El Ejecutivo municipal se reunió con funcionarios de provincia por las obras de la “Segunda etapa del Río Luján” que iniciarán en abril. El intendente y el secretario de Obras Públicas pidieron aprovechar los trabajos ya licitados y próximos a comenzar para avanzar en nuevas obras en la zona ribereña. Año electoral, año de pedidos.

El gobierno de Oscar Luciani sabe que no puede pasar otro año similar al que se fue. La nula gestión de obras para la ciudad no puede repetirse con las urnas en camino. Por eso, el intendente  y Marcelo Gutiérrez pidieron una reunión con funcionarios provinciales en el contexto de las obras que se harán sobre el Río Luján, en lo que respecta a la segunda etapa de los trabajos licitados. Allí se destaca la demolición del puente Almirante Brown y la construcción de uno nuevo, a la altura de Dr Real y desembocando en la misma calle que el anterior e inmediatamnete en conexión con San Roque.

Martín Marazzi -director Ejecutivo del COMILU- y Leandro Mugetti -Jefe de Proyectos de Infraestructura- fueron escuchando los pedidos en una reunión que se llevó a cabo la semana pasada y donde la agenda que llevó Luciani fue no solamente preguntar sobre las próximas obras en el Río Luján, sino básicamente cómo aprovechar el proceso y generar más obras. Mangazo 2019.

El pedido municipal había sido juntarse con responsables que están a cargo de los proyectos de las obras y finalmente en el cónclave el Ejecutivo propuso que se trabaje no solo en las obras de licitadas, en el ensanchamiento y dragado, sino también en otros trabajos anexos.

El Río Luján trajo severas complicaciones y desafíos a las dos gestiones de Oscar Luciani. Desde el flagelo de las inundaciones hasta la necesidad de dar inicio a trabajos que ayuden a mejorar turísticamente la ciudad, es evidente que el estado de situación requiere una respuesta por parte del gobierno municipal. En esta tarea, la gobernación tiene su rol fundamental como también el resto de los partidos de la Cuenca, actualmente agrupados en el COMILU donde se reparten roles los intendentes de Pilar (Ducoté), Mercedes (Ustarroz) y Luján (Luciani).

En el encuentro también se dialogó sobre una de las ideas futuras que tiene provincia y conlleva, por ejemplo, la reconstrucción de represas, una de ellas proyectada entre del Puente Brown y la calle Dr Real, aunque la gestión local planteó la posibilidad de hacerla más alejado, río abajo. La intención es hacer un espejo de agua más grande de modo que se logre obtener, a futuro, actividades de navegación deportivas y de esparcimiento cuando el río lo permita. Los Parques Lineales también fueron parte de la conversación, con lo que  la idea fue “adelantarse” al inicio de las obras y acercar otras tareas necesarias para Luján además de las licitadas por Provincia.

“La idea no es solo mitigar las inundaciones, sino también pensar en lo recreativo para los visitantes. La Secretaría de Obras y servicios públicos ya tiene en carpeta el embellecimiento de la zona ribereña, incluso en la parte norte, a la altura del barrio del Bloque de los Santos. Y por otro lado está además lo que sucede con Olivera: la localidad cuenta con un sector de ribera que podría utilizar turísticamente. Por eso el marco superador tiene que ser este: proponerle más acciones”, relataron escuetamente desde fuentes oficiales. En definitiva, los próximos pasos residen ahora en un nuevo encuentro, esta vez entre Ducoté, Ustarroz y Luciani para darle marco regional a las gestiones de las obras

Lo que “ya está” (pero todavía no empezó)

Adiós puente Brown: en abril debería empezar la obra del nuevo puente sobre Dr Real. Imagen de la licitación.

Según la licitación publicada oficialmente por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires los trabajos comprenden construcciones y demoliciones de puentes. Hay tres trabajos que comprenden la construcción de puentes carreteros sobre el curso del río Luján, en lugar de los existentes, que serán demolidos. En Lote 2 “el objetivo es, en concordancia con la ampliación del cauce del río, aumentar la  capacidad de evacuación de los caudales a través de las nuevas obras de arte y ubicar al camino en una cota tal que no sea alcanzado por los niveles máximos del río. De esta manera habrá un nuevo Puente sobre la calle Dr. Real (en reemplazo del de calle Gogna, el Puente Alte Brown) y se quitará el Puente “De los Huesos”, que se encuentra sobre el camino de tierra actual  (que en algún momento se lo denominó como RP N°34) del Río Luján donde se construirá uno nuevo”, especifican los proyectos.

Extraoficialmente la información es que se comenzará en abril o mayo y, tal como sí refleja la información oficial bonaerense, la obra “Puentes sobre el Río Luján – 2da Etapa”, tiene un presupuesto oficial para el Lote 1 que asciende a la suma de $24.891.741,18 y para el Lote 2 la suma de $68.484.555,74. Constituyendo así un presupuesto oficial total para la totalidad de las obras de $93.376.296,92 y un plazo de ejecución para cada uno de los lotes de trescientos sesenta y cinco días corridos.

Asimismo, en el Lote 1 la tercera obra propuesta “se encuentra dentro del Partido de Lujan y su ubicación será en  el camino vecinal que vincula al pueblo de Goldney con Olivera. La construcción será de un puente carretero sobre el curso del Río Luján, en lugar del existente, que será demolido. El objetivo es, en concordancia con la ampliación del cauce del río, aumentar la  capacidad de evacuación de los caudales a través de las nuevas obras de arte y ubicar al camino en una cota tal que no sea alcanzado por los niveles máximos del río”, explica el documento.

Puente De los Huesos, fuera abajo: se construirá otro en su lugar. La obra de los tres puentes cuesta $93.376.296.

Respecto al Puente Brown, señalan: “Observando el lugar de emplazamiento del puente, se descarta la posibilidad de construir el nuevo puente “paralelo” al puente existente. Hacia margen derecha, ineludiblemente el puente deberá “alinearse” con la calle existente, razón por la  cual, no podrá correrse la traza vial respecto de la actual.  Es obvio que construir el nuevo puente implicará inevitablemente la demolición del existente, provocando la interrupción del tránsito vehicular-peatonal.  Esta situación se mantendrá inalterable hasta la culminación y posterior habilitación  del nuevo puente. Durante el período de obra, el tráfico vehicular se desviará hacia los cruces contiguos (Julio A. Roca y “antigua” R.N.Nº 7), generando  probablemente, en “horas pico”, situaciones de congestión, en particular en el puente sito en proximidad de la Basílica. Sin dudas que los más afectados serán los peatones, que deberán recorrer grandes distancias “adicionales” a las que realizarían pasando por sobre el puente existente”.

Igualmente, y tal como lo exponen las exigencias de la licitación “se deberá informar oportuna y convenientemente a la población del área de influencia de la obra y actividades, con un lenguaje accesible y claro, los siguientes temas posibles (entre otros): a) fecha de inicio de las obras, b) plazo de las mismas, c) cronograma de actividades, d) posibles impactos, e) consideraciones ambientales a realizar, f) vías alternas, g) peligros para la circulación, h) señalización, i)  velocidad reducida, j) recomendaciones a los peatones y automovilistas, y k) disponibilidad  de canales para presentación de inquietudes, consultas y reclamos etc”.

Con la necesidad de las obras, pero también con las diferencias que se dieron a la hora de encarar la primera etapa, los próximos meses serán decisivos en la concreción del comienzo real. Recién iniciado el 2019, la gestión municipal junto con la provincial tienen a mano un posible logro político después de largos idas y vueltas.

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