Foto: Julieta Brancatto

Ayelén Pujól, autora del libro «¡Qué Jugadora!» brindó una charla este viernes en la Escuela Secundaria N°1 y destacó a aquellas mujeres que reivindicaron la lucha por la profesionalización del fútbol femenino: “Me parece que es muy importante hacer una reparación histórica y que se las nombre”.

Ayelén Pujol es jugadora de fútbol en Norita Fútbol Club -equipo que homenajea con su nombre a Nora Cortiñas-, periodista deportiva y escritora. El viernes 16 de agosto llegó a Luján acompañada de Teresa Suárez, jugadora que supo vestir la camiseta de la Selección Argentina en el mundial de México 1971, para hablar de fútbol, y sobre las luchas que dieron y dan las mujeres día a día para lograr la igualdad dentro y fuera del campo de juego.

Con un público colmado de estudiantes, escuelitas de fútbol femenino de nuestra ciudad y del futfem del Club Luján, Pujól y Suárez respondieron las inquietudes de las y los asistentes que aprovecharon la actividad para despejar dudas y correr por la línea de la inclusión.

Con pelota dominada Suárez rememoró aquel momento épico en donde nuestro seleccionado de fútbol femenino, que contaba con ella entre sus líneas, derrotó un 21 de agosto de 1971 a una de las potencias mundiales en un Estadio Azteca repleto de gente: “Fuimos a jugar a México sin ningún tipo de apoyo. Hicimos un gran partido y le ganamos a Inglaterra 4 a 1. En el partido que jugamos contra México y contra Inglaterra vinieron ciento diez mil personas a vernos. Eso hasta ahora no se volvió a repetir. Para mí fue muy emocionante y ojalá que las chicas que están hoy acá puedan emocionarse al entrar a una cancha de fútbol”.

Teresa Suárez también firmó ejemplares para las y los asistentes. Foto: Julieta Brancatto

En diálogo con Ladran Sancho la periodista y escritora Ayelén Pujól expresó las causas que la impulsaron a escribir el libro, opinó sobre el fútbol femenino en la actualidad y remarcó la importancia que tuvo la lucha de Macarena Sánchez para que el fútbol femenino se profesionalice en nuestro país, entre otras temáticas. Un libro que lleva la cinta de capitana, y habla de aquellas mujeres que tanto tiempo la lucharon para buscar la igualdad en los potreros y canchas del país.

-¿Qué te motivó a escribir este libro?

-Ahora de grande puedo analizar que hay un montón de mujeres que no se dedicaron al fútbol por todas las opresiones que nos sacaban de la cancha. Un poco lo hice por eso. También para reivindicar a todas las mujeres que jugaron y que lograron grandes epopeyas, y que no fueron reconocidas en el deporte más popular del planeta. Me parece que es muy importante hacer una reparación histórica y que se las nombre, cuando se habla de la historia del fútbol. Me parece importante conocer la historia para pensar el presente y analizarlo, pero también para construir un futuro en el ámbito que sea.

¿Cuáles son esos ejes que trazan «¡Qué Jugadora!»?

-Este libro está integrado por historias de futbolistas, jugadoras de identidades disidentes, jugadoras trans y todas las luchas que dieron para poder jugar al fútbol. Jugadoras de primera división, pero también de potreros. Está la historia del primer partido de fútbol en Argentina. Está la historia de lo que pasó en el mundial 71’, cuando se creó el torneo de la AFA, y la historia de la selección.

Foto: Julieta Brancatto

-¿Cómo ves al fútbol femenino en la actualidad?

-En la actualidad está en pleno crecimiento. Se trata de un volcán que entró en ebullición y que no es una casualidad porque hubo desde hace un siglo mujeres que vienen luchando para igualar la cancha.

-¿Tiene que ver con la lucha que dio Macarena Sánchez?

-Creo que Maca es fruto de todo eso. Sin dudas ella se puso como bandera una lucha que es clave y que sirvió para un quiebre histórico, que es que el fútbol en Argentina pase a ser semiprofesional. Por lo menos no va a haber contrato para todas pero si para muchas y eso marca un clic y eleva la vara porque a partir de ahora las peleas van a ser por conseguir todavía más mejoras. Creo que todo esto está haciendo, además, que muchas nenas puedan identificarse y puedan desear ser futbolistas. Puedan ver en la tele jugadoras y ante el, ¿qué querés ser de grande? Puedan decir futbolistas.

¿Qué mensaje le dejás a las pibas que pasan lo mismo que vos pasaste alguna vez y que sueñan con ser jugadoras profesionales?

-Creo que hay un cambio histórico, social y cultural que esas agresiones ya no suenan igual. Quien las dice está parado en un lugar que no es el correcto. Está claro que no hay que oprimir a nadie. Les diría que sigan peleando, que traten de abrir cabezas y corazones, para demostrar que el fútbol es también para las mujeres. Es un espacio para nosotras, que lo podemos habitar. Y que puedan hacerlo con libertad. Que sigan peleando para que cada vez podamos ser más.

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