Suárez se quedó con el primer puesto de los 10k de Mercedes en la general y en su categoría.

Atleta y jefa de hogar, corre para superarse día a día, se gana la vida con su pequeño emprendimiento y también da una mano a los más necesitados. En esta entrevista con Ladran Sancho cuenta sus inicios en el running y lo que siente cuando está en plena competencia.

Julieta Suárez vive en el Barrio San Pedro, tiene 35 años y es ama de casa. Además de su trabajo doméstico, vende teléfonos y lleva adelante un pequeño comercio que abrió en su propio hogar. Entre carrera y carrera se la rebusca para poder brindar lo mejor a sus dos hijos.

Días antes de salir a las calles para una competencia en Mercedes, Julieta visitó la redacción de Ladran Sancho. Recordó los primeros pasos de su nueva pasión y cómo busca seguir con los buenos resultados que ha obtenido.

Desde ese momento, en noviembre del año pasado, tomó la decisión de buscar una actividad que la sacara del mal momento que estaba atravesando. Así fue que encontró en el running una forma de superar sus desafíos.

“Me separé y dije voy a hacer algo por mi. Siempre fui del tenis, jugadora y profesora, pero necesitaba dos personas para poder jugar, así que me puse las zapatillas y salí a correr. Después Nadia, una de mis amigas, se anotó en una carrera de tres kilómetros acá en Luján y me invitó. Esa fue la primera carrera que corrí y la gané. Me acuerdo que estaba re emocionada. Después, carrera que había, me anotaba”, recuerda Julieta, como si hubiera sido ayer.

Aunque también recuerda que, en sus inicios en la disciplina, sufrió una lesión por excederse en los entrenamientos: ”Arranque a lo loca. Todos los días corría 10 kilómetros a bajar el tiempo. Me dolían las piernas, hasta que me terminé lesionando la rodilla. Después me enteré que eso estaba mal y entonces empecé a entrenar de otra manera”.

Suárez afirma que en el deporte “buscaba liberación. Me sentía libre cuando corría. Poder hacer algo que me gustaba y encontrarme en las carreras con gente con tan buena energía me hace sentir muy bien y eso me encanta”. También admite ser muy competitiva y que los buenos resultados no vienen solos, reconoce que le gusta exigirse y dar lo mejor en cada carrera.

A la hora de salir a las pistas, o simplemente transitar al trote las calles de Luján para ponerse a punto, Julieta cuenta que en su cabeza pasan miles de situaciones pero asegura que correr la hace olvidar todo lo malo: “Cuando corro pienso en todo. Se te cruza todo por la cabeza. Desde lo bueno hasta lo malo. A veces digo que escapo de mis problemas. Yo siento que corro y voy escapando de los kilombos que tengo y llego a mi casa mucho mejor. El problema lo podés tener, pero estás mucho mejor para enfrentarlo. También te da esa buena energía para hacer mejor las cosas”.

Entre las tareas del hogar, la venta de celulares, hacerse cargo de su pequeño negocio que atiende en su casa, el entrenamiento para estar al cien para su próxima competencia, sumado a que tiene que atender a sus hijos y prepararlos para ir a la escuela, a Julieta todavía le queda tiempo para ayudar y remarca que “correr me motivó a querer hacer algo por el otro. Me dio esa buena energía para querer ayudar a los demás. Tengo a mi padrino que está en la sociedad de fomento del Barrio San Pedro y dan apoyo escolar a los nenes, una merienda en la plaza y me sumé a eso”.

Uno de los inconvenientes con los que se encuentra Suárez es solventar los gastos para afrontar las competencias. Si bien la atleta de 35 años, por el momento, se las rebusca para poder autogestionarse, habla de lo importante que sería poder conseguir un sponsor que le de una mano: “Se me hace un poco pesado económicamente con los gastos, viajar a las carreras, la inscripción. Por el momento me las arreglo yo sola pero sería buenísimo poder conseguir un sponsor que me ayude. Además tengo gasto en las zapatillas que, en el asfalto, se gastan lindo”.

Podio de la carrera disputada en Mercedes.

Julieta mantiene una cábala que la está complicando. Junto a sus hijos acordaron que, si hace podio en la competencia que participa, los lleva a comer a un restaurante. La complicación es que, debido a los buenos resultados, no hay bolsillo que aguante. El último domingo volvió a ganar en los 10k de Mercedes: “Mis hijos me dijeron en una de las primeras carreras que si hacía podio íbamos a cenar afuera. Desde ahí respetamos la cábala. No vaya a ser cosa que por romper la cábala pierda en otra carrera”, afirma entre risas Suárez.

Julieta ha participado en apenas una decena de competencias desde que comenzó a correr pero es llamativo los grandes resultados que obtuvo, quedándose con el primer lugar en casi todas las pruebas. Los próximos objetivos para Suárez son “poder correr los 21k. Son carreras muy grandes las de capital, donde hay mucha cantidad de gente y mucho más nivel. También un objetivo a futuro sería poder correr los 42k”.

Para concluir, la atleta lujanense remarcó el apoyo de su familia y los buenos deseos de la gente que la ayuda para poder seguir adelante. ”Mucha gente me felicita por poder hacer algo por mí, algo que realmente disfruto, y no venirme abajo después de la separación. Los mensajes de apoyo y reconocimiento de la gente te llenan el alma y es muy gratificante recibirlos”.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí