Ni las tareas escolares, ni los cumpleaños, ni el peso de los instrumentos son impedimentos para que Las Rockeritas interpreten hitazos internacionales del rock o del pop. Ladran Sancho estuvo con las seis artistas que, unidas por la música y la amistad, se juntan para hacer fluir su pasión y hasta iniciaron el camino de componer sus propios temas.

Luji, Azu, Juani, Mica, Male y Ernes son los nombres y apodos de las grandes promesas artísticas de Luján que sorprendieron a más de uno en la feria de Valle Verde que se realizó hace días atrás. Allí algunos las conocieron, pero su recorrido tiene pasos anteriores. El último recital de la banda fue impulsado por la premisa de ayudar a los que menos tienen y tuvo su epicentro en el mismo barrio en donde se reúnen religiosamente todos los viernes de 16 a 18 para ensayar sus repertorios musicales.

Con 10 años de promedio en las edades, la imagen de nenas-pibitas al mando de sus instrumentos entrega un aire entre lúdico y profesional, entre simpático y sorprendente de las potencialidades bien nutridas.

Ladran Sancho se acercó a ver de qué se trata «Las Rockeritas» y para eso existe un día y horario semanal de ensayo que es respetado a rajatabla, sin excepciones. “Esperamos con muchas ansias los fines de semana, los lunes siempre queremos que la semana se pase rápido para poder reunirnos a tocar”, reconocen las niñas, que lejos de sentirse intimidadas por las fotos y el grabador, explican cómo se las arreglan para practicar al menos una vez por semana.

La sala de ensayo es el living de la casa de las pequeñas hermanas Luján y Azul. Pero esto lejos de ser una molestia para los padres es la excusa perfecta para compartir unos mates y, si la práctica se extiende por mucho tiempo, unas cervezas con una buena picada. El único descanso para Las Rockeritas son las vacaciones de verano, cuando sus familias quieren escaparse de la rutina hacia algún destino lejos de sus hogares.

Y no por pertenecer a la Generación Z tienen gustos exclusivos y afines a los tiempos que corren, o al menos su repertorio no lo demuestra. Pueden tocar desde una canción de los Beatles hasta una de Coldplay, pasando por Jack White y algunas bandas sonoras de series televisivas juveniles. Day Tripper, I´m Yours y Viva La Vida son solo algunos de las piezas que aparecen en la pizarra que las acompaña en todos los ensayos.

La mayoría heredó los gustos musicales de sus madres y padres. Una fiel evidencia de esto es que a la mayoría les gusta AC/DC, los Guns N` Roses y Michael Jackson, entre otros iconos que tuvieron su auge en la década de los 80.

Con mucho orgullo, afirman que compusieron una canción propia. Se llama “El misterio de Hayra” y no descartan la opción de llevarla a un estudio de grabación para poder publicarlo en plataformas de streaming como Soundcloud o Spotify. Las redes sociales también son una materia pendiente para Las Rockeritas, pero no pasará mucho tiempo hasta que se creen una página en Facebook o un perfil de Instagram para mostrar sus ensayos o recitales.

El conjunto inicialmente contó con la participación de Ernestina, Luján y Azul, luego se sumaron Juana, Malena y Micaela. Todas las chicas van al Colegio Montessori, donde se fomenta el aprendizaje cultural y artístico de los niños desde edades tempranas. Además, también van a clases particulares para formarse dentro del mundo de la música.

A pesar de su soltura en los ensayos y en la entrevista, las chicas asumen que antes de dar un recital tienen un poco de nervios. “Yo estaba por ponerle la distorsión al pedal de la guitarra y de tanto que me temblaba el pie no podía”, confiesa Juani, la guitarrista, entre risas. Por su parte, todas coinciden en que las ansias se hicieron notar mucho más cuando tuvieron que dar su primer show.

Igualmente, Azul, la bajista, aclara que “una vez que se sale al escenario y se entra en confianza con el público ya nada puede parar a Las Rockeritas”. Luego de ese show, varias reconocieron haber llorado de la emoción que les generó subirse al escenario. Todas coinciden en que fue una experiencia única.

El público no se queda callado luego de un show de Las Rockeritas. Casi siempre alguien se acerca y felicita a las chicas por su labor arriba del escenario y, cuando no ocurre eso, los aplausos se hacen sentir. No obstante, las integrantes de la banda no son las únicas en recibir las felicitaciones, los padres también reciben halagos por parte de sus espectadores, que los alientan a seguir promoviendo la costumbre de la música entre sus hijas.

Es así como, gracias a la música, se formó una especie de hermandad que va más allá de la amistad de las chicas. Una hermandad que interpreta un amplio repertorio de canciones y las replica desde Valle Verde para Luján, y se espera que, en un futuro no muy lejano, sean replicadas de Luján para el mundo.

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Fotos: Julieta Brancatto.

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