Sin denuncia ni orden de desalojo, Chediack, la firma de uno de los empresarios que protagoniza la causa de los cuadernos y que se convirtió en uno de los contratistas preferidos de Macri, reclama la propiedad de los terrenos. ¿Y los papeles?

A la medianoche del lunes un fogón calentaba a Camila y a su hijo de un año. Lograron bancar el ranchito de tres chapas que pudieron armar y resistir del intento de desalojo que durante la tarde tuvo lugar. Un puñado de vecinos hacía el aguante con un guiso comunitario.

A unos metros, merodearon un par de personas que no eran del montón y ante las preguntas dijeron ser policías, pero vestidos sin uniforme. Resultaron ser efectivos de seguridad privada de la firma Chediack que reclama como propia esas tierras.

Aunque no pudieron exhibir durante toda la jornada de tensión que marcó el lunes un solo papel y se supo que tampoco radicaron la denuncia penal sino que fue un anónimo desde el 911. Sus tierras, una inversión del año 1998 llegan al límite de los terrenos ocupados y tienen como frontera la ruta 34, Camino del Pilar.

Corruptos confesos y apurados tituló este medio hace un año al revelar el entramado del empresariado con complicidad del Estado para dar a conocer un negoción que se tenían entre manos desde 1998 en Luján, más precisamente en un predio que llega desde los terrenos que ayer fueron ocupados en el Ameghino hasta la Av. Bestchdet.

Hace más de 20 años obtuvo una excepción al viejo plan regulador para lotear terrenos cercanos al Aerocclub. Para reclamar los 300 mts2 que entonces ganó tuvo que acelerar los trámites y que el nuevo Código de Ordenamiento Urbano, convalidado recientemente, no le impusiera las dimensiones mínimas de 900 mts2.

En la lista de pecados capitales, la avaricia es el preferido del empresariado argentino. Chediack va por más y reclama para sí los terrenos donde este lunes se asentaron varias familias. Aunque den al limite de lo que este medio pudo cotejar hace un año en los mapas de catastro municipal y no puedan acreditar títulos de propiedad. En otras palabras, sus tierras son las de al lado.

En Chediack se apuraron para maximizar beneficios mientras el código de ordenamiento urbano se convalidaba en la plata. De ahí que durante 2018 y las últimos días de agosto de 2019 una camioneta ploteada con la marca de la empresa rondó por Luján.

¿Todo para ellos y nada para nosotros?. Esta mañana, tras la toma del lunes, capanguearon en la muni desde temprano. Cuestión de privilegios, a las vecinas las atenderán en políticas sociales recién a las 10 hs y sin tienen suerte le arrebatarán al Estado asistencia mínima para sus hijos.

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