salida ordenada. Foto: Julieta Brancatto

Urgencias a la orden del día

En ese sentido, la transición empezó con el énfasis puesto en la situación financiera. El primer paso del equipo económico del gobierno por venir pasa por hacer frente al descubierto que el municipio tiene para liquidar el sueldo de municipales mes a mes.

Se sabe que la planta municipal aumentó, alcanzando a unos 2400 empleados y que el desfasaje para liquidar sueldos es cercano a los 45 millones de pesos con intereses de más de 700 mil pesos cada mes. A lo que se suma el aguinaldo de diciembre y un bono de 5 mil pesos acordado entre los gremios y el actual Ejecutivo.

“Si Boto asume el 10, entonces el 9 ya tenemos que estar dando soluciones” indicaron desde el equipo que lleva adelante la transición. En la primera reunión que mantuvieron con los técnicos de Luciani entregaron una lista de 20 puntos para conocer el estado real del municipio que deja la gestión Cambiemos y definieron fechas para la semana entrante.

Desde el Frente de Todos piensan poner en marcha un esquema de emergencia en los primeros meses. Aumentar la cobrabilidad, regular la deuda impositiva en un plan que se adapte a la situación particular de cada sector y una fuerte negociación con organismos provinciales y nacionales para tomar un poco de aire.

Pensar en saldar los números en rojo del municipio es como “ordeñar una vaca que no tiene leche” bromean, entre reunión y reunión. Todavía no conocen la totalidad de los recursos afectados por la gestión Luciani pero saben que las urgencias pasan por Políticas Sociales y Salud. “En el hospital no hay insumos y tienen una deuda grande con los proveedores” adelantaron.

Mesa grande. La nueva gestión integrará diversos sectores políticos. Foto: Julieta Brancatto

Organigrama austero

“Boto no quiere gastar de más en funcionarios. Tenemos que reducir el gasto en Secretarías y Direcciones” aseguran desde el armado político que tendrá que definir en los próximos días nombres y cargos.

Los días previos a las definiciones del organigrama se parece a un cierre de listas. Tiene algo de suspenso y mucho autobombo.

Boto prepara un esquema que respete los acuerdos políticos en su fuerza y un gabinete reducido para su primera etapa de gobierno. Una jefatura de gobierno plural, una secretaría con más volumen político que administrativo, la fusión de algunas áreas como turismo, cultura y deporte y la jerarquización de otras como Género, propiciar el modelo agencias en lugar de secretarías para ganar en articulación con la sociedad civil y reducir la burocracia.

Concejo Deliberante

En el ámbito del Concejo Deliberante también está en marcha la transición. El resultado electoral dejará un cambio de signo, con la misma cantidad de ediles para el oficialismo que para la oposición y entonces, un rol igualmente importante para quien pueda desempatar desde la presidencia aquellas votaciones peleadas.

Casset se bajará de la presidencia y continuará su mandato desde una banca simple, para sucederlo sonó el nombre de Gabriel Jurina y también hubo cadena de mensajes exigiendo que el sillón lo ocupe una mujer.

Pedidos más, rumores menos, todo se encamina como señala la tradición. Por uso y costumbre, el presidente del cuerpo es el primer candidato a concejal de la lista ganadora: Sale Fernando, entra Ariel.

De presi saliente a presi entrante ya hubo reuniones en el despacho del radical y una aparición compartida en el programa televisivo de Gerardo Tomadoni. Rebuscado, Notta cerró con un «es mentira que yo no quiera asumir la presidencia» para dar por tierra con los dimes y diretes.

Sale Fernando, entra Ariel. Foto: Julieta Brancatto

De bermudas y chancletas, pero sin reposera, se espera que les ediles sesionen varias veces de forma extraordinaria durante el verano de 2020. La nueva gestión necesita aprobar las modificaciones que imprimirá a la estructura municipal y un nuevo presupuesto  de emergencia.

El radicalismo volverá a la oposición tras dos gestiones y tienen pensado lucir republicanismo de arranque. Para la flamante oposición será importante demostrar que están dispuestos a garantizar gobernabilidad reconociendo una situación de crisis en los primeros meses y en ese sentido se espera que acompañen las herramientas necesarias para la nueva gestión.

En un veranito anticipado para la política local, todo se encamina para inaugurar una nueva etapa de gobierno en la ciudad de la fe. Tiempos de cambio.

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