Inti Castellanos presenta “El absurdo impasse”, su tercera publicación que materializa el proceso de escritura iniciado hace una década. Sus creaciones reflejan el recorrido personal y demuestra el sostén de una comunidad de escritores que acompaña las producciones locales.

En el camino de la introspección, de expresar el sentir y al mismo tiempo explorar otros géneros nace “El absurdo impasse”, una nueva producción del escritor lujanense por adopción Inti Castellanos. Un libro que conecta y completa el trabajo realizado en sus publicaciones anteriores y que recupera sus vivencias pero desde otro punto de vista, según lo define el autor.

Sin ser la escritura su sostén económico, Inti dedica sus tiempos libres a volcar ideas, vivencias de su infancia a la actualidad o relatos ficticios en el papel. Las lecturas llevaron a la escritura y luego de algún tiempo comenzó a compartir lo creado. Su padre fue quien le inculcó desde chico el hábito de leer y fue por lo tanto  en esos inicios su principal crítico, la mirada necesaria para dar rumbo al desafío emprendido.

Los primeros vínculos con la práctica, aunque escasos, surgieron con su llegada a Luján. A los 21 decidió dejar San Martín en Villa Ballester para emprender una nueva construcción de su ser y seguir sus anhelos, una nueva vida en compañía solo de sus pensamientos y la práctica de plasmarlos en el papel.

“Este es el libro con el que más contento estoy porque tiene que ver con mi proceso. El primero cero corrección y autocritica. Fue lanzarse al mundo. El segundo recibo las críticas y en el tercero se materializan esas críticas una vez más”. A diferencia de sus otras producciones en “El absurdo impasse” Inti explora desde otra perspectiva sus recuerdos como también la poesía, que llegó por la lectura de nuevos autores recomendados por otros escritores de la ciudad. Elaborado de manera independiente, el libro contiene las ilustraciones de Camila Mack y la edición de Aldana Prosperi.

“Cuando uno empieza a mostrar pone el foco en la persona que va a leer y no en la persona que escribe. Recuerdo que una vuelta me pasaron el libro “Un tal Lucas” de Cortázar. En un momento habla, no me acuerdo puntual, de los escritos de Lucas y que es un poco el reflejo del autor. Lucas plantea que en lo que está escribiendo hay que tener en cuenta que alguien lo va a leer. Pero Cortázar redondea la idea en que no importa quién lea el día de mañana, “acá estoy yo”. Tanto escritor como lector. Y después de leer eso fue el puntapié inicial para publicar”.

A partir de ese momento buscó el formato más chico de un Word con el objetivo de realizar una publicación al escribir 100 páginas. Así nació “Reflejos inconformistas” en 2013, un libro de ensayos sobre política, sociedad y sus vivencias realizado con una editorial independiente local. “En la creencia de que lo que escribía no era tan copado invité a artistas y participó Juli Gusmerini con unos dibujos. Un libro muy chico, muy sencillo que tomé la decisión de publicar y empecé a repartirlo”.

Sus ejemplares realizados de manera autogestiva fueron regalados en su mayoría a conocidos y de ese manera comenzaron a circular por silenciosos lectores. “Tenía buen sueldo y en un contexto que la guita me alcanzaba. Eso lo invertí en otras cosas que a mí me gustaban. No era para sacar rédito sino mostrar lo que yo escribía y compartir lo que pensaba con el que quiera leerlo”.

Foto: Julieta Brancatto

“Muy lindo todo pero el libro lo agarró tu abuelo y no entiende nada”, fue lo expresado por su papá como devolución a la primera producción. Es por eso que sin dejar el proceso de escritura, en 2015 llegó “De sueños vengo”, con un formato más grande, y modificando las maneras del decir pero sin perder lo que quería que fuera dicho. El libro guarda cuentos y relatos en los que volcó sus ideas y ocurrencias durante la cotidianeidad de sus días. Realizado ya de manera independiente al igual que el tercero pero con las ilustraciones de María Domecq.

Por el tiempo del segundo libro, su nombre resonó sobre el círculo de escritores y lectores locales, y con él las primeras recepciones de sus trabajos. Así, asistió como invitado por primera vez a un ciclo de lecturas realizadas en Taller Artó. “A la primera ‘Epifanía’ que fui me dijeron que tenían un libro mío. Un chabón que estudiaba letras y me dio su crítica del libro. Fue la primera experiencia de un público que escuchaba lo que estaba leyendo. Fue muy positivo porque tenía mucho miedo y cuando termino de leer, gente que escribía se me acercaba y me decían lo que les parecía”.

Los encuentros se volvieron una rutina para él en Luján y en algunas ciudades a las que aún hoy visita para compartir sus escritos. En esas andanzas el vínculo con sus colegas fue creciendo. “Un día Mariano [Massone] me dice, vos escribís bien pero tenes unos errores gramaticales que son terribles. En ese momento me salió decirle que me enseñara, porque lo que quería era progresar en ese camino. Ya estaba escribiendo “El segundo impasse”. Me dijo que se lo enviara y cada quince días lo fuimos corrigiendo, así yo me hacía de las herramientas”.

De ese modo, en la unión de escritores de la ciudad surgieron por decisión colectiva sus propios lugares para mostrar lo expresado. “La realidad es que los espacios de desarrollo cultural son nulos. Durante el kirchnerismo existían escuetos, y hoy en día menos que menos. Si el Estado no se encarga de motorizar esos lugares termina recayendo en las personas. Como sucede en la política, si el Estado no distribuye políticas, termina cayendo en la cuestión individual de los seres, que en realidad esas tareas no le corresponden. Y cuesta un montón porque esas personas también tienen su vida personal, el trabajo y encima llevar otras cosas”.

Foto: Julieta Brancatto

Hoy, tras una década de explorar en sí, y sin planificarlo, Inti sella con su tercer libro una nueva huella de su historia desde la literatura. “El primer libro fue esa búsqueda de quien soy. El segundo atravesar ese proceso de no saber quién soy y ver cuáles eran mis sueños, que a partir de eso se construye también uno. “El absurdo impasse” tiene que ver en que, a veces teniendo en claro cuáles son nuestros deseos, igualmente no se motorizan y uno se queda en un lugar absurdo porque en realidad está perdiendo el tiempo, pasa la vida y no se hace cargo uno de lo que verdaderamente anhela o desea. Eso es un impasse absurdo para mí”.

La presentación formal del libro será el próximo año. A diferencia de sus publicaciones anteriores, los costos de publicación llevaron a que su nueva creación esté disponible para la venta y ya es posible conseguirlo a través de su cuenta de Facebook Inti Cas.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre