Foto: Victoria Nordenstahl

Los docentes debaten en asambleas la propuesta salarial echa por el gobierno bonaerense con un fuerte mal estar de las bases. Según cálculos realizados por docentes, el aumento alcanzaría para pagar un kilo de milanesas.

El salario básico de un maestro de grado de la Provincia de Buenos Aires es a penas de 7.138 pesos. El resto del salario se completa con sumas, bonos remunerativos, no bonificables, hasta dos cargos, por quince módulos, y diferentes conceptos que engordan el sueldo de bolsillo.

La nueva propuesta salarial de la Provincia de Buenos Aires que estipula una recomposición salarial del 15,6 por ciento no termina de ser lo suficientemente clara. María Eugenia Vidal estipuló un traspaso del código 455 (BONIF. REMUN. DOC 08/2008) hacia el salario básico en un monto equivalente de 7,5 por ciento. Este traspaso significa un cambio en los conceptos de pago pero no un incremento real en el salario de bolsillo que reciben docentes, preceptores, maestros de grado y directores.

Otro de los puntos problemáticos para muchos docentes que comenzaron a rechazar la propuesta es que la recomposición salarial se hará sobre un básico de diciembre de 2017 y en cuotas. Un año después y con el precio de dólar que aumentó de 18 pesos a 43 pesos, los docentes recibirán una «recomposición».

El malestar entre los trabajadores de la educación por la recomposición del 5 por ciento a cobrar en abril los llevó a mostrar para que les alcanzaría ese aumento. Son 245 pesos de traspaso que cobraran en abril. Los docentes podrían comprar un kilo de milanesas más por mes. Mientras que en julio ocurre lo mismo la transferencia 2,5 por ciento al básico sería de 123  pesos. Medio kilos de milanesas para el invierno.

Sin embargo, esos aumentos no son más que un traspaso de un monto remunerativo al básico, por lo que los docentes no verán un incremento real al sueldo de bolsillo. La única suma nueva es del 8,1 por ciento calculado sobre el básico de diciembre de 2017. Lo que daría 392 pesos. En carnicerías con buen precio, los laburantes de la educación compraran dos kilos de milanesas más por mes a partir de julio.

Una recomposición justa por la perdida de poder adquisitivo durante el 2018 debería pagarse desde el mes de enero y en una sola cuota. De lo contrario todos los incrementos por inflación de 2019 se realizan sobre una base inferior. Al mismo tiempo, la recomposición 2018 debería ser toda real de bolsillo y no como la «nueva» propuesta, donde una parte es un blanqueo al básico de una suma remunerativa.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre