Foto: Victoria Nordenstahl

Laburantes del Programa Envión junto a pibes y pibas volvieron a pedir la continuidad del programa. Lograron que el Concejo Deliberante apruebe el ingreso a la planta del municipio.

El programa que asiste a jóvenes en condiciones de vulnerabilidad, adicciones y dificultades para acceder a la escolaridad, una vez más pidió la continuidad a través de las mejoras en las condiciones laborales.

El equipo técnico dio pasos al frente en la demanda desde comienzos de este año. Durante la mañana de este martes montaron una carpa y una muestra con intervenciones artísticas en la Plaza Colón y se acercaron al Concejo Deliberante para empujar la votación de una ordenanza que pide la inclusión de les trabajadores contratados a la planta del municipio.

Abril, una joven de 14 años leyó ante concejales una nota en donde explican con sus propias palabras lo que significa el Envión.

Somos una familia, somos un colectivo de jóvenes, somos un grupo unido y compañero. Somos pibes que estudiamos y trabajamos Algunos somos madres y padres. Somos murga y de nuestro barrio. Somos alegría. Somos juegos, adivinanza y trucos. Somos carreras y somos fútbol sin pelotas. Somos conejeros y aconsejados, una charla y una escucha. Somos voces y un canto entre mujeres buscando atención. Somos un abrazo y una sonrisa. Somos una idea, un pincel, un lápiz y una hoja. Somos uno.

Foto: Victoria Nordenstahl

Mariano, coordinador de la sede en Open Door también tomó la palabra para aclarar que “aprovechamos esta oportunidad para instalar un debate en Luján. Nuestra práctica vale mucho. Este programa se llena de vida a partir de sus trabajadores y trabajadoras y necesita más recursos. Creemos que hay posturas muy tristes respecto a los jóvenes. Se gastan muchos recursos para criminalizarlos, privarlos de la libertad. Nosotros trabajamos para que sean cada día más libres”

El profesional a cargo del Envión también hizo referencia a que “tenemos una deuda social inmensa. En Luján se vive y nosotros estamos poniendo el cuerpo ante esa situación porque nuestro compromiso es mayor a lo que pide el Programa. Estamos orgullosos de eso, queremos invitarlos a que vengan a ver lo que hacemos”.

Tras varios pedidos, movilizaciones y actividades de difusión, laburantes del programa Envión lograron que por ordenanza se pida la inclusión del equipo técnico a la planta municipal. De esta manera, aseguran la continuidad del programa que estaba en peligro y logran un mejor piso en términos de derechos laborales y atención de la niñez y la adolescencia.

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