La subsecretaria provincial del PRO Florencia Zallio pidió nuevamente la renuncia de María Teresa Tartaglia. El vicegobernador radical Daniel Salvador le soltó la mano y el fin del segundo ciclo al frente del Complejo llegó. Ahí mismo el intendente le ofreció un área con más problemas que posibilidades.

La subsecretaria de Políticas Culturales del ministerio de Gestión Cultural -Florencia Zallio- exigió otra vez la renuncia de María Teresa Tartaglia a su cargo de directora del Complejo Museográfico Enrique Udaondo y esta vez la ganó. La renuncia será presentada en las próximas horas y el intendente Oscar Luciani ya intentó dibujar una solución de emergencia: ofrecerle la Dirección de Cultura municipal, cargo que Tartaglia tiene intenciones de aceptar, más allá de algunos problemas de salud que viene afrontando en las últimas semanas.

En junio la funcionaria provincial del PRO ya le había pedido la renuncia. Hace algunos días que María Teresa Tartaglia está con licencia por complicaciones en su salud y si bien se intentó que siga al frente del Museo, la situación llegó a su límite y “no se puede hacer nada porque Zallio pidió la cabeza. Hasta el 31 de diciembre está el tiempo para presentar la renuncia”, explican los radicales.

Javier Casset y Carlos Pedro Pérez son dos de los dirigentes de la UCR local que están acompañando en la confección de la carta de renuncia que escribió la propia María Teresa. Por correo o personalmente, la misiva llegará antes del 1 de enero de 2019, fecha que será el fin oficial de ciclo al mando del Museo.

En octubre de 2018 Luciani ya había mostrado la interna entre Zallio y Tartaglia, y hasta había tomado partido por la radical: “Lamentablemente muchas veces ponen pies en este lugar gente que no conoce ni quiere nuestro Luján, no conoce nuestra historia no nos respetan. Son autoridades provinciales a veces. Y no me voy a achicar en decirlo: un subsecretario de Cultura de la Provincia bastardea a una directora elegida por nosotros no se lo vamos a permitir”, expuso aquella vez.

La espalda no fue la suficiente para sostener a la -ahora- ex directora. Y en ese caso las miradas caen más al sector radical: Daniel Salvador, vicegobernador y correligionario de María Teresa, no habría hecho demasiado para sostenerla.

Según los propios integrantes del área, la Dirección de Cultura municipal “está prendida fuego”. Enero es un mes de vacaciones para varios de los que realizan tareas en la dirección por lo que un desembarco de una nueva funcionaria no es lo ideal.

Además el ciclo Música en La Plaza se adivina conflictivo y sin recursos ofrece un contexto más preocupante que alentador. El municipio no dispondrá presupuesto para artistas, músicos y bailarines. Las tijeras en la gestión cultural se afilaron para meter el recorte en la organización de la edición 2019. De esta manera, el arribo de Tartaglia depende del “sí” que la funcionaria analiza concretar. Ganas no le faltan.

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