Foto: Julieta Brancatto

Varias mujeres y familiares de denunciantes de violencia sexual realizaron escraches por las calles del centro.

De forma imprevista, unas 25 personas se juntaron en Humberto y San Martín este sábado. Pasadas las 17:30 desplegaron consignas, banderas y carteles señalando a varios hombres denunciados por violencia sexual a mujeres. Las familias de denunciantes estuvieron presentes y participaron de la protesta y exposición pública.

A los pocos metros de donde se inició la concentración, quedaron los reclamos expresados en la vereda y la pared de un local. «Abusador de mierda» y «abusador de menores» escribieron en la verdulería de Alsina y Las Heras.

La denuncia callejera apunta a Chachi Vazbicho, «denunciado en Comisaría y Fiscalía y sigue libre», explicó por el megáfono la referenta de la Defensoría de Géneros, Natalia Pérez. «Solo el 10 por ciento de las denuncias terminan con condena firme. Eso no significa que los abusadores sean inocentes sino que la Justicia no sirve para las pibas. Tenemos una justicia patriarcal y machista», agregó.

Por lo menos cinco patrulleros, varios efectivos policiales con armas largas acompañaron la movilización. Para ellos también hubo cantos: «Yo sabía, yo sabía, que a los violadores, los cuida la policía», repitieron una y otra vez.

La movilización se instaló en la esquina durante varios minutos. Hasta que la verdulería cerró, custodiada por la policía y ante la gente que reclamaba justicia.

“Nos convocamos con la intención de visibilizar lo que es el abuso sexual. Cumplimos con todos los pasos, denunciamos en Fiscalía pero hay muchos tropezones en las causas. El tipo sigue haciendo su vida normalmente y mi hija está presa prácticamente porque no puede salir de mi casa. Buscan que nos cansemos”, comentó a este medio la madre de la joven denunciante en el caso contra Vazbicho.

El nuevo punto para la concentración se fijó en el local Deccico. Allí repitieron la dinámica por el denunciado Pedro Deccico, dueño de la conocida firma, por abuso sexual a una niña. La respuesta del hombre llegó desde el balcón arrojando agua con una manguera que no pudo callar el grito de «abusador, abusador», que sonó con fuerza desde la calle Mitre.

«Con la misma impunidad que sale al balcón y tira agua, dijo que él no violó, soló la tocó. Así se mueven los violines, con impunidad y con guita. Están protegidos por la policía y la Fiscalía. Está preso, sepanló y viola la prisión domiciliaria”, volvió a contextualizar Natalia Pérez al megáfono.

“El ya tiene prisión domiciliaria. Lo único que puedo pedir es que si lo ven en la calle llamen al 911 porque no se queda en la casa, anda en la calle. Por eso pedimos que lo denuncien. Ha destruido muchas familias, a todos. Nunca esperamos que pasará algo así en la familia. Tanto señor terminó siendo un sorete”, expresó una familiar de la niña.

En tanto, sobre algunas paredes quedaron los carteles que señalan más denuncias por abuso a menores, acoso y violencia a mujeres. El escrache también apuntó a funcionarios del poder judicial como Gabriel Agliani por «malos tratos con víctimas. Imputa a mujeres que protegen a sus hijes» y la fiscal María Laura Cordiviola.

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