Se desarrolló el tercer encuentro del seminario Peronismo y Feminismo, dictado por el Instituto PATRIA en Luján. Juliana Marino y Virginia Franganillo recorrieron el movimiento de mujeres post dictadura, la institucionalización de espacios para políticas de género; y  las mujeres en el PJ, en los 80 y 90.

El Club Colón poco a poco se vuelve un espacio recurrente para el encuentro entre mujeres. Este lunes se dio lugar a la tercera de cuatro clases sobre peronismo y feminismo, como parte del programa propuesto por el Instituto de Pensamiento, Acción y Trabajo para la Inclusión Latinoamericana.

En esta oportunidad fue momento de escuchar a Juliana Marino y Virginia Franganillo, reconocidas militantes tanto del Partido Justicialista como del feminismo. Marino es licenciada en periodismo e integrante de la Comisión de Integración Regional y Asuntos Internacionales del Instituto Patria y de la Comisión de la Mujer. Además fue legisladora de la Ciudad de Buenos Aires, diputada Nacional y embajadora en Cuba, entre otros cargos.

Su exposición comenzó aclarando que “el feminismo no puede ser dogmático, ni sectario, ni excluir a nadie” despertando el aplauso de todas las presentes; al tiempo que agregó que “espero que todo lo que vayamos diciendo sirva para ustedes, para las nuevas generaciones, sino se convierte en una simple clase de historia”.

Marino repasó el rol de las mujeres militantes en el peronismo y la importancia de la creación de la Comisión de la Mujer en el Partido Justicialista, con la vuelta a la democracia. “Empezamos a ver qué hacer con esa nueva herramienta, incluso decidir si nos convenía tomarla o no. Porque había un doble mensaje hacia nosotras. Por un lado nos decían que estábamos encabezando un acto discriminatorio, pero la realidad es que era el único que te daban para ubicarte o generar acciones”.

Una vez tomada la decisión de ocupar la Comisión de la Mujer fue tiempo de hacer. “Hicimos la costumbre de trabajar en la demanda. Jardines maternales, aborto y participación política eran discusiones corrientes entre las mujeres peronistas”. Al mismo tiempo y con las mujeres participando cada vez más activamente y en lugares institucionales y de toma de decisión, también se dieron los señalamientos que, según contó Juliana Marino, se superaron por la unidad femenina. “Hemos podido desarrollar una política propia y sentirnos unidas y no tan perseguidas. Aunque siempre se nos mide por si estamos a tono con la política y la forma en que deberíamos hacerla”, expuso.

“Había grandes contradicciones. Los hombres nos planteaban que podíamos ocupar ciertos lugares por superioridad moral porque -según ellos- “las mujeres no roban”. Pero nosotras queríamos y pedíamos lugares de poder no por superioridad moral, sino porque nos gusta la política y por estricta justicia social”.

Foto: Ladran Sancho

Finalmente se refirió a la relación más estricta entre peronismo y feminismo, como una “ética de la igualdad y de la inclusión. Es aquí donde los puntos de contacto con el peronismo me parecen idénticos en esta filosofía. Ambos movimientos generaron el pensamiento de que el derecho es a la igualdad. Que la dominación no debe existir, sí la justicia social y la inclusión”, concluyó.

Por su parte, Virginia Franganillo, socióloga, especialista en estudios de la mujer, militante peronista y feminista, creadora del Consejo Nacional de la Mujer, ex directora de la Mujer de CABA y directora del Observatorio de Género y Pobreza de la UNSAM, entre otros diversos cargos; se refirió a esa relación en clave de “mito del peronismo” y poniendo énfasis en el momento fundacional de dicha relación.

“Estamos deconstruyendo esta relación entre peronismo y feminismo, que nos ha ocupado mucha práctica y mucho pensamiento. Hay una idea de conflicto entre los movimientos cuando se piensa en la cuestión fundacional. Y cuando te poner a estudiar o pensarlo, vemos que para el movimiento, era más importante el peronismo que el feminismo. Por eso Evita no necesitaba decirse feminista, porque no lo era. Era peronista”.

Por otro lado llamó a seguir discutiendo la relación entre peronismo y feminismo porque “nos permite valorar lo propio”. Y en ese sentido destacó que “el peronismo hizo más cosas por las mujeres que las que planteaba el feminismo de la época. Hubo muchas políticas de reconocimiento para con las mujeres, especialmente en la década del 40. El peronismo puso como centro de la política nacional a las mujeres, incluyéndolas en la representación política”, resumió.

El próximo encuentro será el lunes 15 de abril a las 18hs en el Concejo Deliberante, donde los ejes que trabajarán serán el kirchnerismo, los debates actuales acerca de la articulación entre feminismo y peronismo, las relaciones de género en Argentina y América Latina en el marco de gobiernos populares; y las presidencias de mujeres en la región; a cargo de Estela Días y Dora Barrancos.

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