Foto: Victoria Nordenstahl

Durante 2019 se registró una pérdida de más de 137 mil empleos registrados en el sector privado y Luján no fue ajena a la «macrisis». Un repaso por la cobertura de Ladran Sancho a cada conflicto local.

El que termina es un año marcado por la crisis económica y la profundización de los conflictos laborales. Despidos, suspensiones, vacaciones adelantadas y cierre de fábricas fueron de la partida en nuestra ciudad. Todos los sectores sufrieron los coletazos de una crisis que no encuentra fondo.

Datos oficiales muestran a nivel nacional una pérdida de cerca de 137.800 de empleos registrados en el sector privado. La caída es de 2,2 por ciento en septiembre, el nivel más bajo desde enero de 2014 según un informe del Ministerio de Producción y Trabajo.

La cantidad de asalariados privados en septiembre fue de 6.043.000, la cifra más baja desde principios de 2014, y el indicador acumuló su decimotercera caída consecutiva. Asimismo, la cantidad de trabajadores registrados del sector privado bajó también un 0,8% con respecto al nivel de agosto, según el sondeo oficial.


Nevares, un clásico

En enero del 2019, la noticia que dio la Compañía Americana de Alimentos fue el traslado de 70 laburantes de la planta de Tortuguitas a la fabrica ubicada en Carlos Keen. En los telegramas enviados a los laburantes, desde Nevares acusan que el traslado se debe a la «grave crisis económica financiera que atraviesa el país y la empresa en particular».

Modus operandi Nevares. Generar stock y despedir sin notificación. Foto: Victoria Nordenstahl

Los trabajadores denunciaron que eran «despidos encubiertos» por la adquisición de nueva maquinaria y señalaban que no percibieron su sueldo durante un mes y medio. La medida tomada por Nevares podía ser considerada abuso del ius variandi, lo que seria modificar el lugar físico de trabajo, sobre todo a mas de 70km. Lo que sería causal para considerarse injuriado y despedido, por culpa del empleador.

En octubre de este año, la medida de Nevares fue el despido de 50 laburantes de la planta ubicada en Carlos Keen. El mecanismo fue el habitual, sin envio de telegramas de notificación, los y las trabajadores se enteran en la puerta de la fábrica cuando la seguridad con listado en mano anuncia sus nombres.

Flojito de papeles

La Papelera Mimar ubicada en la avenida Fray Manuel de Torres despidió en marzo a dos trabajadores que se afiliaron al Sindicato de Papeleros de Morón. Cerca de 40 papeleros estaban trabajando de forma irregular.

La protesta de trabajadores Mimar en la puerta de la empresa papelera. Foto: Victoria Nordenstahl

El gremio había iniciado gestiones entre la empresa, la delegación del Ministerio de Trabajo de nuestra ciudad y el sindicato, para regularizar a los laburantes. Sin embargo, la empresa Mimar rompió el acuerdo al que se habían comprometido de regularizar la situación de 5 trabajadores de forma gradual, uno por mes y le sumó dos despidos.

Despidos Rotativos

En febrero, una empresa textil fue tapa de diarios por despidos. La crisis industrial se materializó en Luján sobretodo en el polo textil que fue uno de los más resentidos por las políticas nacionales y la falta de asistencia en el plano local. Estampados Rotativos se desprendió de 20 trabajadores.

La intención de los propietarios era el pago en cuotas de una indemnización al 50 por ciento pese a no haber iniciado el procedimiento preventivo de crisis tal como lo establece el articulo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.

Protesta de la Asociación Obrera Textil frente a los 20 despidos sin causa Foto: Victoria Nordenstahl

Con la paralización de la empresa y protestas en la puerta de la fábrica, llegó la conciliación obligatoria. Sindicato y empresa no lograron un acuerdo de reincorporación y el «mejor acuerdo» al que se llegó fue un pago de indemnizaciones de los laburantes al 65 por ciento.

Pero la mala noticias para los textiles de Estampados Rotativos no terminó con los despidos. En septiembre, los patrones decidieron reducir un día de trabajo a la semana. En vez de suspender, la fábrica decidió que los trabajadores canjeen ese día por días de vacaciones.

La medida fue tomada de forma unilateral por parte de la empresa. Hicieron firmar el acuerdo internamente a los trabajadores sin consultar ni acordar con los representantes de la Asociación Obrera Textil ni ratificarlo en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.

Suspensiones en Algoselan

Marzo no fue un buen mes para los laburantes. En la Delegación del Ministerio de Trabajo se firmó una extensión de suspensiones en la empresa textil Algoselan hasta el mes de junio. Todos los sectores de la fábrica tuvieron suspensiones parciales. Es decir, un grupo reducido de trabajadores continuó trabajando mientras que el grueso se quedó en casa.

Como en las anteriores ocasiones, los trabajadores tuvieron un pago del 87,3 por ciento del sueldo neto y un 70 por ciento del salario bruto. Mientras que se acordó cobrar el premio por presentismo y por producción

Tecnosport, una fábrica menos

La empresa que llegó en 2009 al parque industrial de Villa Flandria, cerró sus puertas el 1ro de abril sin un proceso preventivo de crisis y sin preaviso. Durante una década fueron proveedores de Nike y New Balance, entre otras grandes firmas internacionales y nacionales aunque los últimos años la pasaron de conflicto en conflicto.

120 despidos en TecnoSport. Los y las laburantes recibieron un baldazo de agua fría cuando se presentaron a trabajar. Foto: Victoria Nordenstahl

Sin objeción la empresa de origen brasileño decidió pagar el total de las indemnizaciones para dedicarse a un negocio más rentable que produccir: la importación. Presentó todos los papeles correspondientes y pagó el 100 por ciento de la indemnización junto con el preaviso, los sueldos de los meses de abril y mayo y un aumento del 7 por ciento de paritaria salarial.

Suspensión y a casa

En mayo, por la falta de ventas y una gran acumulación de stock, Cerámica Cortines decidió suspender la producción por 90 días. Entre operarios y personal administrativo fueron cerca de 320 trabajadores que se quedaron en casa durante tres meses.

Los y las trabajadoras suspendidas lograron un acuerdo de cobrar un 90 por ciento del sueldo bruto, el primer ofrecimiento de la empresa había sido un 70 por ciento para quienes se desempeñan con turnos rotativos, mientras que el acuerdo no incluía las cargas sociales a excepción de la obra social.

Ni en tiempo, ni en forma

Los y las trabajadoras de la textil Clean Style S.A estuvieron realizando una medida de fuerza por la deuda salarial que poseía con ellos la firma que trabaja para la multinacional Legacy. Apretada por la crisis económica, la proveedora de Legacy no abonó la segunda quincena de abril y sucedió lo mismo con la primera quincena de mayo.

Además, la empresa textil no pagó por completo el aguinaldo de diciembre 2018. En aquella oportunidad solamente se entregó un 40 por ciento del Sueldo Anual Complementario y les quedaron debiendo el restante 60 por ciento, sin una fecha cierta de cuando se abonaría.

Clínica Santa Elena, entre aprietes y despidos discriminatorios

En mayo se desató un conflicto por el despido injustificado y discriminatorio de Nadia Reyes. La trabajadora tenía un certificado discapacidad y desde la empresa utilizaron el articulo 247 para pagarle el 50 por ciento de la indemnización.

El diagnóstico de la trabajadora es Malformación de Chiari Tipo 1, y luego de vencida una licencia por enfermedad, la empresa decidió hacerle estudios médicos en donde se confirmó su padecimiento.

Nadia Reyes realizó una exposición en el Concejo Deliberante para exponer su situación de despido discriminatorio. Foto: Victoria Nordenstahl

Desde la clínica psiquiátrica decidieron despedirla argumentando en el telegrama de despido que «determinándose que su incapacidad para desempeñar labores es parcial pero de carácter permanente, usted se verá impedida a reintegrarse definitivamente a cumplir con sus tareas normales y habituales».

Sin una respuesta de reincorporación, la empresa y la trabajadora continuaron el conflicto vía el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires y luego por las vías judiciales correspondientes.

No hay ventas, hay suspensiones

A mitad de año, Industrias Termoplásticas Argentinas (ITA S.A) decidió suspender a su personal durante el fin de semana largo que se conmemoraba el Día del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes. La suspensión fue durante los días viernes, sábado, domingo y lunes feriado.

Cerca de 75 operarios fueron afectados y desde la empresa habían avisado que la decisión de era temporal y que esperan que no se prolongue en el tiempo. Algo que se cumplió durante el resto del año.

Todos al convenio

Argensun también protagonizó conflictos laborales durante el 2019.  La Unión de Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (URGARA) realizó una medida de acción directa en la puerta de la planta para exigir que la patronal reconozca su injerencia como gremio en la representación de laburantes y que se cumpla con el convenio colectivo de trabajo.

La medida no incluyó paro de actividades ya que dentro de la planta los operarios continuaron con sus tareas. La tensión entre quienes protagonizaron la protesta y la empresa radica en que la patronal no reconoce el gremio ni permite la afiliación de los trabajadores.

El modelo japonés de suspensión y flexibilización

En julio, Sewtech, la empresa que produce tapizados para Toyota en el parque industrial Villa Flandria decidió armar un cronograma de suspensiones ante la baja de producción de la industria automotriz. Cerca de 260 operarios fueron suspendidos y recibieron el pago completo de las jornadas de laburo.

A fin de año, Sewtech volvió a dar que hablar cuando la Comisión Interna dijo basta y decidió contar las malas condiciones en las que deben trabajar. Polivalencia excesiva, malos sueldos, accidentes de trabajo, suspensiones y violencia de género son algunas de las situaciones que relatan los y las trabajadoras.

La puerta a las suspensiones

Pavir, una empresa metalúrgica de Luján acortó sus jornadas de producción en un día y suspendió a todo el personal incluyendo a administrativos. Más de 60 trabajadores enfrentaron la crisis de la industria que no tiene freno.

Por la crisis económica, Pavir decidió suspender a sus trabajadores y pagarles en un 65 por ciento el día suspendido. Foto: Julieta Brancatto

El acuerdo alcanzado entre Pavir y la Unión Obrera Metalúrgica es que el personal cobraría el 65 por ciento del sueldo los días viernes de forma no remunerativa más los premios por presentismo y productividad.

Mala leche

En Lácteos Luján, la Pyme que produce y comercializa quesos y muzzarella estuvo paralizada por un reclamo sindical en solidaridad con uno de los seis trabajadores que labura en la fábrica. El trabajador había sido suspendido por cinco días luego de reclamar que se le adeudaba el salario. Luego de la medida de fuerza, se logró la reincorporación a su puesto de trabajo.

No se salvan ni las grandes empresas

Arcor implementó medidas para ajustar sus números. Por la falta de venta y la acumulación de stock decidió adelantar vacaciones de laburantes por la caída del consumo en las principales plantas de las país, incluidas Cartocor Luján y Converflex.

Las galletitas en problemas

En la fábrica de galletitas Tía Maruca, los laburantes realizaron un paro de tres días por el retraso en el pago de la segunda quincena de septiembre. El motivo que disparó la medida fue el retraso en el pago de la segunda quincena del mes de septiembre que debió ser abonada el 4 de octubre.

La lista de conflictos es larga y compleja. Cada caso posee idas y vueltas en un proceso crítico que no parece encontrar fin. El común denominador en todos aquellos que lograron evitar que todo el peso de la crisis caiga sobre laburantes fue la solidaridad y la capacidad de encontrar una salida colectiva y organizada frente a patronales que no dudan en socializar las pérdidas pero que nunca socializan sus ganancias.

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