La izquierda popular llega por primera vez al Concejo Deliberante. Esta vez la apuesta fue en un gran frente opositor al macrismo que ganó en las urnas. La flamante concejala electa repasa el camino y los principales desafíos que se vienen.

El Frente Patria Grande tiene una larga historia de trabajo comunitario y territorial en Luján. La organización, que hoy logró ingresar a su primera concejala, atravesó varias metamorfosis y pasó por diferentes procesos políticos y electorales que le sirvieron para crecer, mutar, madurar y ganar.

Quince años de trayectoria dieron sus frutos. En ese camino varió de nombres y también de estrategias electorales. Primero con boleta corta y, luego, fusionados con otras organizaciones. Las transformaciones se han dado a partir de leer las necesidades de la coyuntura, para finalmente construir un frente opositor al macrismo que les permitió una victoria electoral.

Con una mirada critica de la realidad y con la perspectiva de transformación desde la acción colectiva tendrá el desafío de seguir organizando a los sectores más dinámicos: hoy la economía y el feminismo popular; desde el 10 de diciembre, a partir de la representación institucional con Carolina Francia.

-Recuperemos un poco de historia, ¿de dónde viene la izquierda popular?

-Surge recopilando diferentes procesos políticos y con un espíritu latinoamericano. El Frente Patria Grande participa de diferentes brigadas en países latinoamericanos, donde se dan procesos revolucionarios. Hemos participado como militancia de ese proceso y retroalimentando nuestro trabajo comunitario.

Patria Grande se presentó con boleta corta en las elecciones legislativas del 2017

Somos una organización anclada en el trabajo comunitario y en los resortes de nuestra sociedad a la cuál entendemos con un fuerte espíritu de solidaridad y que tiende a conservar lo que ha aportado el peronismo. También dentro de nuestra experiencia tenemos una fuerte impronta de lo nacional y popular. Somos una organización diversa.

-¿Esa diversidad genera una fortaleza en la organización?

-Nos paramos fuertemente en eso. En una lógica, por ejemplo, en el feminismo situado. Siempre hemos estado desde afuera, siempre hemos estado en la calle, las cuales no vamos a abandonar pero para transformar la realidad tenemos que estar en las estructuras estatales. Poder ser parte de la toma de decisiones del destino de las mayorías.

-¿Cómo fue el proceso de crear un frente opositor con varios sectores políticos?

-Tanto a nivel local como en muchos distritos de Buenos Aires, pero también en todo el país, hemos realizado la misma búsqueda. Apostamos a la renovación política, aportando a la construcción del Frente de Todes, que creemos fue lo mejor para sacar al macrismo con una fuerte impronta de construcción de una alternativa al neoliberalismo.

-¿Cuál es la perspectiva sobre la convivencia entre la izquierda popular y el peronismo?

-Nosotros no nos casamos con nadie, entendemos que no hay que poner las manos en el fuego por nadie. Podemos dar cuenta a la sociedad de quienes somos nosotros y nosotras. Sin embargo,  vemos que el Frente de Todos ha recibido un caudal de votos muy grandes en Luján porque creemos que la población leyó muy bien que era necesaria una renovación política.

La izquierda popular y el peronismo lograron armar un amplio frente político para enfrentar al macrismo. Foto: Julieta Brancatto

-¿Cuál era el estado de situación?

-El proyecto vecinalista y del Pro en Luján estaba agotado. Hay un consenso generalizado de la situación de abandono de Luján y nosotros hemos conformado un frente muy heterodoxo y que funcionó muy bien en esa diversidad. Ahora se viene el desafío, que es muy grande, que todo lo que construimos pueda traducirse en gestión. El principal desafío de la izquierda popular es poder seguir aportando desde nuestra perspectiva.

-El macrismo ha sacado un buen caudal de votos a pesar de ese diagnóstico generalizado de abandono ¿Cómo se trabaja con ese sector?

-En Luján hay un segmento de la población con la cuál vamos a tener que trabajar con mucha empatía, mucha pedagogía, es necesario hacer un trabajo cultural para poder ampliar la masa crítica y avanzar en la política pública que Luján necesita. Creo que ese es otro gran desafío.

-¿Cómo se vinculan esa tradición de transformación de la realidad con ciertas estructuras municipales burocráticas?

-Como feminista la incomodidad me es muy propia. Las feministas de la izquierda popular le hacemos frente a la incomodidad. Sé muy bien que vamos a enfrentar a estructuras municipales que están muy anquilosadas en modelos que a nuestro entender son viejos y que hay que ir transformando. Además la transformación del Estado es un proceso muy lento. Hay que ir poniéndose objetivos para ir avanzando y entender la complejidad que va a tener la tarea.

-¿Cuál es el principal objetivo de la izquierda popular?

-Nuestro objetivo es apuntar a la generación de riqueza pública de la mano de todos los procesos de empoderamiento de todos los sectores populares. Que desde afuera lo vamos a seguir construyendo de igual forma.

-Como parte de un colectivo con fuerte impronta feminista, el desafío de construir políticas públicas con perspectiva de género es grande ¿Cómo trabajar para cumplir esa expectativa?

-Estoy leyendo mucho de económica y de como construir presupuestos con perspectiva de género. Creo que es una de las transformaciones más duras de hacer. El Estado es fuertemente patriarcal. Lograr transformarlo va a llevar muchos años. Haremos avances pero entiendo que es una de las tareas más arduas.

Carolina Francia presentando junto a compañeras de Mala Junta Luján Consejerias de género. Foto: Victoria Nordenstahl

-¿Cuál sería la prioridad?

-Atender la realidad de las mujeres y las disidencias, que es atender la realidad de las que peor están, de las mayorías que peor la pasan por la feminización de la pobreza, por el impacto que tiene en las mujeres el desempleo. Tenemos que estar atentas a que todas las políticas tengan esa mirada, que puedan mirar esa variable y perspectiva a la hora de asignar recursos.

-¿Cómo se traslada eso a un espacio tan particular como el Concejo Deliberante?

-Creo que el feminismo popular lo que va a aportar al Concejo Deliberante es ser ese instrumento de toda la experiencia que tenemos como movimiento social organizado y poner claridad sobre cuales son las demandas y urgencias de la población. Y en muchos aspectos, esa población, somos las mujeres.

Debate sobre la legalización y despenalización del aborto en el auditorio Dardo Dorronzoro de la Universidad Nacional de Luján. Foto: Julieta Brancatto

-¿Cuál es el aporte de izquierda popular a la hora de repensar los espacios institucionales?

-Entender que la democracia no es solo representación, sino que es la posibilidad de que la gente pueda participar y decidir y que eso se transforme en toma de decisiones. Eso es una bandera enorme que tenemos como izquierda popular y que tiene que ver con la participación de los pueblos. Puede sonar grandilocuente pero hay una necesidad real de participar de la población y tiene que ser canalizada institucionalmente.

-Esa democracia tiene muchos derechos que están legislados pero no se cumplen…

-Hay un montón de derechos que no se garantizan y tenemos que construir políticas públicas para que se cumplan. Como por ejemplo el acceso a la tierra y que haya un Banco de Tierras para que todos podamos acceder a la vivienda.

Entre las banderas que el Frente Patria Grande mantiene bien altas se encuentra la defensa de los y las trabajadores de la economía popular. Foto: Julieta Bracantto

-Un reclamo del que fuiste parte es el del parto respetado. ¿Crees que va a ser un tema importante en tu labor legislativa?

-Con el Observatorio de Violencia Obstetricia hemos presentado un montón de proyectos sin tener una representación institucional. Creo que va a ser una de las demandas que vamos a llevar y que vamos a tener en cuenta a la hora de pensar la salud pública. Tenemos que trabajar en los derechos sexuales y reproductivos. Necesitamos un Estado Municipal que reconozca que las mujeres llevamos adelante el trabajo reproductivo y productivo y que nuestros derechos en torno a la sexualidad tienen que empezar a concretarse en Luján. Tenemos que tener acceso a los anticonceptivos en todas las salitas, tenemos que tener un hospital que atienda el el aborto no punible, tenemos que trabajar con los médicos y médicas, profesionales de la salud de diferentes especialidades aprovechando toda esa potencialidad, que muchas veces concreta derechos.

-Noviembre es el mes de las disidencias y este primero de noviembre es la segunda marcha en nuestra ciudad. ¿Cómo trabajar para que se integre a las disidencias de género?

-En nuestro proyecto programático los derechos que garanticen la igualdad entre géneros son un eje central. La necesidad de incluir el pliego de reivindicaciones que tiene la comunidad de diversidad sexual es fundamental. Tiene que ver con que, además de ser nombradas, que dejen de ser invisibilizadas, que figuren desde sus identidades autopercibidas, es fundamental generar políticas para que esos derechos se hagan realidad. El cupo laboral trans es fundamental. Se habla mucho de inclusión laboral, para que no sea meramente un cupo, debemos garantizar que sea una verdadera inclusión.

Colaboración periodística: Lucía Felice

Fotos: Julieta Brancatto

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