Desde hace cinco años en cada rincón del país miles de mujeres exigen que la violencia patriarcal deje de matar mujeres, bajo la consigna «Ni una menos». En ese contexto la Asamblea Feminista de Luján marchó exigiendo que no haya más víctimas del machismo y recordó especialmente a la vecina Belén Burgos.

Por 5to año consecutivo las mujeres de toda la Argentina se unieron en un grito colectivo para exigir que no haya ni una menos víctima de la violencia de género. En Luján la Asamblea Feminista convocó a marchar por las calles de la ciudad para recordar a cada una de la vecinas asesinadas por ser mujeres, y seguir pidiendo justicia por ellas.

Cerca de las cinco de la tarde, respetando el horario de convocatoria que hizo a nivel nacional el movimiento Ni Una Menos, unas cien vecinas se acercaron a la Plaza Colón tras el llamado de la Asamblea Feminista de Mujeres, Lesbianas, Travesitis y Trans a movilizarse por la zona céntrica.

Allí tomaron la palabra distintas mujeres para reflejar las consignas del movimiento feminista y particularmente de la fecha que las congregó. «Que este Ni Una Menos nos encuentre a todas unidas, para seguir pidiendo que vivas y libres nos queremos, que no queremos que nos digan qué tenemos que hacer, decir o cómo vestirnos. Que no nos hagan usar polleras largas para tener la sensación de ser libres» sostuvo una de ellas.

«En todos los territorios estamos dando la misma lucha, no queremos tampoco ni una menos entre nosotras, víctima de trata, ni de abuso, ni por aborto clandestino, ni por femicidios. No permitamos que nos dividan en nuestras luchas compañeras, nuestros cuerpos son los violentados y oprimidos. Hoy acá hay mucho dolor que se siente, tenemos que contenerlo entre nosotras. No permitamos que nos separen» apuntó otra de las militantes, generando un sentido aplauso.

El encuentro horizontal entre las mujeres que se hicieron presentes en este #3J sirvió también para volver a recordar a las 36 mujeres víctimas de femicidio de la ciudad de Luján, quienes murieron por ser mujeres en los últimos 78 años. El último de ellos fue el de Ana Belén Burgos, en marzo de 2017.

Según recordaron desde la Asamblea Feminista de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans de Luján, «Belén tenía 25 años y falleció antes de llegar al Hospital Municipal, presuntamente por una sobredosis, cuando era trasladada esposada en un patrullero». La familia de Belén estuvo presente en la marcha de este lunes y pidió a la militancia que se comprometa con el pedido de justicia por la joven.

Foto: Julieta Brancatto

«A todas mujeres les pido por favor que no dejen de luchar por nuestros derechos y que nos acompañen para que todo lo que pasó con Belén salga a la luz. Belén fue víctima de la violencia institucional y ahora la autoridades, como siempre, tapan todo porque somos gente de abajo. Pero sepan que siempre estamos ahí, para seguir luchando. ¡Adelante y unidas, mujeres! Que si no nos defendemos entre nosotras, no nos defiende nadie», pidió la tía de Belén Burgos.

Luego de la ronda para compartir reflexiones fue momento de marchar por las calles más transitadas de la ciudad, donde vecinas se fueron sumando al paso de la columna que a pesar del frío volvió a salir a las calles para pedir que el patriarcado deje de matarnos, para que no haya ni una menos en manos del sistema machista y violento que nos domina.

Por Belén y por todas

En el marco del Ni Una Menos la Asamblea Feminista de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans eligió recordar este domingo a Ana Belén Burgos en la plaza del barrio Padre Varela que lleva su nombre y fue inaugurada hace unas semanas. Allí se congregaron junto a vecinos y familiares de la joven y pidieron justicia en su nombre.

Julieta, hermana de Belén Burgos, repasó para una decena de jóvenes presentes cómo Belén falleció arriba de un patrullero golpeada y semidesnuda, y cómo se dieron los hechos que la familia pudo constatar en contraste con la versión policial. «En vez de socorrerla, la golpearon, la esposaron y la subieron a la caja del patrullero», sostuvo la hermana de Burgos. También remarcó que «averiguamos y no habían llamado a bomberos ni a la ambulancia y de la casa de la que ella sale no se investigó, y la pareja no fue detenida».

Frente al mural que inmortaliza a Belén en la plaza que lleva su mismo nombre, Julieta Burgos confesó que «cuando la causa no avanzaba quisimos bajar los brazos pero Graciela Cordero (referente del barrio de Belén) nos mostró el apoyo que teníamos y seguimos para adelante pidiendo justicia».

En ese sentido, la responsable del merendero El Rinconcito, Graciela Cordero pidió «contar con más apoyo para reclamar Justicia. Porque los femicidios pasan acá nomas. En Luján se tapa todo y quisieron tapar esto hablando de sobredosis, cuando todo el mundo dice que a Belén le pegaron, la esposaron y no la atendieron como se debía. Pasaron dos años y no podemos dejar sola a la familia. Belén nos pide a gritos que no dejemos esto así, que se haga justicia», concluyó.

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