Marycarmen y Concepción compartieron la mañana junto a estudiantes del jardín Cardijn. Foto: Victoria Nordenstahl.

Docentes llegaron hasta nuestra ciudad para conocer a estudiantes con los que mantuvieron un intercambio epistolar durante el ciclo lectivo. Estuvieron en el Jardín Cardjin, la Escuela Gutiérrez y el jardín 909: «Nos volvemos a México muy fortalecidas», expresaron.

«Hoy se levantó temprano como nunca. No protestó, se cambió sin problemas y quería ir al jardín. Desde anoche está contento porque venía la seño Marycarmen», conversaban dos mamás que esperaban en la puerta del Jardín Cardjin para ingresar a la merienda que habían organizado por la llegada de las maestras de intercambio.

Todo era alegría, se podía ver hasta en los rostros de madres y padres que hacían fila en la puerta para conocer a las docentes que llegaron desde México a trasmitir e intercambiar cultura. Las puertas se abrieron y cada uno fue tomando lugar en un salón muy colorido, ambientado con los colores de la bandera mexicana, en agasajo a las visitantes.

«¿Quién quiere torta?», pregunta una de las docentes del Jardín ante la aceptación de los peques. Las madres de les estudiantes estuvieron toda la noche preparando comidas típicas argentinas, para que las docentes aztecas puedan probar nuestros sabores. Algunas pastafloras, alfajorcitos de maicena, mucho dulce de leche. Las banderas de México y la celeste y blanca están juntas por un rincón, abrazadas, parecen una sola.

«Hoy es un día muy especial y le queremos dar la bienvenida a las seños Marycarmen y a la maestra Irma», comenzaba con la bienvenida Carolina Darget, la directora del establecimiento educativo. Niños, niñas, padres, madres y docentes esperaban con mucho entusiasmo las palabras de las invitadas, quienes ya permanecían en nuestro país hacía varios días.

Su paseo duró once días y venían de recorrer instituciones educativas de Rafaela, Santa Fe. Ellas son Marycarmen Borquez Guerrero e Irma Concepción Pérez Mendoza, que llegaron desde el pequeño Estado de Querétano para conocer la comunidad educativa con la que mantuvieron un intercambio epistolar durante todo el año. Un diálogo mediante correos electrónicos en los que iba y venía cultura, comida, gusto, libros y cuyo objetivo «es que los chicos se formen como escritores, lectores y compartan con otro país», sostuvo Cinthia González, una de las docentes del jardín.

Las docentes llegaron desde el Estado de Querétaro, en México. Foto: Victoria Nordenstahl.

Este encuentro se realiza en el marco del proyecto de intercambio epistolar que sostienen, desde hace tiempo, instituciones educativas de ambos países, coordinado por la Universidad Nacional de Luján y por el Centro Educativo Narciso Bassols, de México.

El trabajo consiste en entablar un diálogo a la distancia en dos etapas. En primer lugar, un intercambio cultural, y luego un intercambio literario: «Ellos nos contaban su cultura, sus costumbres y nosotros también. En la segunda etapa nosotros le compartimos a ellas un cuento y ellas nos recomendaron un cuento de un autor mexicano», explicó la directora Carolina Darget.

Irma Concepción se mostró muy emocionada durante toda la charla y aseguró que desea volver a nuestro país para seguir conociendo: «Nos volvemos a México muy fortalecidas. Desde como hablan, como interpretan, como hacer una interpretación y lo que se dice que significa para nosotras. Nos llevamos un diccionario de palabras para compartir allá. Hemos aprendido de una gran maestra. Nos vamos muy emocionadas y contentas y deseamos volver pronto».

Por su parte Marycarmen comentó su experiencia en Argentina y también se refirió a nuestras comidas: «Fue un gran embalaje cultural. Aquí nos brindaron su corazón, su hospitalidad, nos abrieron las puertas de su hogar. Conocimos monumentos, espacios donde hubo alegría, dolor. Fuimos empáticos en cuestión del estómago, son muy deliciosos los asados, los postres, son comidas muy distintas a las de México y uno va descubriendo sabores que desconocía. Fue una estancia muy agradable y disfrutamos inmensamente».

Las maestras Aztecas tomaron mate, comieron asado y probaron postres y tortas Argentinas. Foto: Victoria Nordenstahl

La UNLu capacita a docentes desde hace años para poder llevar adelante este tipo de intercambios, junto a la docente María Laura Galaburri, una de las responsables del proyecto: «Queremos agradecer a la universidad por este proyecto y a María Laura que nos dio la posibilidad de hacer estos intercambios, nosotras pudimos viajar a México y compartir lo que ellas compartieron acá, así que más que agradecidas», expresó la docente María Victoria Baldelli.

En nuestra ciudad las maestras de intercambio, luego de haber recorrido el jardín de la escuela Cardjin, la escuela Gutiérrez y el jardín 909 Malvinas Argentinas, tuvieron tiempo de seguir visitando lugares y recorrieron la basílica, el cabildo y el museo del trasporte.

«Nuestro reto ahorita es hacer un libro de lo que fue todo esto, esta gran experiencia. Ahora esperamos que ustedes puedan ir para allá y seguir con este intercambio. México y Querétaro los espera con los brazos abiertos», fueron las palabras de cierre de la maestra Irma.

Como conclusión Marycarmen reflexionó sobre la docencia: «Siempre vamos a ir con las palabras de calidad, de favorecer la lectura, de escritura, que nuestros estudiantes sean mejores lectores, reflexivos, analíticos, críticos y que todas las oportunidades de aprendizaje que nosotros les brindemos sean significativos y que nos recuerden, no solamente en el momento, sino de vernos en la calle y que digan ‘ahí va la maestra Marycarmen’, entonces eso que vos le enseñaste va a permanecer eternamente. La educación es algo eterno».

 

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