La reforma de la Ley de Salud Mental que impulsa el gobierno libertario está cuestionada por diversos actores políticos, profesionales y sociales. El desfinanciamiento, el cambio de paradigma respecto a las internaciones en hospitales psiquiátricos y la restitución de derechos son los puntos más salientes entre quienes se oponen a la reforma.
En la sesión ordinaria de este lunes en el Concejo Deliberante de Luján debatieron a partir de la presentación de un rechazo del bloque de Fuerza Patria hacia la reforma. El tratamiento contó con varios oradores que ofrecieron argumentos en contra de la propuesta del gobierno nacional.
Desde fines del siglo, Luján es mirado en el país no solo por su peso histórico y religioso sino también por sus instituciones de salud mental como la ex colonias de Open Door y Torres. Promulgada en 2010, la Ley de Salud Mental actual propone un cambio de paradigma respecto al modelo de encierro y busca un abordaje integral de los y las pacientes. Además, incorpora el trabajo interdisciplinar y financia las externaciones de pacientes en las comunidades. Cambios que el gobierno libertario propone frenar y retrotraer la situación al modelo del siglo XIX.
La autoridad médica
Desde el Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires – Distrito VI Luján ofrecieron una mirada respecto a uno de los puntos más cuestionados: la autoridad médica para decidir internaciones y tratamientos se transforma en la única válida según el proyecto de ley de La Libertad Avanza. La figura del psiquiatra vuelve a ser la que tenga la capacidad de decidir, eliminando el trabajo de equipo y el acompañamiento familiar o comunitario.
El presidente del colegio, Matías Elliker, planteó que la reforma «atenta contra las incumbencias profesionales ya que implica la subordinación de los y las psicólogas al médico psiquiatra como único coordinador de los servicios de salud con capacidad de decidir una internación».
De una mayor horizontalidad en la toma de decisiones el modelo actual, según entiende el Colegio de Psicólogos, se pasa a una verticalidad que traerá más inconvenientes y trabas en el acceso a la salud mental. «Estamos ante una vuelta a la patologización y la medicalización de los padecimientos subjetivos», planteó Elliker y pidió pensar en una atención integral.
Desmanicomialización
El ex director del Hospital Montes de Oca y actual director del Hospital Cabred, Jorge Rossetto, planteó que uno de los puntos más cuestionables de la reforma de la Ley de Salud Mental pasa por el cambio de paradigma respecto a los criterios de internación buscando «reinstalar el hospital psiquiátrico» y la práctica de encierro en lugar de la restitución de derechos de los y las pacientes. «Esta ley va a restringir derechos», afirmó.
Del mismo modo, la vicedirectora del Hospital Domingo Cabred, Cecilia Keena, repasó cómo el gobierno libertario decidió retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud como primer paso en las reformas que hoy se cristalizan en el proyecto de ley. Desde su posición de médica psiquiatra y psicóloga valoró el equipo interdisciplinario compuesto de diversos profesionales y no solo del personal médico. «Para realizar un abordaje integral necesitamos equipos y financiamiento», reafirmó Keena.






