El Festival Internacional de Cine de la Provincia de Buenos Aires (FICPBA), transita su cuarta edición recorriendo diferentes distritos y municipios del 2 al 7 de septiembre con el objetivo de poner en diálogo la identidad, la soberanía y la diversidad audiovisual. En esta edición participan más de 250 películas provenientes de 28 países.
El jueves 3 de septiembre, en el Centro Cultural Doña Ana de Matos, Luján quedó inaugurado como Subsede del FICPBRA, teniendo a La Plata como sede central y la Red de Salas Bonaerenses, que aporta más de 100 pantallas distribuidas en más de 60 municipios del territorio bonaerense. El acto contó con la presencia de Nicolás Capelli, secretario de Turismo y Culturas, Victoria Onetto, Subsecretaria de Políticas Culturales de la Provincia de Buenos Aires, el actor Pablo Echarri y el director, guionista y productor Marcelo Piñeyro.
La inauguración tuvo como momento central la proyección de Plata quemada, película dirigida por Marcelo Piñeyro que, a 26 años de su estreno volvió a ocupar un lugar del festival junto a la proyección Weser de Fernando Spier.

Durante la presentación, Nicolás Capelli destacó y defendió la propuesta del Gobierno provincial en torno a la cultura y el cine. Por otro lado, cuestionó las dificultades que atraviesa actualmente la producción audiovisual “estamos en un momento donde filmar es una tarea imposible de llevar a cabo porque tenemos un Estado ausente, sin políticas públicas”, sostuvo.
En esa línea, valoró que la provincia mantenga políticas vinculadas al sector y destacó el trabajo que se realiza en Luján desde el municipio para garantizar la presencia de realizaciones audiovisuales, entre ellas el Festival de Cine local En Foco y las muestras de arte en los museos, entre otras.
En su intervención, Victoria Onetto se refirió a la puesta en valor que se esta llevando a cabo en la ciudad en el Teatro de la Virgen. Mencionando que además de generar espacios de resistencia como lo es la cultura, se le está dando la posibilidad de trabajo a decenas de personas.
Por otro lado, Onetto señaló que sostener este tipo de espacios en el contexto actual “es una decisión revolucionaria. El cine genera humanidad y encuentro». Para finalizar hizo énfasis en las nuevas tecnologías que están en auge en este momento, sobre todo con los trolls, la irregularidad de la violencia digital y dando un mensaje de esperanza: «nosotros tenemos un pueblo y una humanidad que acompaña para que este hecho siga siendo irremplazable”.
El director Marcelo Piñeyro, por su parte recordó el estreno de Plata quemada, cuarta película, una pieza que fue prohibida en televisión. “Por suerte la gente fue en contra de esa decisión y la convirtió en un éxito».
Piñeyro reivindicó el papel que tuvo el Instituto de Cine en su trayectoria, una institución que no solo financió películas, sino que permitió organizar y sostener un sistema de producción cinematográfica en el desarrollo de la industria audiovisual Argentina, haciendo referencia a que «sin el Instituto del Cine Argentino yo jamás hubiera podido producir».
También compartió ciertas ideas con quienes asistieron a la jornada. “El cine es un espacio de encuentro, de conocer otras realidades, nuestra historia, de acercarnos a nosotros mismos desde otro lugar y es por esa razón que existe el cine argentino. La cultura es una herramienta clave para que esto suceda” expresó.
El director Piñeyro también se refirió al contexto político actual y sostuvo que Argentina atraviesa “momentos muy difíciles”. Desde su experiencia, recordó haber atravesado la dictadura y llamó a prepararse y organizar la resistencia. Mencionando que es tiempo de pensar, soñar, imaginar, proyectar, «porque nos espera un futuro grande y siempre lo vamos a tener».

El último en tomar la palabra en la ronda de presentación fue el actor Pablo Echarri, quien previamente dialogó con Ladran Sancho para compartir su mirada sobre la realidad que atraviesa el sector cultural frente a las políticas de desfinanciamiento del actual gobierno.
– ¿Cómo estas viendo este momento de la cultura?
– Veo una cultura bajo ataque, señalada como una herramienta inútil que no sirve para nada o que representa el mero gasto de dinero. Veo obviamente en ese ataque a la cultura una idea deliberada de un grupo de gente mucho más grande de los que están acá en la Argentina, una ideología muy grande que se ha unido para señalar a la cultura como un hecho peligroso y a destruir. Poder venir al Festival y a presentar esta película es un acto de resistencia y de decir que no. El arte, el cine, la cultura en general pero el cine en particular son herramientas muy valiosas para conocernos, para no solamente entretenernos sino también reflexionar, tomar distancia de nosotros mismos y ayudar a entender el mundo que vivimos y lo que nos rodea.
– Frente a ese escenario, ¿Qué notas de las comunidades artísticas?
-Las instituciones están bajo ataque también, lo que veo claramente es que hay un ataque deliberado que lo que se intenta es atacar al Estado, un Estado desarrollado en la Argentina con instituciones desarrolladas, mucho más que el resto de Latinoamérica. Las instituciones están siendo golpeadas y bajo ataque, cuando es así hacen lo que pueden, tratan de perder lo menos posible y ya vendrán tiempos en los que vamos a fortalecernos y vamos a avanzar.
– ¿Qué representa para vos el vínculo de la cultura con la sociedad?
-La cultura específicamente es una caja de resonancia, cuenta de alguna u otra manera en todos sus rubros lo que vive el argentino, la argentina y lo transforma en una canción, en un libro, una película, en una obra de teatro, en una danza. Hay distintas formas de mostrarle al mundo y a los compatriotas, esa vida que estamos viviendo. En un momento donde un país la está pasando mal, la cultura se vuelve peligrosa para el gobierno que está deseando llevar adelante esa transferencia de recursos con los que más tienen a los que menos tienen. Entonces, saben que tienen que silenciar la cultura. Después creo que es un plan sistemático, de destrucción sistemática de la industria nacional, donde lo que se busca es dividir a la Argentina en una gran brecha entre los que pueden y los que no pueden nada. Eso ya nos ha pasado, les pasa al resto de latinoamérica y lo están queriendo llevar ahí. Así que estamos resistiendo, ojala que en todo este tramo que queda hasta el 2027 se logre sintetizar una idea para hacer un cambio bien profundo.
La programación completa del Festival Internacional de Cine de la Provincia de Buenos Aires, se puede consultar en la página oficial.






