Pasó la jornada electoral y Ladran Sancho rescató algunas perlitas de los comicios en Luján. Te contamos como se vivió la espera en la unidad básica de Juntos por el Cambio, donde «pasaron cosas».

Apenas faltaban unos minutos para que el reloj marque las 22. Ya la tendencia en favor de Leonardo Boto en Luján era irreversible y el candidato del saliente oficialismo, Fernando Casset, llamó desde el comité de la calle Mitre a quien resultó ganador de la contienda.

Mientras tanto, fiscales desfilaban por el local partidario trayendo los datos relevados del cierre de comicios que se iban cargando en una pantalla gigante ante la mirada de un puñado de militantes del exCambiemos.

En otra pantalla TN anunciaba la abultada victoria de Horacio Rodríguez Larreta en la ciudad de Buenos Aires, lo que hacía crecer la expectativa de un resultado favorable en nación o provincia a último minuto, como un equipo desesperado que manotea cualquier táctica para marcar el gol agónico que le de el triunfo.

Cuando se anunciaron los datos oficiales, de repente, el ambiente en el local partidario comenzó a cambiar. De un clima de alboroto, expectativa y tensión, al silencio, la desazón y la búsqueda de explicaciones del por qué no se dio vuelta.

Foto: Julieta Brancatto.

Casset se preparaba para hablar. La diferencia con Boto crecía lentamente en la pantalla gigante.

Repentinamente en la puerta del local de Mitre 1082 apareció Sergio, un vecino de Luján que arrimó a festejar la victoria de Alberto y Axel a la puerta del búnker de los radicales. Pero no vino solo, llegó con la bandera justicialista: «Jugué una apuesta con mis amigos, sí ganábamos, yo venía al comité con la bandera peroncha», comentó con voz alegre ante la mirada atónita de algunos correligionarios.

Selfie que va, selfie que viene, posando con la bandera y el cartel con el rostro de Casset y Griffini, lo recibieron un par de militantes y comenzó la discusión de política: «Mirá que yo me voy a pelear con ellos, si somos todos compatriotas, todos Argentinos», sostuvo Sergio.

Pese a no ponerse de acuerdo, la charla fluía y desde el comité lo invitaron a pasar y tomar algo: «Yo lo voté a Alberto Fernández pero lo voté a Fernando Casset para intendente. Yo no lo quiero a Boto, soy Princista. ¿Querés que te muestre la foto con Miguel?», tiraba Sergio mientras buscaba la foto en el celular.

«Toda mi familia es radical. Todos lo votaron a Macri», decía el visitante inesperado con cierta amargura. Hasta que por fin apareció Casset y Sergio emprendió la retirada con su apuesta saldada.

«Llamé al intendente electo y lo felicité por la elección. Le dije que tiene un capital político enorme que ha construido en el día de hoy y que esperamos que lo pueda aprovechar en beneficio de la comunidad de Luján», fueron las primeras palabras del derrotado Casset.

Foto: Julieta Brancatto.

Entre caras largas, algunas tristezas y varias lagrimas, asomaba la sonrisa contenida de uno de los grandes ganadores de la noche, quien pasó de precandidato a intendente a ser primer concejal de la lista perdedora.

No había mucho más para hacer, en un rincón quedaba el actual intendente charlando con algunos radicales.

-Oscar, ¿un balance post elección?
-No estoy dando notas a los medios -Dijo con esa sonrisa amable a la que ya estamos acostumbrados cuando quiere pasar desapercibido.

Antes de irse Casset se despidió de los militantes: «Ahora me están esperando mi esposa y mis hijos. Tengo que volver a mi casa».

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