Las jugadoras del plantel femenino de fútbol del Club Luján se sumaron al reclamo de la Selección Nacional por la falta de apoyo de la AFA. «Si a ellas no las respetan, imaginate lo que le queda al resto de los equipos», problematizaron.

El miércoles, al salir a la cancha para jugar contra Deportivo Merlo y posar para los medios de comunicación, las dirigidas por Santiago Monto Garate llevaron sus manos a las orejas para solidarizarse con la selección mayor, bajo la consigna «queremos ser escuchadas».

Casi sin apoyo ni reconocimiento, la selección femenina de fútbol pasó por la Copa América. Sortearon distintos obstáculos y terminaron en el tercer puesto. Ahora, repechaje mediante, buscarán un lugar en el Mundial de Francia 2019. Antes de salir a la cancha en su anteúltimo partido del certamen, se enteraron de que en Buenos Aires, Adidas había exhibido la camiseta oficial con modelos y actrices, dejándolas fuera de la presentación.

Tras esa situación decidieron posar para los medios internacionales haciendo la famosa pose del Topo Gigio y mediante una campaña en las redes sociales, pidieron ser escuchadas por la Asociación de Fútbol Argentino.

En ese contexto las jugadoras de Luján manifestaron su apoyo replicando la fotografía. «Si a la selección mayor de fútbol femenino, que está en lo más alto, la AFA no le está asegurando los mismos derechos que a los hombres, lo más básico, ¿qué nos queda a nosotras?», se preguntó la capitana Vanesa Krauth.

«Quieren ser escuchadas y lógicamente nosotras nos sumamos. Es que si a ellas no las respetan que son el seleccionado mayor, imaginate lo que le queda al resto de los equipos de las distintas divisiones. Por eso este reclamo, que no haya diferencias porque somos mujeres, queremos que se nos de la importancia, la seriedad y el valor que nos merecemos».

«Queremos ser escuchadas». El reclamo de la selección femenina de fútbol en la Copa América de Chile.

La foto de las chicas de Luján no se dio casualmente. Es que el partido contra Deportivo Merlo se había postergado porque los árbitros no habían asistido al encuentro. «Estábamos todas la jugadoras esperando en la cancha de La Liga, le pagamos al médico, a la ambulancia, a la seguridad y los árbitros no vinieron, y el partido se terminó suspendiendo y lo reprogramaron para esta semana».

Por si fuera poco, este miércoles la situación se repitió de una manera similar. La terna arbitral llegó una hora y media tarde y tuvieron que pagar nuevamente todo. «Por ejemplo la ambulancia, el club la paga por hora y tuvimos que pagarla tres veces más porque no tienen compromiso y respeto por el fútbol femenino», señaló Krauth.

Tras esa situación, varias de las jugadoras faltaron o llegaron tarde a sus trabajos y/o lugares de estudio. «Muchas trabajan, estudian o tienen familia y también venimos a entrenar. Sabemos que es amateur, pero dejamos de hacer un montón de cosas porque queremos jugar al fútbol y desde la organización no hacen las cosas como deberían».

A pesar de las dificultades las jugadoras de Luján destacan el apoyo de la dirigencia «hoy por hoy tenemos apoyo del club, manejamos la cantina en La Liga cuando juegan los varones y la recaudación va al fútbol femenino. Pero igual hacemos otras actividades para juntar plata, por ejemplo para hacernos la ropa de entrenamiento».

«Estamos tratando de buscar sponsor para tratar de cubrir los gastos que tenemos, como elementos para entrenar. Por suerte hay un grupo interesante de gente en el club donde todos estamos encaminados para el mismo lado y tratamos de levantar el fútbol femenino con mucho esfuerzo», explicó la capitana.

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