Ocio Programado. Capítulo 25

Ladran Sancho abre una puerta a la combinación entre artistas locales. Las palabras de Oriana tocan los oídos y llegan a la mirada de Facundo en otro domingo de ocio programado.

Estructuras

Una abuela dijo que al cerrar los ojos todos los edificios que había transitado seguían erguidos.
Los estaba recorriendo aunque no pudiera ya moverse.
No existe el olvido ni para las estructuras
no importa lo que envuelvan
no se llenan de polvo en la mirada.
Hay recorridos y casas enteras construidas en la mente
hay estructuras vacías, con eco
y habitaciones que aún conservan destellos de luces prendidas.
Que no se visitan por anhelo de presente
o por miedo
de que alguien esté
del otro lado de la puerta.

De lejos

Sus palabras se hacen pasado antes de tocar mis oídos.
A veces siento que nunca salí de aquel mar
que estoy aquí abajo
que mi piel es salitre
y solo veo su silueta deformada por el agua.
Lo veo desde los pies
recortado con el sol
le escucho la voz distorsionada

Veo todo desde el sótano de la casa que me he construido.
Huelo de lejos y el mundo me parece una película de cartón
sobre los ojos
sobre las lenguas
sobre los dedos perdidos

En un mundo donde la gente da por segunda vez primeros pasos
donde el aroma de las flores nace en vano
soy un huésped eterno
un pedazo de motivo
una mirada silenciosa con cerrojos vencidos

En un mundo de despedidas oscuras
y cantares ahogados
un extraño ha derrumbado mis paredes,
mis seguridades y mis años
ha robado mi soledad para hacerla Minotauro

En este mundo repetitivo y aletargado
somos una nota suspendida en el aire.
Quiero escucharla y hacerme trizas
volver a identificar su olor sobre mis dedos mojados
sentir en la lengua el dulce de nuestros atardeceres veteados
que la voz me salga del pecho para volver a mencionar tu nombre
antes que me quede sin aire.

Retazos

Estoy de pie en un bosque que desconocía
los árboles hacen ruido a ceniza
se me desforestan los pies
se descascaran como labios.
Dejo huellas de piel
entre el pasto mojado
y el rocío me coagula la sangre
y la tierra me absorbe los brazos.
Estoy de rodillas de nuevo
tratando de encontrarte en retazos

Siento el alma desplazada
del lugar donde nací.
Soy un animal sin espacios
este sentimiento huele a hollín.
Me siento desubicada en este plano
algún yo ya no entiende de tiempo.
Voy caminando por agujeros
tengo envuelta la cabeza
llegué pesando mis recuerdos.
Sobrevivo en este bosque tupido
adónde no llegan sonidos.
Aún si los esperara
si corriera tras disparos
no atravesarían estas ramas
la soledad es una inmensa carpa.

Pájaro

Tengo una caricia melancólica en los labios
que se despierta para verme
cuando no estoy soñando.
Un beso sobre tu cachete suave y barbudo
Un cuento corto de aquel libro amarillo

Soy un pájaro ceniza haciendo un loop con sus alas
el viento me escama
y el árbol más alto me parece insulso

Canto a deshoras
pues he guardado mis relojes en un cajón.
Los minutos son azares
y las horas hormigón

Para cortarme las alas molestan mis patas
calientes de barro,
engrudo de ramitas pequeñas
que se endurece entre los dedos
limitando mis movimientos

Camino con los búhos para entender la noche
quiero ser parte de ese mundo sin sol
en donde menos se notan las ausencias

¿Qué es una ausencia sino un trozo de tronco talado estacado en el río?
Un búho de día que canta perdido
Un pájaro atónito a la orilla de la corriente
que ve mi reflejo en el agua.

Diagnósticos
Mi cuerpo es un eslabón perdido
de un reloj de cuerda atorado.
Cada tanto ese tiempo corre y la cuerda oxidada es imperceptible
al ojo y al oído humano.
Su sonido fluye transparente
escabulléndose sin esfuerzo entre las cosas tangibles.Mi cuerpo es otras veces lugar sin sombra
exposición constante a la existencia física
pesadumbre de masa y volumen.
Un ruido extraño en sus esquinas me devora un poco de carne
cada día de angustia andrajosa.En esos días olvidaría mis diagnósticos
correría tras mis pausas
me sentaría desnuda en un campo de trigo
a esperar una demencia perdida
haría de la sombra de un árbol un espacio para transcurrir mi vida
que se extienda
aún cuando mis pieles se vuelvan translúcidas
y mis labios se descamen por completo
para quedarme sin palabras.

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