En plenas vísperas del estreno de su nuevo disco denominado “Tu recuerdo”, el folklorista lujanense Pedro Cova charló con Ladran Sancho de sus inicios en la música y la actualidad del género.

“Todo comenzó hace 23 años. Me acuerdo que como eran épocas económicamente difíciles tenía que aprender con mi vecina que en ese momento me prestaba su guitarra”, destaca Pedro sobre sus inicios en el arte de la canción, y añade: “Solía participar en distintos grupos de folklore pero no ocupaba un rol protagónico”.

El cantautor creció en una familia de campo. Como sus padres nunca se sintieron atraídos por la música y le daban más prioridad al trabajo, Pedro tuvo que hacerse desde abajo e inició una carrera artística que perdura hasta la actualidad. En sus comienzos fue aprendiendo los acordes esenciales de manera autodidáctica y compuso canciones que hoy, entre risas, prefiere no recordar.

Su primer clase de música la tuvo con Rubén Molinero, un profesor muy conocido en la escena artística local, que, en ese momento, era parte del grupo “Luján Trova”, ganador del Cosquín en varias oportunidades. “Realmente tenían muchos instrumentos y su equipo era soñado. Era algo muy imponente y profesional a los ojos de un principiante como yo”, recuerda Pedro de esta etapa.

Con el pasar de los años, se fue consolidando como artista y logró subirse al escenario de Cosquín que, según sus propias palabras, “fue un sueño hecho realidad”.

Además de tocar en peñas y festivales y componer en sus tiempos libres, también se dedica a la docencia. Da clases de música, profesión en la que se siente muy cómodo y que realmente le apasiona.

Foto: Victoria Nordenstahl

– ¿Cómo fue tu primer recital?

– Justamente fue Rubén (Molinero) quien me invitó a cantar a una peña en la que tocaba su conjunto. Yo lo acompañé, canté tres canciones y en ese momento arrancó mi carrera artística. Es por esto que nos hicimos muy amigos con Rubén y se me abrieron muchas puertas. Durante mucho tiempo me dediqué a acompañar a bandas ya formadas.

– Mencionaste que luego de tu primer recital se te abrieron varias puertas, ¿Cuáles fueron esas puertas precisamente?

– He tocado con muchos artistas locales. Por ejemplo, Marío Tierno, Antonela Bossio, Marcelo Marengo, entre otros que seguramente ahora se me escapan. Siempre sigo a estos artistas y me pongo contento cuando logran llegar a un festival grande y les va bien.

¿Qué rol ocupabas en estas colaboraciones con otros grupos o músicos?

– A mí me gustaba hacer de primera guitarra. En ese momento no era de ocupar un papel protagónico en los recitales, eso vino con el tiempo y fue algo que me costó un poco. No me salía ser el centro de atención y es algo que, inclusive, también me cuesta un poco hoy en día.

– ¿En algún momento te formaste académicamente como músico?

– Yo tuve que trabajar de día y cursar el secundario de adultos por las noches porque en mi familia el trabajo era muy prioritario. Por lo que fue recién después de 15 años aprendiendo a tocar de forma autodidacta y de la mano de algún que otro profesor que decidí inscribirme en la carrera de música en la Escuela de Arte. Realmente fue un mundo nuevo para mí, aprendí muchas técnicas que antes no conocía y me abrió bastante la cabeza a la hora de componer.

Foto: Victoria Nordenstahl

– ¿Cuáles son tus influencias musicales?

– En la década de los 90, cuando empecé a tocar, hubo como un auge del folklore y en ese momento me empezó a gustar el género. Aparecieron en escena la Sole (Pastorutti), Abel Pintos y Los Nocheros, entre muchos otros. A mí me influyeron muchísimo Los Nocheros, de hecho a mí me gustaba mucho la voz de uno de esos integrantes y casi que aprendí a afinar cantando encima de las canciones en las que participaba.

–  Con respecto al disco que vas a sacar este año, ¿Cómo fue su proceso de composición y producción?

–  Se va a llamar “Tu Recuerdo” y tendrá 16 canciones. El proceso de composición fue 100 por ciento a pulmón. Fui grabando las partes de las canciones en mi casa con varios instrumentos en línea, una técnica de grabación que se utilizaba hace bastante. Ahora mismo estoy llevándole las grabaciones a un estudio local para que se empiece a mezclar todo, darle forma y ultimar detalles. Va a ser un disco totalmente independiente cuyas canciones fueron seleccionadas cuidadosamente. Quedó con una muy buena calidad de audio a pesar de haber ajustado un poco el presupuesto para el proyecto. Con respecto a lo artístico, no solo abarqué folklore, sino que también compuse chacareras, huellas, una zamba, dos huaynos y chamamé. No me gusta encasillarme en un solo género. Me gusta darle mi propia impronta a las canciones. Inclusive hay un tema dedicado a mi hija que lo armé proyectando la idea de que ella lo escuche en 10 o 15 años y se sienta identificada. También participaron varios músicos invitados que fueron profesores míos en la escuela de arte y en parte cumplí una promesa, porque siempre les dije que el día que grabe algo iba a contar con ellos para desarrollar la parte artística.

– ¿Cuándo saldrá a la venta “Tu Recuerdo” y en dónde se presentará?

– El disco ya está casi listo, faltan unos detalles de producción nada más. Yo calculo que a partir de septiembre u octubre ya se va a poder conseguir en disquerías locales. Por otra parte, va a haber dos presentaciones: una que no va a ser oficial y será a mediados de junio en Seven, que es una cervecería local de un amigo. Ahí voy a estar tocando yo solo y presentaré algunas canciones del disco, va a ser un recital más bien distendido y con mucho ida y vuelta con el público. Para la presentación oficial no tengo fecha ni lugar confirmados pero va a ser con todos aquellos colegas que participaron en la composición del disco y va a tener un tono más formal.

–  Por último, ¿Cómo ves el panorama cultural actual de Luján?

– En esta ciudad por suerte siempre tuvimos muy buenos artistas, que están comprometidos no solamente en reversionar el cancionero popular sino que también en darle una impronta y un sentido a la música que hacen. También es cierto que desde hace tiempo venimos perdiendo espacios culturales para tocar. Un ejemplo clásico es el de Música en la Plaza, en donde, según mi parecer, la organización trató mal a los artistas. Como trabajadores de la cultura hoy en día cuesta mucho autogestionarse una fecha, hacer las invitaciones y vender entradas. Yo creo este laburo que debe ser justamente retribuido. Por esto me parece una buena idea lo que se gestó con la formación de la Agrupación Colectiva de Artistas de Luján (ACAL), que además de llevar adelante un reclamo también organizan fechas culturales en distintos espacios de la localidad.

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