Este martes 2 de junio, trabajadores y trabajadoras Nodocentes de la Universidad Nacional de Luján llevaron adelante una jornada de protesta y visibilización en la intersección de las rutas nacionales 5 y 7, en el marco del plan de lucha impulsado por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) y la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de Luján (ATUNLu).
La actividad antecede al paro nacional universitario de 48 horas convocado para los días 3 y 4 de junio y forma parte de una serie de acciones destinadas a exponer la situación que atraviesan las universidades públicas y sus trabajadores.
Cerca de 70 personas participaron de la manifestación, ubicándose sobre la intersección vial sin interrumpir completamente la circulación. Los vehículos y colectivos pudieron continuar su recorrido utilizando las dársenas de acceso y también muchos de ellos expresaron su apoyo a la lucha de la comunidad universitaria.

Desde ATUNLu repartieron folletería entre automovilistas y vecinos de Luján. Los materiales reclaman el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y denunciaban el desfinanciamiento de las universidades nacionales. Entre los puntos señalados figuraban los recortes en becas estudiantiles, extensión universitaria, investigación científica, gastos de funcionamiento e infraestructura, además de la pérdida salarial acumulada de docentes y nodocentes.
Karina López, integrante de la Comisión Directiva de ATUNLu, explicó que la protesta busca mantener el conflicto en la agenda pública y reclamar una definición judicial sobre el cumplimiento de la norma. “Hace más de doscientos días que una ley sancionada por el Congreso sigue sin cumplirse. Lo que está en juego es el financiamiento para el funcionamiento diario de las universidades, los salarios, la infraestructura, el desarrollo científico y las becas estudiantiles”, sostuvo.
La dirigente también advirtió sobre las consecuencias que la crisis económica tiene sobre la comunidad universitaria. “Los estudiantes reciben golpes por todos lados: el aumento del transporte, de los alimentos y de los materiales de estudio les dificulta cada vez más sostener su formación. La universidad pública es del pueblo y el pueblo no está dispuesto a perderla”, afirmó.

Por su parte, Guadalupe Suárez, trabajadora de la biblioteca de la UNLu y secretaria de ATUNLu, remarcó que el reclamo excede la cuestión salarial. “No estamos peleando solamente por nuestros salarios, sino por el derecho a la educación pública. La universidad es fundamental para Luján y toda la región. Lo que está en juego es la posibilidad de que los hijos e hijas de los trabajadores puedan acceder a la educación superior”, indicó.
Suárez también alertó sobre las consecuencias del desfinanciamiento en la vida cotidiana de la institución. “No hay recursos para el mantenimiento, para las becas, para garantizar servicios básicos que los estudiantes necesitan para desarrollar sus actividades”, explicó.
En el mismo sentido se expresó Simón Terrizano, trabajador Nodocente de la UNLu, quien denunció una estrategia de vaciamiento a través del deterioro salarial. “Como no pueden despedir trabajadores por la autonomía universitaria, degradan nuestros salarios para que muchos terminen buscando trabajo en otros sectores. Hay compañeros con pluriempleo y cada vez más docentes migran al ámbito privado”, señaló.
Eugenia Maldonado, trabajadora de la universidad desde hace 23 años, agregó: «La principal gravedad es que el Presidente decide no cumplir una ley. Los trabajadores hemos perdido alrededor del 40 por ciento de nuestro salario y la sensación que queda después de tantos meses es de impotencia», afirmó.
Desde los gremios universitarios adelantaron que las medidas de fuerza continuarán durante los próximos días con el paro nacional previsto para el 3 y 4 de junio, además de nuevas actividades de difusión y movilización en defensa de la universidad pública.
Foto: Prensa ATUNLu






