Foto: Victoria Nordenstahl

La semana pasada se realizó la audiencia entre la Clínica Santa Elena, la trabajadora despedida y el gremio ATSA. Desde la entidad psiquiátrica fijaron su postura de no reincorporar a la laburante y habrá una nueva audiencia.

El conflicto por el despido injustificado y discriminatorio de Nadia Reyes suma un nuevo capitulo y se prolonga en audiencias en la delegación del Ministerio de Trabajo. La semana pasada, en una audiencia, las partes se reunieron para llegar a un acuerdo pero desde la Clínica Santa Elena de la Paz llevó una única propuesta: no reincorporar a la trabajadora pese a poseer una licencia medica y una discapacidad parcial pero que no le impide realizar tareas laborales.

Desde la empresa señalaron que no quieren reincorporar a la trabajadora a quién acusaron sin prueba alguna de haber pintado los paredones que rodean el parque de la clínica y que sufrieron destrozos en dos autos de la misma. La trabajadora señaló «me acusan sin pruebas. Puede ser cualquiera de todas las trabajadores que despidieron sin justificación durante este tiempo».

A la firme posición de la patronal, desde la delegación del Ministerio de Trabajo le informaron a la representante que el telegrama de despido está mal confeccionado y que hay una licencia médica vigente previa a la notificación de despido. Por lo cual, si la empresa psiquiátrica quiere avanzar con el despido sería considerado un despido agravado y deberá abonar el 100 por ciento de la indemnización y los meses que dure la licencia y no podrá aplicar el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.

Esta medida se enmarca en el articulo 213 de la Ley de Convenio de Trabajo que determina «si el empleador despidiese al trabajador durante el plazo de las interrupciones pagas por accidente o enfermedad inculpable, deberá abonar, además de las indemnizaciones por despido injustificado, los salarios correspondientes a todo el tiempo que faltare para el vencimiento de aquélla o a la fecha del alta, según demostración que hiciese el trabajador».

Pese a la decisión de la empresa psiquiátrica de comunicar su voluntad de no reincorporación de la trabajadora, Nadia Reyes y la Asociación de Trabajadores de la Sanidad de Argentina continúan firmes en el reclamo de la recuperación de la fuente laboral. Tal como lo manifestó la despedida, la decisión es discriminatoria y es objeto de un amparo judicial en base a la ley 23592, la cual establece el marco general que prohibición de la discriminación.

Hay dos normativas para considerar el despido como nulo por discriminación. La ley de contrato de trabajo fija en su artículo 17 que «prohibe cualquier tipo de discriminación entre los trabajadores por motivo de sexo, raza, nacionalidad, religiosos, políticos, gremiales o de edad». Mientras que la Ley 23592, ante la falta de normativa especifica por despido discriminatoria, se ha vinculado con la legislación laboral. Existe jurisprudencia en los tribunales laborales de declaración de nulidad de los despidos discriminatorios retrotrayendo la situación al estado previo al acto lesivo.

El conflicto seguirá el próximo martes 31 de mayo en una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo, luego de que Nadia Reyes se recupere de una intervención quirúrgica en su cadera.

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