Mario Cafiero trajo su propuesta ante la crisis y se trata de la creación de un “mercado social” para intercambiar productos y servicios mediante una moneda digital. En un taller explicó los detalles y varios sectores se engancharon con la propuesta.

Moneda Par es la apuesta de Mario Cafiero a la crisis económica y financiera con especial énfasis en su impacto en la moneda de circulación como medio para acceder al consumo. Se basa en la confianza entre actores y su capacidad de producción, replicando aspectos del sistema financiero ampliando la integración de todos los sectores sociales.

Así como el papel dinero se respaldó en oro y más tarde en la capacidad de pago de deuda por parte de los Estados nacionales, el sistema que propone Cafiero tiene como respaldo la capacidad de producción entre intermediarios. En criollo, una forma posmoderna de aquel club del trueque de fines de los ’90 y principios de 2000.

El actual presidente de Proyecto Sur en la provincia de Buenos Aires diagnostica un empeoramiento en las condiciones económicas y financieras y desde comienzos de este año promueve la creación de un mercado social digital junto a actores de la Economía Popular como Eduardo Murúa, referente del Movimiento de Empresas Recuperadas y técnicos de Waba especialistas en el desarrollo de estás tecnologías.

Los elementos novedosos los trae el uso de la criptomoneda, un medio de intercambio digital que utiliza técnicas de claves de seguridad para asegurar transferencias financieras. La propuesta que Cafiero presentó este miércoles en la sede de ATE – Luján se trata de la instalación de un mercado social en el territorio en donde productores, empresas, comerciantes, profesionales, artesanos o emprendedores puedan ofrecer sus servicios a miembros afiliados al sistema y pagados en Moneda PAR que podrán utilizar dentro de la misma comunidad digital llamada “nodo”.

El sistema establece como valor de cada moneda par el de 1 peso para evitar problemas de inflación dentro del sistema. A su vez, es amplio el margen de la propuesta para que cada “nodo” se regule con acuerdos propios respecto a precios justo, cálculo de horas de trabajo, etc. En Exaltación de la Cruz ya cuentan con su propia regulación y participantes de la localidad vecina se comprometieron a alcanzar el texto para tener como referencia para los y las lujanenses.

La iniciativa ya está sistematizada y bien definida: los miembros disponen de un monto de crédito inicial acordado por todos los afiliados al sistema. Cada cual poseerá una cuenta corriente individual y una billetera digital. Con la primer compra el usuario obtiene saldo negativo y en el primer intercambio que produzca debe buscar saldar su cuenta. Además, la administración del sistema llevará un registro contable público de la capacidad financiera de cada miembro. Un trueque 2.0.

En el salón de actos de ATE – Luján la primera convocatoria tuvo buen resultado. Más de 20 personas se engancharon con la presentación que rápidamente viró a la modalidad de taller participativo e implicó demostraciones entre los presentes, celular en mano.

Antes de explicar cada detalle de la iniciativa, el economista Alejandro Robba inició la presentación junto a Ricardo Orzi, jefe de departamento de la división de Economía de la UNLu y especialista en monedas sociales. Los economistas mostraron su entusiasmo por la propuesta y acompañaron con aportes técnicos el desarrollo de la reunión que coordinó Mario Cafiero.

El dirigente político aprovechó el pizarrón del salón de actos de ATE y ejemplificó el funcionamiento de la propuesta. “Supongamos que Ana es abogada, Juan vende empanadas y María tiene una huerta. Imaginemos que Ana quiere las empanadas de Juan y en vez de pagar con pesos, abre una libreta donde lleva las cuentas con lo que saca de la comunidad y lo que pone en la misma. Ana está sacando las empanadas de Juan, por eso Juan va a tener 120 pares a favor y Ana 120 como saldo negativo. Todos los integrantes tienen que buscar el equilibrio en el saldo. Luego, Juan va ir a comprar verduras a lo de Ana y el ciclo se va reiniciando y la red se va extendiendo”.

El caso de los supuestos integrantes del “nodo” ejemplifica un concepto clave que baja Cafiero. “La idea es que podamos organizarnos como prosumidores. Es decir, todos consumimos y producimos, en clave de economía de uso, no de acumulación. Este sistema no está pensado para hacerse rico, sino para satisfacer demandas y proponer nuevas relaciones de intercambio. Le estamos dando a los excluidos del consumo una cuenta bancaria. Pregunten ¿Quien tiene una cuenta en el banco o un descubierto? Casi nadie”. Así explicitado, se entiende el punto de partida de la propuesta que Cafiero trajo a Luján y su capacidad de prender en la gente, productores, privados y gremios.

Hubo una mayoría interesada en continuar con los encuentros para extender la convocatoria y difundir el sistema denominado Moneda Par. Por eso la semana próxima volverán a verse las caras varios productores para afinar los pasos a seguir.

Fotos: Julieta Brancatto

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