Foto: Victoria Nordenstahl

El gobierno logró aprobar un presupuesto marcado por recortes. Un Estado en modo austeridad es criticado por las organizaciones sociales y la oposición política pero en una entrevista a Ladran Sancho la secretaria Mónica Issouribehere explica cómo encararán el último tramo de la gestión.

La semana pasada arrancó con la confirmación, plasmada en el presupuesto 2019 que logró aprobar Cambiemos en el Concejo Deliberante, del recorte de partidas. Especialmente en áreas sensibles como Políticas Sociales que perdió más de 5 puntos respecto al anterior presupuesto, se acentúan las dificultades del Estado local para gestionar la crisis que se agudiza sumando despidos, paritarias a la baja y una creciente demanda de asistencia por parte de los sectores populares.

En el revoleó de números ingresarán Médicos Comunitarios a la planta municipal tras años de solicitudes y la aprobación para que una parte del fondo de Seguridad se destine a Niñez y Género, concretamente el 10 por ciento de los fondos de ese impuesto que surge a su vez del 5 por ciento del consumo de cada medidor de luz, se destinarán a Niñez y el 5 por ciento a Género. Apenas un paleativo en el recorte de más de 5 puntos del presupuesto total que manejará el área este año.

En las reuniones previas a la votación del presupuesto con el que contará Luciani para gestionar sus últimos meses al frente de la Municipalidad de Luján, sus funcionarios no defendieron la guita para la Secretaría de Políticas Sociales y en su lugar, aseguraron que lo que falte de plata lo solventarán con gestión.

Por eso, desde Ladran Sancho convocamos a la secretaria Mónica Issouribehere para consultar cómo gestionarán las demandas y necesidades de la gente con menos presupuesto.

-¿Por qué sostienen que la baja en el presupuesto no los afectará a la hora de cumplir las obligaciones del área?

-La realidad es que el presupuesto no refleja todos los recursos con los que cuenta esta Secretaría. Hay número que si los ves fríamente no se entienden, por ejemplo el 60 por ciento de Niñez se sostiene desde Provincia y Nación que no aparece en el presupuesto. Y así con alimentos o programas como los que tenemos con CENAF, y otros recursos para proyectos, talleres, etc. Por eso los números ajustados y austeros se pueden compensar gestionando más recursos. Si se traban los pagos, o se demoran licitaciones tampoco responde a lo que aparece en el presupuesto. Repito, el presupuesto es ajustado y es austero pero con las gestiones que teníamos en marcha ya está contemplada esta situación.

– Pero concretamente ¿Van a tener menos plata que el año pasado?

-Puede ser, pero por ejemplo lo que figuraba en el presupuesto de 2018 no es lo que figura ahora. Pero porque el año pasado se estaba comprando equipamiento y ahora ya tienen lugar propio, dos camionetas, etc. Entonces en ese caso necesitan un presupuesto acotado para comprar insumos y pagar al personal.

-Más allá de estas cuestiones puntuales, ante el aumento de la demanda en el contexto de crisis ¿no amerita mayor recursos?

-Yo te entiendo, sí. Pero nosotros aumentamos la atención. La situación de crisis es real, nadie puede decir que es una sensación. Nosotros pasamos de entregar los bolsones de alimento de ayuda directa de 1100 en enero de 2018 a más de 4000 en enero de 2019 y a Dios gracias le pudimos hacer frente. Del mismo modo que podemos atender a los comedores que están surgiendo, más allá de los nuestros propios del municipio; también los que sostienen las organizaciones sociales.

-¿Cómo definen las prioridades en el último tramo de la gestión?

Redefinimos en cuanto a los subsidios, no por el gasto sino para hacerlos más efectivos. Por ejemplo con los microemprendimientos y se renuevan subsidios cada tres meses. Lo ideal sería que no necesiten renovar, no vamos a ver los frutos quizás pero si logramos hacer compras para ayudar con insumos o herramientas quizás en los próximos meses no necesiten renovar un subsidio. Ahora si me preguntás, respecto al presupuesto ¿dónde me achico? Todavía no hemos tenido ese momento.

-¿En este contexto crecieron las tensiones con las organizaciones que trabajan en el territorio?

– Para nada

-Desde la CTD pidieron su renuncia y la del director Carlos Romero

-Nosotros trabajamos con todas las organizaciones y movimientos. No hay comedores o merenderos que no tengan por detrás una organización. Y nosotros tenemos un trabajo exhaustivo en donde los visitamos y trabajamos con ellos. Todos se ajustaron rápidamente a nuestro requerimiento que era saber a qué población están asistiendo. Esto es fundamental. Saber qué cantidad de niños, documentos, etc. Para saber si tienen escolaridad o no, para ajustar el trabajo de nutricionistas, etc. Esa es nuestra necesidad. Y con la CTD hemos tenido muchos problemas porque no nos acercan estos datos, son los únicos que no vienen a buscar los alimentos, son los únicos que nos piden absolutamente todo y realmente a veces no se puede. Ahora están reclamando una entrega de alimentos que la licitación se fue dando y la tendrán esta semana. La otra vez cuando ustedes publicaron que no los atendíamos, los atendimos y vinieron sin pautar una reunión. Creo que son las formas que ellos tienen y que no es la mejor y tenemos muchas organizaciones que vienen en apoyo y hasta nos han ofrecido participar de reuniones.

-¿Con las organizaciones feministas cómo viene el vínculo? 

-Lo fundamental es no cerrarse. El territorio lo caminamos todos y no podemos no articular con las organizaciones. En 2015 escuchaba quejas de funcionarios y yo pensaba ‘esto hay que solucionarlo. Con género pasa lo mismo, hoy se presenta el operativo para choferes. Se está avanzando, nos reunimos mucho con la Comisión de Género del Concejo Deliberante donde hay otras miradas y se están escuchando y tratando de resolver muchos de los reclamos que hay en el ámbito municipal y en los sindicatos. Se está avanzado

-Se han hecho críticas e instancias de reuniones y hasta paros por las condiciones de trabajo de la gente que trabaja en la Secretaría. ¿Cuál es la situación laboral del equipo de Políticas Sociales en la actualidad?

-Ya no tenemos trabajadoras sociales contratadas más que en el CAI de Open Door. Las que estaban en el servicio local de niñez entraron todas a planta y quienes estaban en territorio también. Incluso tres que estaban dentro del programa Médicos Comunitarios y en mayo entra la última trabajadora social que se desempeña en la sede de la calle Ituzaingó. También están las tres trabajadoras que tomamos del CDR, cuando se venció el primer contrato vimos que teníamos que empoderarlas y darles nuevas tareas, por eso siguen trabajando y en ese caso están contratadas pero en el presupuesto yo puse los lugares pero eso tiene mucho que ver con cómo lo maneja Recursos Humanos. Pero este año entraron mucho a planta.También se recontrataron y entraron en planta los trabajadores del basural. En el caso del personal de los CAPS depende de la Secretaría de Salud y Casa de Abrigo es otro tema porque a mi entender tendrían que ser la mayoría acompañantes terapéuticos que es el perfil que necesitamos que es el cuidado cuerpo a cuerpo con niños y adolescentes. Nosotros teníamos turnos de 24hs y en estos días nos vamos a reunir para cambiar estas cosas, para mejorar la situación de los trabajadores pero también de la atención que se les da a niños y adolescentes. Nuestra idea es dejar equipos técnicos más sólidos y en mejores condiciones.

– Si pudiera hacer un pequeño balance de los años anteriores que permita pensar los últimos meses de esta gestión en Políticas Sociales ¿qué diría?

-Falta mucho, hay que organizar muchas cosas. Una frase que tengo es que no hice todo lo que me hubiera gustado hacer pero estoy segura que hice más que gente que estuvo antes. Estoy segurísima y lo podemos demostrar con papeles en la mesa. No puse a nadie en la Secretaría, trabajé. Construí con los ladrillos que teníamos. Cubrí cargos con personal de planta. Me reuní con mucha gente, pudimos trabajar muchas cosas y eso me deja muy conforme. Dejamos el Servicio en planta, tenemos la nueva Casa de Abrigo y quizá quien venga en mi lugar empieza de cero o puede continuar.

– ¿Si le ofrecieran continuar en el cargo después de las elecciones, seguiría?

-No sé si me daría el cuerpo. Vengo de Acción Católica de toda mi vida y estoy acostumbrada a poner el cuerpo y recorrer el territorio. Pero en la gestión te encontrás con las obligaciones de Estado. Tendría que ponerme en modo avión un rato para poder pensar y contestarte y en este momento tenemos tantas cosas en marcha que no puedo.

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