Foto: Julieta Brancatto

El estudiantado de la UNLu comenzó la toma del hall central y el pabellón de las aulas 100 y 500. Mientras desde el rectorado esquivan responsabilizar al gobierno nacional del ajuste, las y los estudiantes protagonizan el rechazo al recorte presupuestario de la educación pública.

Debido a la crisis educativa que atraviesa nuestro país en todos sus niveles, los estudiantes universitarios realizaron una asamblea de estudiantes el martes 4 de septiembre en donde decidieron realizar una toma parcial de la sede Central de la Universidad. Puntualmente el pabellón de las aulas 100, 500, Hall Central, rectorado y Consejo Superior, que durará 48 horas, concluyendo con un corte de ruta el día viernes.

La toma comenzó el miércoles a las 10 de la noche en donde asamblea, los estudiantes llevaron a cabo un análisis y debate coyuntural del conflicto universitario a nivel nacional, haciendo hincapié en cómo afecta dicha situación a la UNLu. Los estudiantes analizaron que  «este ajuste responde a una serie de políticas implementadas por el gobierno nacional, provincial y municipal acorde a los lineamientos económicos exigidos por el Fondo Monetario Internacional y el poder financiero».

Asimismo, cargaron contra el rectorado de la universidad, sosteniendo que «en un contexto de tarifazos, despidos masivos, represión, paritarias a la baja, pérdida de poder adquisitivo de los salarios, se suma a toda la comunidad universitaria de la Universidad Nacional de Luján un ajuste por parte del rectorado de Lapolla – Gei y sus cómplices dentro del Consejo Superior, quienes privatizaron el comedor universitario desoyendo el reclamo histórico del movimiento estudiantil como así también mantienen el centro de copiado en manos de empresas privadas, sumado a un recorte sistemático de becas estudiantiles, materializando la expulsión de aquellos estudiantes que no pueden sostener su permanencia y egreso dentro de la universidad».

Por su parte, y en contramano de lo que sostienen estudiantes y docentes universitarios, el rector de la UNLu, Lapolla explicó en una entrevista a El Civismo que «no hubo un desfinanciamiento de la educación universitaria pública por parte del gobierno nacional. Pero a nosotros lo que nos preocupa fundamentalmente es lo que pueda pasar en 2019».

Llamativamente, Antonio Lapolla no analizó un desfinanciamiento en la política educativa: «No podría hablar de una política de ajuste. En realidad si nosotros analizamos estos últimos ejercicios presupuestarios no aparece eso».

Al tiempo que en referencia de las limitaciones debido a la falta de presupuesto, Lapolla minimizó el impacto sosteniendo  que únicamente debieron recortar «algunas compras que no considerábamos fundamentales y podíamos diferir para más adelante, algunos viajes que no son esenciales para el normal desarrollo de las carreras».

La asamblea que se realizó en la noche del miércoles, los estudiantes rechazaron la implementación de la denominada autoevaluación, que la gestión Lapolla – Gei lleva adelante acorde a los lineamientos de la Ley de Educación Superior y la CONEAU. Además de repudiar el ingreso de la UNLu al llamado Sistema de Reconocimiento académico, que busca equiparar las universidades públicas con las privadas y los terciarios.

Por último, se convocó al conjunto estudiantil, docentes de todos los niveles y trabajadores en general a construir conjuntamente medidas de lucha, a fortalecer la la toma, a acercar iniciativas y propuestas a las ya establecidas desde este espacio como clases públicas, charlas debate, volanteadas, intervenciones culturales, radio abierta, proyecciones, entre otras.

 

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