Foto: Victoria Nordenstahl

Laburantes de la obra para relocalizar a familias inundadas junto a la Comisión Mixta de Control y Seguimiento pidieron al ejecutivo que se actualicen los montos para finalizar la tercer etapa del proyecto. El martes Gutiérrez viajará a La Plata.

La obra para relocalizar a 202 familias inundadas se detuvo tras la finalización de la segunda etapa. Con mucho empuje desde la Comisión Mixta de Control y Seguimiento de Relocalizaciones empujaron el proceso pero desde hace meses que en el predio del barrio Santa Marta no pegan un ladrillo y por eso comenzaron nuevamente los reclamos. Esta semana lo hicieron ante los concejales en la última sesión ordinaria y este viernes volvieron al municipio para subir el tono del pedido ante el ejecutivo.

De palabra, desde la municipalidad se comprometieron a gestionar la actualización de los montos que pide la Cooperativa Santa Marta para hacerse cargo de la tercera etapa que consta de 58 viviendas y que quedó a mitad de camino. Pero a las palabras se las lleva el viento, y el nuevo convenio está demasiado demorado.

En paralelo, la Comisión Mixta de Control y Seguimiento de Relocalizaciones continúa presionando para que la obra se retome y hoy volvieron a confluir en el reclamo junto a los trabajadores de la Cooperativa Santa Marta que se movilizaron al municipio. Acompañados también por la organización vecinal Barrios en Lucha le exigieron al municipio que haga las gestiones necesarias para actualizar los montos y así poder reiniciar la obra.

«Si bien ahora hay algún obrero trabajando no es la totalidad que se necesitan para hacer 58 viviendas. Entre tanto tire y afloje, en la última reunión el secretario de Obras y Servicios Públicos nos dijo que no había un acuerdo de cuanto se va a pagar por metro cuadro de vivienda. Desde la Cooperativa Santa Marta nos dijeron que aceptaban la plata ofrecida por el municipio pero que querían una respuesta oficial del Instituto de la Vivienda. Esa respuesta oficial no llegó y no sabemos cuando va a llegar. No nos vamos de acá sin una respuesta del Instituto de la Vivienda» explicó Guadalupe Ledesma, integrante de la Comisión Mixta de Control y Seguimiento.

En julio se cumplen 4 años de iniciado el proceso por la relocalización y la paciencia se le agota a los vecinos que vienen luchando por esta relocalización desde hace años y se encuentran todo el tiempo con trabas burocráticas. Un nuevo freno arrancó este enero en donde se paralizaron las obras luego de varias inconvenientes y retrasos por parte de la gestión.

Mirta, laburante y coordinadora de la obra, comentó cómo es la situación de los 70 trabajadores que dependen de la burocracia municipal. «Antes estabamos un poco mejor, pero desde hace un tiempo no estamos teniendo los materiales. De un momento a otro dejaron de mandar la plata, nos pagaban la bolsa de cemento a 180 pesos y ahora está 300 pesos. No podemos trabajar así, perdemos plata. Lo único que queremos es que actualicen los montos por metro cuadrado y que los pagos se regularicen. Somos 70 trabajadores y hoy están trabajando sólo 25, están dejando sin empleo a mucha gente».

Ante la ausencia de Luciani y Rita Sallaberry, los vecinos le reclamaron a Marcelo Gutierrez que prometieron y anunciaron plazos que hoy no están cumpliendo. El funcionario de Obras y Servicios Públicos respondió que «si en provincia nos cambian las reglas del juego sólo podemos transmitir».

Quién se puso el traje de gestor fue el interino Ricardo Curone quién confirmó el giro de cerca de un millón de pesos. El monto solamente sirve para pagar viejas deudas y estirar los trabajos sólo por este mes. Curone confirmó que en la semana retomará reuniones para destrabar meses siguientes y que el miércoles dará más precisiones sobre las gestiones.

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