Foto: Victoria Nordenstahl

El movimiento feminista expuso críticas a la cobertura mediática sobre episodios de violencia sexual contra las mujeres en nuestra ciudad. Ladran Sancho conversó con Liliana Hendel, periodista pionera en el abordaje de la información con perspectiva de géneros para buscar herramientas a la hora de informar con responsabilidad.

Tanto la Asamblea Feminista de Luján en sus comunicados como personas mediante expresiones públicas en manifestaciones, y en las distintas conferencias de prensa brindadas las últimas semanas, se realizaron señalamientos y reclamos a la forma en que los medios de comunicación abordamos casos de violencia sexual hacia las mujeres.

Las críticas estuvieron centradas en la publicación repetida de datos innecesarios que invaden la privacidad de la víctima y su familia, la revictimización de las personas violentadas y en las características de las imágenes que se utilizaron para graficar diversas notas.

En la búsqueda de profundizar y reflexionar sobre los señalamientos, y encontrar herramientas concretas a la hora de realizar estas coberturas Ladran Sancho conversó con una de las pioneras en el abordaje del periodismo con perspectiva de géneros.

Liliana Hendel es Licenciada en Psicología y periodista, Diplomada en Género y Comunicación; fundadora de la Red PAR y de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Argentina, Hendel además fue conductora de programas en TELEFÉ, Canal 13 y la TV Pública, y es autora del libro «Violencias de género: las mentiras de patriarcado».

Ante la consulta sobre cómo abordar las temáticas vinculadas a la violencia sexual, Liliana responde que «los temas de violación deben estar incluidos en el concepto del tratamiento periodístico de las violencias machistas. Hay un decálogo que ya tiene varios años, de la red par y hay otros decálogos, que aportan algunas cuestiones principales como preservar la intimidad de la víctima, no poner fotos y no bordear los datos que terminan convirtiéndose en una especie de tutorial para la violencia».

-¿Qué elementos no pueden faltar en una cobertura con perspectiva de géneros?

-Hay que señalar el contexto en el cual estas violencias se producen. Es decir, señalar que se dan en un sistema patriarcal, con una justicia misógina y machista, que habilita algunos privilegios de violencia para los varones. Es importante señalar los contextos, dar datos, señalar las ausencias de seguridades, la ausencia de la educación sexual integral en las escuelas, lo cual habla de las responsabilidades de los estados municipales, provinciales y nacionales. Porque una cosa es tomar el episodio en lo visible, la punta del iceberg, que es el hecho consumado; y otra cosa es la función que tenemos, casi pedagógica como periodistas, de señalar el contexto en el que estos hechos se producen.

-¿Cuál es tu reflexión general sobre la cobertura mediática de estos casos?

-Es interesante señalar que los medios solo toman estos hechos cuando son noticia, cuando se produce una violación. Sería muy interesante exigirle a los estados que pongan en funcionamiento el articulado de la Ley 26.485 que ordena que haya campañas y que estén pensadas en alianza entre el marketing y la pedagogía. Entre aquellos que entienden como hacer una buena campaña publicitaria y aquellas personas que entienden qué elementos deben estar allí, para que efectivamente por su carácter de consistente y continuo las campañas empiecen a tomar efecto.

-¿Qué puntos concretos tiene que tener un o una periodista a la hora de informar sobre estos temas?

-En relación a los hechos me parece que un dato muy importante es cuáles son las fuentes que se eligen para dar la información. Por supuesto que las fuentes policiales son siempre un dato, pero nunca deberían ser el único dato. Los organismos y organizaciones de mujeres, las organizaciones de abogadas y abogados feministas son siempre una fuente de relevancia que no siempre son tenidas en cuenta por los medios, sobre todo por los medios no feministas.

-¿Cómo se aborda la noticia cuando hay una decisión explícita de la familia o de la víctima de no expresarse públicamente?

-Si bien hay que tomar en consideración el deseo de la víctima o de la familia de la víctima, también hay que considerar que estos son hechos de interés público. Por esto hay que trabajar para recorrer ese límite delgado, entre respetar la voluntad de quien ha sido víctima y su familia, y aquello que se convierte en un dato de interés público para evitar que estas cosas sigan sucediendo.

-¿Qué recomendaciones das sobre lo que no se debe hacer desde los medios de comunicación?

-Jamás dar el nombre de la víctima, ni fotos, ni la dirección de la víctima sin su consentimiento, pero sí señalar donde se produjo el hecho, cuáles eran las circunstancias, qué es lo que sabemos que sucedió. Es un límite muy fino de hilvanar, el cuidar la intimidad y al mismo tiempo poder abordar la noticia con responsabilidad profesional.


Herramientas para el abordaje de las violencias sobre la mujer en medios de comunicación:

Tratamiento respetuoso en los medios sobre la violencia contra las mujeres. Recomendaciones de la Defensoría del Público de la Nación

Decálogo para el Tratamiento Periodístico de la Trata y la Explotación Sexual. Setiembre de 2012. Argentina.

Decálogo para el Tratamiento Periodístico de la Violencia contra las Mujeres. Octubre 2008. Argentina.

Guía para el tratamiento mediático responsable de casos de violencia contra las mujeres. Manual de la Defensoría del Público de la Nación.

Ley 26.485. Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales.

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