Muchos jugadores no saben que sucederá cuando venzan sus contratos. Las historias de algunos de ellos, que viven del día a día o recurren a otro laburo para llegar a fin de mes: «Con lo que paga un club de la C, no vivís ni en pedo», remarcaron.

Lejos de los sueldos ostentosos y de tener una vida asegurada después de retirarse de la actividad, como puede pasar con jugadores de primera división, el jugador de ascenso es un laburante más.

Muchos de ellos necesitan de un trabajo extra para poder llegar a fin de mes. Con el fútbol paralizado por la pandemia, la incertidumbre de los futbolistas crece, sobre todo a los que se les vence el contrato el 30 de junio y ven amenazado su único ingreso: «Nosotros vivimos del día a día», manifiestan.

Tras la suspensión de la temporada 2019/2020, hay varios puntos que quedaron sin resolver, entre los más importantes, el salario de los jugadores y su continuidad laboral.


Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) exige que los contratos se extiendan hasta diciembre, mientras que también pujan para que no haya reducción de sueldos. Las medidas tomadas por la AFA ponen en riesgo la fuente laboral de cientos de jugadores a partir de mitad de año, ya que dar por concluido el torneo y eliminar los descensos, habilitaría a los clubes a prescindir de los jugadores sin mayores consecuencias.

Futbolistas Unidos, colectivo que nuclea a jugadores de ascenso, impulsó un proyecto de salario universal para futbolistas, que busca dar respuesta a la emergencia de quienes se queden sin club a partir de julio.

La propuesta contempla el cobro mensual de un salario hasta que la situación se regularice. Los fondos para este beneficio se financiarían con aportes de la AFA, Futbolistas Agremiados, los clubes, un aporte del Estado, las empresas auspiciantes y las empresas de televisación.

El jugador de ascenso, un laburante más:

Federico Carneiro en el clásico ante Alem. Foto: Agustín Bordignon.

Federico Carneiro, jugador de Luján, durante las tardes se dedica a la carpintería y es lo que le ayuda a poder llegar a fin de mes:»Yo arranqué con la carpintería hace cinco años. Empecé haciéndome los muebles de mi casa, después a conocidos y la cosa se fue ampliando y ahora por suerte me llaman de todos lados», comentó.

El experimentado jugador remarcó que en el ascenso se «vive al día con los sueldos, no son sueldos altos. Si o sí tenés que tener otro laburo, porque con lo que paga un club de la C, no podés vivir ni en pedo».

En el Club Luján, al igual que en la mayoría de los clubes del ascenso todavía no hay solución a la vista: «Tenemos una incertidumbre total. Acá en Luján a la mayoría se nos vence el contrato en junio y estamos en la disputa a ver si AFA se va a hacer cargo. Como siempre los jugadores quedamos en el medio y el club también, porque Luján percibe el 80% del presupuesto del cheque de AFA y si no lo tiene, va a ser difícil cobrar. Tendrían que escuchar más a los jugadores, porque en definitiva somos los artífices del fútbol y no nos consultan nada».

Foto: Prensa Flandria.

Andrés Camacho, jugador de Flandria, también se refirió a la situación y al grado de incertidumbre en la que están inmersos los jugadores de ascenso y remarcó que «no solamente nos quedamos sin contrato, sino que perdemos nuestro trabajo. Cada uno mantiene a su familia y vive de esto».

En ese sentido, el defensor del Canario habló sobre los sueldos que perciben y fue contundente: «Nuestros sueldos son sueldos de obrero y nos alcanza para el mes, estamos un mes sin cobrar y se hace difícil mantenernos».

Eduardo Méndez, jugador de San Miguel, remarcó que «el jugador de ascenso vive del día a día. Hay muchos que juegan y trabajan y otros que viven del laburo como futbolista y no llegan. Si jugás en primera no te hace nada parar seis meses sin tener un sueldo, a los jugadores de ascenso sí.

Ante la consulta por su situación Méndez relató: «Esto es mi trabajo, pero si esto no se soluciona voy a tener que salir a buscar otro. No sabemos de qué vamos a vivir después de junio. El que más va a salir castigado de todo esto va a ser el jugador».

Foto: Solo Ascenso.

El defensor del Trueno Verde, comparó el fútbol del ascenso con el de primera división: «En el fútbol argentino hay muchísima diferencia entre los clubes de ascenso y los clubes de primera. Es abismal la diferencia. Muchos clubes del ascenso necesitan una mano. El jugador del ascenso sabe las condiciones de los clubes y se adapta. Lo que no se puede, y lo que sí, cómo tiene que entrenar, con qué elementos. Es duro el trabajo del jugador del ascenso pero no nos queda otra que meterle el pecho».

Sin respuestas a la vista, sigue el tire y afloje entre Agremiados y AFA para ver qué sucede después del 30 de junio. Lo cierto es que, si la negociación no llega a buen puerto, el 70% de los jugadores del ascenso se quedará sin laburo.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí