Leo Boto pasó por #EnFoco: “El riesgo es seguir cuatro años más así”

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Uno de los precandidatos del Frente de Todxs pasó por En Foco, el nuevo programa audiovisual de la Cooperativa Ladran Sancho. Boto compartió su diagnóstico sobre la gestión de Cambiemos y su percepción respecto a las PASO.

Dentro del Frente de Todxs hay tres candidaturas en juego: Miguel Prince, Leonardo Boto y Silvio Martini. De cara a agosto ya largaron las campañas y habrá que esperar poco más de un mes para saber quién sigue en carrera hacia octubre.

Por En Foco, el nuevo programa audiovisual de la Cooperativa de Trabajadorxs de la Comunicación – Ladran Sancho, pasarán precandidatos y precandidatas para dejar su mirada de la política y formular sus propuestas. En la primera emisión, Leonardo Boto compartió su diagnóstico sobre la gestión de Cambiemos y su percepción respecto a las PASO.

-¿Qué diagnóstico hacés de la evolución de Cambiemos y cómo le entran en la campaña desde el Frente de Todxs?

-Me parece que cambiaron los ciclos. En 2013 acababa de comenzar el ciclo Luciani, dos años de gestión. Un Intendente con crédito abierto. Acababa de asumir y supo victimizarse muy bien los primeros cuatro años, diciendo que no lo acompañaban de Nación y Provincia. En paralelo, la irrupción de Massa, un final anunciado en el gobierno de Cristina, que cerró su ciclo en el 2015 y un 2013 donde ya diez años de gestión empezaron a pasar factura del desgaste propio. Entonces tuvimos a un Massa que representó esperanza, muy alto en el 2013 que impulsó a la lista local y la hizo ganar con una diferencia exigua.  Fueron cerca de 700 votos entre la primera y la segunda, y la segunda y la tercera. Hubo un espacio nacional y popular que yo integraba también partido, porque hubo una colectora de la ex intendenta Graciela Rosso, que sacó 2500 votos, que con esos votos hubiéramos salido primeros, pero bueno. Las cosas en política son como son.

-El desgaste de Luciani es notable, pero no deja de ser un buen candidato… Lo han tentado para que repitiera su candidatura incluso. 

-Yo no estoy de acuerdo en que sigue siendo un buen candidato. Creo que lo intentaron, hasta se midieron y la realidad es que el desgaste es muy grande. Por lo menos los números que he visto señalan que hay más de un 82% de imagen negativa sobre su gestión y eso lo determinó a cerrar el ciclo. Igualmente hay que ver. Luján es particular, tiene un núcleo tradicional muy consolidado pero me parece que se ha achicado de manera determinante con lo que pasó hace unos años. Yo no estoy de acuerdo con esos encasillamientos. Luján es esto, es antiperonista, anti, anti. Acá ganaron candidatos de todos colores. Ganó Cristina, Néstor, Macri. Esta abierto. Si bien no tiene la composición social o política de un área del conurbano, o del interior profundo, no hay que determinar. No hay nada imposible. Todos los escenarios se pueden dar.

-¿Qué implica encontrarte con antiguos competidores de lista, cómo Ariel Notta o con espacios con los que no has coincidido antes como Patria Grande o el Movimiento Evita?

-Yo lo miro desde un pensamiento muy simple. Durante décadas el peronismo ganaba por 20 puntos, cuando el radicalismo por su lado, el vecinalismo por el suyo, alguna expresión de derecha que iba surgiendo, la UCD. Cuando todo estaba atomizado lo que ahora está unido y el peronismo estaba unido, ganaba con un porcentaje bastante bajo, por cierto. Eso ahora se invirtió. Lo importante era juntarnos y basta de pavadas. Obviamente no es fácil, tenemos diferencias y venimos de situaciones en donde nos hemos enfrentado, pero hoy el riesgo es continuar cuatro años más así en Luján. Y a nivel nacional también. El desafío es conformar un proyecto, un frente para que se termine expresando en la lista. Para mí hoy es un orgullo integrar una lista con Ariel Notta después de las internas que tuvimos. El que esté Patria Grande me parece que le aporta coherencia, diversidad, seriedad y compromiso. El Espacio Nacional Peronista, el Movimiento Evita. Un frente gremial que es interesante. 17 gremios que se juntaron hace ya meses y que expresaron el apoyo a una idea de ciudad, de renovación. La lista aporta idea de futuro para Luján. No queremos llegar el 10 de diciembre y durar cuatro, ocho años como hizo Luciani y donde todo sigue igual, y seguimos administrando pobreza.

-¿Qué espacio queda para seguir construyendo con sectores que no están politizados en organizaciones sociales o sindicales pero que sí tienen una mirada de la política y la expresan? Me refiero al movimiento feminista, el sector de la economía popular o el movimiento de artistas. 

-Venimos trabajando activamente. Directa o indirectamente muchos de estos espacios están expresados en la lista. Pero no podemos meterlos a todos porque físicamente es imposible. El desafío es poder construir puentes. Hacer una gestión en donde estemos todos integrados. Para eso sobran herramientas de gestión pública, donde podamos interactuar  y eso genere un impacto. El desafío es trabajar de manera participativa, pero con impacto real. Eso va a depender de la decisión política. Con el tema de los trabajadores, sindicatos y empresarios estamos planteando un consejo de la producción. Hay que pensar a Luján integralmente. La participación es fundamental. La diferencia para que una política pública se transforme en una política de estado, es cuando el conjunto de los actores involucrados la sienten propia, y acá tenemos que definir seis o siente líneas de política pública y convertirla en política de estado. En turismo Luján tiene un sentido. En desarrollo industrial tenemos un camino trazado de 20, 25 años. Debemos definir una política sanitaria y de salud que no la transforme cada funcionario de turno.

– ¿Cómo te ves en estas PASO? Por un lado tienen sus continuidades con las de 2017 pero también trae sus novedades.

-Me parece que es otro país y otro Luján. Cambió radicalmente. Un cambio muy grande de 2017 a 2019. Nosotros somos muy optimistas. Porque no está la atomización que hubo en 2017 con seis listas, por este esfuerzo que hemos hecho y que ahora comienza a dar sus frutos de integrar un frente diverso, de diferentes orígenes, pero con un potencial muy grande. Nos hemos juntado con gente buena, comprometida, que quiere el bien para nuestra comunidad, y que expresamos un nivel de seriedad y compromiso que otros espacios no pueden expresar. Vamos a andar bien porque la gente quiere un cambio. Nos robaron la palabra cambio, porque la gente quiere un cambio que no llegó, un cambio de verdad. Esto se va a expresar en las próximas elecciones, no hay mucho más. La única fuerza que expresa una renovación, caras nuevas, potencia, fuerza y mucha convicción somos nosotros. Eso la gente lo percibe y nos va a acompañar.

-¿Cómo te imaginas el Luján de los próximos años, con qué discusiones y debates políticos o el surgimiento de nuevos actores?

-Hay dos escenarios. La gente va a decidir ese Luján que va a venir. Podemos tener un Luján en dónde los próximos cuatro años sigamos flotando, quejándonos del hospital, los barrios creciendo como crecen. Gente viniendo, instalándose y todo crece sin planificación, sin organización. Administrando pobreza cuatro años más. O también podemos plantear algo diferente. Una bisagra, un corte. Asumir este momento histórico y hacer las cosas de una vez por todas en Luján, asumir políticas públicas serias. Eso va a reconfigurar otra realidad económica. Va a poder atender los problemas que hace más de tres décadas todos los que estuvieron no pudieron. La realidad es que uno mira el resultado y no fue bueno. Creo que podemos tener otra realidad, pero para eso tiene que haber una renovación grande. De caras, de políticas, de formas de hacer políticas, de recuperar la palabra. La palabra tiene que tener valor, no podemos decir un día una cosa y a los quince días cambiar, y porque me conviene. Tiene que haber un respeto por el otro, por los vecinos. Hay que poner mucho, es un Luján en crisis, no alcanza como hacen los funcionarios actuales en ir tres, cuatro horitas al municipio y me voy. Voy a atender mi estudio contable y después paso tres horitas por el municipio y me voy. No, no alcanza. Hay que poner un plus, hay que estar convencido, sentir la urgencia.

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