Tras un exhaustivo y fructífero recorrido por el noroeste argentino, varios años de trabajo de archivo y recopilación de datos, Federico Suárez lanzará en marzo su nueva novela Granadero y Espía. En esta entrevista especial con Ladran Sancho, el autor reveló algunos detalles de su nueva obra y cómo fue el proceso de darle vida a un libro escrito y editado por lujanenses para el mundo.

La novela tiene como protagonista a Lautaro Guevara, un granadero al que, durante las luchas independentistas, el general José de San Martín le asignó la misión de infiltrarse dentro de las filas del ejército realista y cumplir tareas de espionaje. Al igual que un espía, la trama se va metiendo en los sentimientos, emociones y pensamientos de este personaje ficticio, que con el tiempo logra forjar una amistad con el que fue uno de los libertadores más heroicos de América del Sur.

El autor es Licenciado en Ciencias de la Educación, maestro de primaria y Diplomado en Patrimonio Cultural, pero, por sobre todo, es un apasionado de la historia argentina. Hasta el momento, editó cuatro libros y una novela histórica. Granadero y Espía será su quinta obra publicada.

Su foco como escritor está puesto en el patrimonio histórico de Luján, característica que dejó asentada en Huellas en el barro (2005), Sombras en la niebla, el malón de 1780 (2009), Luján antes de convertirse en Villa (2013) y Una Virgen para el pago. Historia y Patrimonio de Luján. 1580-1740 (2016), libro que redactó junto a Jesús Binetti, otro historiador lujanense.

En Granadero y Espía salió de su zona de confort y logró retratar la forma de pensar y las visiones de distintos sectores sociales de la época, tales como los porteños o los pueblos originarios, durante la lucha por la independencia, encabezada por la figura de San Martín.

-¿Cómo fueron tus comienzos en la escritura? ¿Por qué te interesaste en la historia?

-En el 2005 saqué mi primera novela, que se llamó Huellas de barro. Trata sobre el Manuel Calelián, un cacique que organizaba malones y que, gracias a él, se repartieron parte de las tierras de la zona para que se forme un poblado. Una particularidad de la historia lujanense es que está contada por religiosos, que de cierta manera romantizaron los hechos. El ejemplo perfecto es el Negrito Manuel, que generalmente se lo toma como un personaje “lindo”, cuando en realidad era un esclavo que vino de África en un barco. Mi idea a la hora de escribir es romper un poco con esta romantización de la historia y contar lo que vivían los sectores marginales de la sociedad de aquella época, que no tuvieron su derecho a réplica en los libros de historia. Yo tengo un punto de vista revisionista sobre esta ciencia social.

-¿Por qué decidiste contar esta historia en tu nuevo libro?

-Con esta novela mi idea es humanizar al soldado desconocido. Uno cuando visita un lugar en donde hubo una batalla por lo general se encuentra con una placa que dice “Soldado sólo conocido por Dios”. Mi objetivo es darle una identidad a ese soldado a través de un nombre y un apellido. Antes los ejércitos estaban formados por campesinos e indígenas que no tenían idea contra quién luchaban, pero San Martín se encargó de formar uno de élite, pero no de élite porque tuviera muchos recursos económicos, sino porque él mismo elegía a sus granaderos de acuerdo a sus convicciones. Tenía un plan estratégico cuyo objetivo no se limitaba a lograr la independencia, sino que después de hacerlo se repartieran las tierras, se aboliera la esclavitud, se rompiera con el orden colonial y que los sectores sociales menos favorecidos pudieran vivir mejor. Granadero y espía viene a darle vida a aquellos combatientes que, con tantas convicciones, se aventaron al campo de batalla.

-Mencionaste que tu forma de humanizar al soldado desconocido es darle un nombre y un apellido, ¿Por qué elegiste Lautaro Guevara?

-Lautaro es por el cacique araucano que en su momento se le plantó al Inca y que logró liberar a su pueblo. Guevara es por el “Che”, líder de una de las revoluciones más importantes para Latinoamérica. Creo que de esta manera se les rinde un culto justo a todos los soldados caídos que lucharon por la libertad y la independencia.

-¿Cómo es el vínculo entre el protagonista de la novela y San Martín?

-Con el tiempo van haciéndose muy amigos. Muchos no saben que San Martín era un hombre muy culto y, además de llevar su biblioteca personal para todos lados, le gustaba mucho jugar al ajedrez. En la trama del libro se ve de forma explícita cómo el personaje del espía intercambia información, le muestra sus miedos y debate con San Martín mientras juegan al ajedrez. Es más, San Martín muchas veces usa metáforas del ajedrez para referirse a determinadas situaciones. Por ejemplo, en un momento le ordena a Guevara que mueva la reina con cautela mientras los caballos se enfrentan, y se refiere a que vaya descifrando los movimientos de los reales mientras se preparan para una batalla. Creo que estos detalles le aportan elementos argumentativos muy ricos a la trama.

-El diseño artístico de la tapa del libro se muestra un tablero de ajedrez. ¿Intenta dejarle al lector un mensaje implícito de antemano?

-Si. En el tablero se ve una figura de un granadero que se enfrenta con otra figura que es más difícil de reconocer, esta última hace referencia a un espía, por lo que si la artística se lee en su conjunto da a entender que por cada granadero existía un espía oculto en su interior.

-Este libro va a ir acompañado de un registro audiovisual. ¿Cuál será su finalidad?

-El registro audiovisual fue grabado en el norte junto al equipo de ParesTV. Muchas de sus escenas se centran en la Quebrada de Humahuaca, un lugar donde se libraron cerca de 200 batallas por la independencia. La idea es que sea un complemento al libro, un espacio al que el lector que está perdido con alguna referencia pueda acceder para sacarse las dudas, como por ejemplo cuando se nombran determinados lugares. De ninguna manera revelará la trama de la novela, es más bien una especie de ayuda para que la trama se termine de entender por completo y no queden cabos sueltos.

-¿A qué público va dirigido Granadero y Espía?

-A cualquiera. Lo que yo busqué con esta novela es que cualquier persona pueda leerla y lograr comprender lo que ocurría en ese tramo de nuestra historia. Los pensamientos de los porteños, los campesinos y los pueblos originarios están muy bien caracterizados y el público podrá entender un poco mejor de qué lado de la historia se encontraba tal o cual sector social. Todo esto conjugado a una trama que muestra los miedos, el coraje y los sentimientos de su personaje principal y genera suspenso en el lector. Mientras tanto, para aquel que esté metido en el tema y esté acostumbrado a leer historia va a ser una lectura rápida y apasionante.

-Por último, ¿Cuándo y dónde será la presentación de la novela?

-Iba a hacerlo el 8 de marzo en la Biblioteca Popular “Florentino Ameghino”, pero en su momento no me percaté de que ese mismo día se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Por respeto a la lucha del feminismo, una causa que me parece más que justa y que nos ubica en un momento interesante de la historia, decidí cambiar la fecha. Todavía no definí nada, pero calculo que se va a presentar el sábado 16 de marzo en la Biblioteca Ameghino o, en su defecto, en la Biblioteca Popular Obrera “Jean Jaurés”. Por su parte, el registro audiovisual se estrenará por ParesTV después del libro.

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